ENTREVISTA

Santiago Bueno: una decisión que le cambió la carrera, su amistad con Fede Valverde y el presente en Girona

El zaguero uruguayo se arriesgó al irse de Barcelona y hoy disfruta con el equipo donde es titular indiscutido y que ascendió a LaLiga de España. 

Santiago Bueno saludado por los hinchas del Girona tras obtener el ascenso a LaLiga de España.
Santiago Bueno saludado por los hinchas del Girona tras obtener el ascenso a LaLiga de España.

Después de varios días de festejos y entrevistas, Santiago Bueno (23) está disfrutando de sus vacaciones en Islas Baleares junto a su novia. Fue una temporada larga, donde por fin pudo tener regularidad, muchos minutos y se coronó con el ascenso de Girona a LaLiga, algo que se le había escapado al equipo de Cataluña en las últimas dos temporadas. Después de empatar en casa contra Tenerife, ganaron de visita 3-1 y lograron el objetivo que al inicio de la temporada, cuando incluso llegaron a estar en zona de descenso, parecía una utopía.

El zaguero uruguayo jugó 39 partidos en la temporada, 37 de ellos como titular. Después de estar al margen al principio por una lesión en los meniscos, desde que entró al equipo se consolidó, el DT decidió pasar a línea de tres en la retaguardia y se empezaron a dar los resultados. “En los primeros 10 partidos estuve lesionado, me operé de los meniscos, después empecé a jugar y tuve mucha continuidad”, dijo quien ya en la temporada 2020-2021 había sido titular en 41 partidos. “Es muy importante tener continuidad. Cuando llegué a España quería jugar, crecer, al final es lo que necesita el futbolista, y más cuando es joven. El primer año en el Girona me costó un poco más, el equipo había descendido, pero después jugué mucho la temporada pasada y en esta, pese a la lesión, también”, añadió.

SU HISTORIA. Santiago Bueno no debutó en Peñarol y con 18 años llegó a Barcelona. Luego fue cedido por dos temporadas a Peralada (en su momento, una especie de filial de Girona), para jugar en la Segunda B, hasta que arribó a Girona en el 2020. “En Peñarol llegué a jugar amistosos, como contra Libertad de Paraguay, con 17 años. Hice la pretemporada con el primer equipo, volví a jugar en el torneo de verano pero no jugué por el Uruguayo. Me quedó esa espina de no haber podido debutar, de no poder ganar un Uruguayo o un torneo internacional; ojalá en algún momento pueda volver y así poder cumplir ese deseo”, comentó.

“Cuando llegué a Barcelona justo la Sub 19 del equipo estaba jugando la Champions League Sub 20, jugué algunos partidos, donde incluso llegamos hasta la semifinal. Me acuerdo que jugábamos en Suiza, enfrentamos a Salzburgo, y por el otro lado estaba Real Madrid con Benfica, y ahí compartimos tiempo con Fede Valverde, que somos amigos y desde los 10 años jugamos juntos. Fue un momento lindo, aunque perdimos los dos, je”, recordó.

Bueno continuó: “Después de eso me fui al Mundial Sub 20, que perdimos la semifinal con Venezuela, vuelvo al equipo B del Barcelona, que recién había ascendido a la Segunda División. Estuve seis meses, jugué pocos minutos, había un muy buen plantel con muchos jugadores que tiempo después terminaron debutando en Primera. Por ello, en enero decidí irme al Peralada, que era una división más abajo. Pude contar con muchos minutos, tener confianza y me volví a sentir jugador”.

