TORNEO APERTURA

Peñarol tiene su fórmula para ganar y no le molesta porque "el fin justifica los medios", sostuvo Mauricio Larriera

El DT aurinegro valoró el triunfo ante Plaza Colonia porque les permite sumar, mientras sigue buscando el estilo de juego que asegura también le costó encontrar el año pasado.

Peñarol
Ceppelini y la celebración de otro gol para Peñarol. Foto: Leonardo Mainé

El partido fue otro, pero Peñarol ganó ante Plaza Colonia empleando una fórmula conocida: un tanto de penal de Pablo Ceppelini. Cuando el mirasol juega bien y también cuando no encuentra su juego, el número ocho siempre aparece.

En los primeros minutos fue el Pata Blanca el que tuvo el protagonismo con Suhr y Dibble generando desequilibrio a partes de sus apariciones por las bandas. Mientras tanto, el aurinegro, que acostumbra a ser un equipo de propuesta al mando de Larriera, parecía asemejarse a uno de respuesta.

Pero ese dominio del local en el desarrollo fue efímero. Duró hasta los 18 minutos y, por más paradójico que parezca, se terminó justo cuando el elenco de Eduardo Espinel estaba por ejecutar un tiro libre en ofensiva.

¿Por qué motivo? El VAR llamó a Ferreyra para que fuera a ver una posible mano de Kidd tras un centro de Carrizo ocurrido en una jugada previa, y el árbitro fue a observarla. Luego sancionó penal y Ceppelini lo cambió por gol. En la memoria estaba aquel primer penal fallado ante Wanderers en el juego anterior, pero está vez el volante no dudó: fuerte, al medio y a celebrar.

A partir de allí el golpe en el trámite fue notorio. El local perdió agresividad en ataque y se tornó un equipo estirado que no encontraba la pelota. Más allá de que Peñarol estuvo lejos de brillar, cuando tomó la pelota encontró su mejor juego de la mano de Musto, que ordenó el centro del campo ante la ausencia del capitán Gargano, y de dos pilares ofensivos: Laquintana por la derecha y Carrizo por la izquierda.

El inicio del complemento parecía una imitación de los primeros tramos del partido: Plaza proponía y Peñarol esperaba. De hecho, el local estuvo cerca de empatar con un cabezazo de Dibble que reventó las manos de Dawson, quien la sacó del ángulo. Luego continuó acumulando ocasiones, pero pecó de ineficaz. Y la visita, que desde hace un largo tiempo no logra jugar bien, fue pragmático y se quedó con tres puntos de oro que ejercen presión sobre el líder Deportivo Maldonado, que deberá ganar el domingo para seguir con seis unidades de renta.

Tras el partido, Mauricio Larriera dialogó con Ovación en el Suppici y reconoció que su equipo no brilló como supo hacerlo en varios momentos del 2022. “Tampoco me preocupa tanto que no llegue esa forma porque el año pasado demoramos varios meses en que el equipo juegue de esa forma maravillosa”, inició. Y luego aseguró que en este momento del equipo “el fin justifica los medios”. En cuanto a Arias, que salió con una molestia, dijo que lo hizo por precaución y no estaría en duda para el duelo del martes por Copa Libertadores ante Cerro Porteño.

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