Aunque se fue a préstamo, fue una determinación pesada: no era fácil para un jugador de 20 años tomar la decisión de irse de un equipo como Barcelona, con todo lo que eso implica, y tener la suficiente madurez de distinguir la importancia de sumar minutos de nivel a esa edad para no perder pie en su carrera. “Quería jugar los fines de semana, trabajar toda la semana para eso. Me sentía estancado estando ahí, por más que era todo muy lindo, había muchos días en la semana que entrenaba con el primer equipo, que compartía vestuario con las estrellas, después iba al banco de Segunda División, que también había estadios increíbles, pero no jugaba. Eso me llevó a pensar y decidir que tenía que dar un paso hacia atrás para tomar impulso y dar dos hacia adelante”, reflexionó.

Santiago Bueno, defensa central del Girona.
Santiago Bueno, defensa central del Girona.

Bueno señaló que “me conocían en Girona, me veían con proyección. En Barcelona tenía una opción de dos años más; como yo estaba súper adaptado al Girona y me veía más ahí, con proyecciones de poder seguir creciendo y llegar al primer equipo más que en Barcelona, ahí fue que decidí firmar en Girona”.

El tiempo le dio la razón: “Con el diario del lunes todo es más fácil, pero hubo momentos cuando tomé la decisión que dudé, mismo hasta cuando llegué a Barcelona, no te voy a mentir que a veces pensaba ‘me hubiese quedado en Peñarol, no hubiese venido, capaz que estaría jugando en Primera’. Pero yo cuando tomo una decisión la evalúo mucho, veo lo positivo, lo negativo, y tomo la decisión. La verdad que no me arrepiento de las decisiones que he tomado hasta ahora”.

VALVERDE. Santiago Bueno y Federico Valverde son muy amigos: “Compartimos muchos años juntos, también en la selección Sub 20. Hicimos todas las formativas juntos desde Pre-Séptima hasta el primer equipo, que subimos juntos. Luego él se fue seis meses antes y yo me quedé seis meses más”.

Sobre los recuerdos que tiene del Halcón en los primeros tiempos que compartió con él, Bueno afirmó que “jugábamos los dos de volante, él un poco más suelto y yo más defensivo, éramos el doble cinco. Compartimos de todo, también con Diego Rossi, incluso desde antes con Diego porque jugamos juntos en el baby fútbol. Tenemos un grupo de whatsapp entre nosotros y también con algún amigo más de esa generación, se llama ‘hermanos’ creo, ja”.

Valverde, Bueno y Rossi en las formativas de Peñarol. FOTO: Instagram Santiago Bueno.
Valverde, Bueno y Rossi en las formativas de Peñarol. FOTO: Instagram Santiago Bueno.

El zaguero de Girona comentó que “sería un sueño que pudiéramos estar los tres en la selección. Ellos, que ya están, no me joroban con eso porque soy yo el que falto, je. Me encantaría llegar a lo máximo”.

Bueno añadió que “Fede (Valverde) superó muchas barreras que tenía, creció mucho en el físico, su forma de ser. Lo ves ahora y ves lo que era antes y obviamente que creció muchísimo, pero es de esas personas que vos veías de chico que tenía un potencial muy grande. Por suerte lo pudo explotar, cada día y cada partido lo explota mejor y más. Eso me alegra mucho porque siempre cuando somos chicos, cuando tenés 13, 14 años te dicen que de una generación al primer equipo llegan uno o dos como mucho, y que él haya sido uno de ellos, con el potencial que tenía y con lo que la peleó y la luchó, me pone feliz por él”.

En alguna oportunidad, cuando recién había llegado, Santi viajó varias veces a Madrid y se quedaba en la casa de Valverde. Una de las últimas veces que lo visitó fue cuando River Plate le ganó la final de la Copa Libertadores a Boca, que fueron juntos a ver el encuentro en el Santiago Bernabeu.

Santiago y Federico en la selección juvenil uruguaya.
Santiago y Federico en la selección juvenil uruguaya.

PRESENTE Y FUTURO. “Tuve la posibilidad de jugar en las selecciones juveniles, jugué Sudamericanos, ganamos uno con la Sub 20, pude jugar Mundial, y todo eso te ilusiona y te acerca un poco más a la selección mayor. De la Sub 20 hoy unos cuantos están, me alegro mucho por ellos, y uno se ilusiona. Pero también soy consciente que en el presente la defensa de Uruguay es de lo mejor que tiene en el plantel, todos los zagueros están a un nivel altísimo, llevan una carrera importantísima y yo sé que hay que trabajar mucho, porque para mí la selección es un premio y termina llegando solo si uno se enfoca en seguir mejorando y trabajando a diario”, comentó con madurez, voz pausada y claridad.

Bueno ha tenido la suerte de compartir equipo con otro uruguayo como Cristhian Stuani, que es uno de los máximos ídolos de la historia del Girona: “Cuando llegué, que él estuviera en el equipo fue clave, me ayudó mucho en todo. Tener un compatriota, y más como Cristhian que es un referente mundial, por lo que ha hecho en la selección y por la carrera que tiene, fue fundamental. Siempre me da mensajes, me ayuda a ver el lado bueno de las cosas, realmente es un fenómeno. Si te digo que hasta le quieren hacer una estatua acá en el club, te digo todo”.

Stuani fue el goleador del equipo y es el capitán, el gran referente. Fue muy importante para llegar al objetivo, de igual forma que la regularidad en el rendimiento de Bueno: “Fue una temporada rara, estuvimos hasta en zona de descenso, penúltimos, y terminar metiéndote en playoff y después subir es algo que tiene mucho mérito y más cuando hacia poco tiempo que habíamos perdido un playoff para subir contra Rayo Vallecano”.

Santiago Bueno y Cristhian Stuani en el vestuario del estadio de Tenerife celebrando el ascenso de Girona.
Santiago Bueno y Cristhian Stuani en el vestuario del estadio de Tenerife celebrando el ascenso de Girona.

En Girona, Santiago vive con Florencia, su pareja. “Hace tres años que estamos viviendo juntos, es un valor agregado para mí. Cuando apenas nos vinimos a vivir juntos, ese momento fue cuando yo tenía pocos minutos acá, se comió esa parte fea de mí, que al final se la bancó ella porque al final todo lo de tu trabajo muchas veces lo trasladás a tu casa, por más que esté mal. Ella supo siempre aconsejarme, aguantarme la cabeza y es responsable también de todo lo lindo que estoy viviendo. Ella es parte de todo esto”.

Santiago tiene varios tatuajes en el cuerpo y la mayoría de ellos tienen un significado importante. “El primero empezó con un amigo, después con el fallecimiento de mi padre me hice uno en memoria a él. En la espalda tengo las iniciales de mis hermanos”, reconoció.

Ahora tiene unos días más de vacaciones, pero es difícil aislarse del todo: “Se hace imposible desconectar. Ahora salió el calendario, vi que debutamos con Valencia en Mestalla, justo es Gatusso el técnico y está Maxi Gómez. Empezás a hacerte la película, mirás cuando enfrentás al Madrid, al Barcelona, y al final todos los partidos tienen algo diferente”.

Santiago Bueno y su pareja Florencia.
Santiago Bueno y su pareja Florencia.
GASTÓN BUENO

La relación con su hermano y todo lo que aprendió

Santiago tiene cuatro hermanos, uno de ellos es el futbolista Gastón Bueno, actualmente en Racing: “Siempre fue un ejemplo para mí. Nos llevamos 13 años, cuando él debutó yo era muy pequeño, pero yo lo miraba, cómo comía, cómo descansaba, cómo se preparaba, lo profesional que era. Al final todo eso lo aprendés e intento ir por ese camino. Él siempre fue igual: de darme consejos, pero concretos, no es de ese tipo de hermanos que te las dice todas, sino que también quiere que vos vayas haciendo tu camino. Yo le pregunto cosas y cuando él ve que algo va mal, me lo dice. Tener un hermano así es un plus porque muchas experiencias las vivió y te las transmite. Ambos miramos nuestros partidos”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados