Carbonero por su abuela en una familia mayormente tricolor, Pablo Schiavi (47) se presenta como candidato a presidente de Peñarol con la bandera del cambio. Cree que es una disputa de dos bloques, uno oficialista encabezado por Igancio Ruglio y otro opositor con Juan Pedro Damiani como principal figura.
Es socio desde los 10 años, cuando sus abuelas le pagaban al cobrador que dejaba el “taloncito” en la puerta de su casa. Su primer recuerdo futbolero es el gol agónico de Diego Aguirre, su mayor ídolo, en 1987 y tiempo después el liceo durante el Quinquenio, que presenció completo desde el primer anillo de la Tribuna Amsterdam contra la América, ritual que se transformó en cábala. Fue esa nostalgia de casi 30 años atrás que lo llevan hoy a intentar encauzar el rumbo de un Peñarol “apagado”, como sugiere en esta entrevista.
Entrevista a Pablo Schiavi, candidato a presidente de Peñarol: "La gestión de Ruglio es la cara de la derrota"
—¿De joven te interesaba la política de Peñarol?
—Siempre fue mi sueño estar en Peñarol. Uno va creciendo como persona y profesional, y el momento llegó. La idea de ser candidato no apareció de un día para el otro, se viene procesando desde hace mucho tiempo. En estas elecciones detecto una necesidad, de cambio de rumbo, y hemos tenido muy buena aceptación porque lo primero que hicimos fue compartir las preocupaciones que tenemos como hinchas de Peñarol.
—¿Qué significa un “cambio de rumbo”?
—Cambiar el relato del “no se puede”, que abarca a todo el fútbol uruguayo. Peñarol fue el primer campeón de América, el primer campeón intercontinental del continente, todo el mundo conoce a Peñarol. No somos de Montevideo, como el tradicional rival, Peñarol es Peñarol, trasciende a Uruguay. Entonces tenemos la obligación de elevar la vara: más allá de todo proyecto deportivo, lo que necesitamos es un cambio de mentalidad. Yo no creo que “el camino es la recompensa”, como dijo el Maestro Tabárez, eso es conformismo con la mediocridad y bajar la vara. El fútbol uruguayo hace 40 años que no existe en América.
—¿Te inspiró algún presidente de Peñarol?
—Cataldi fue una especie de Cristóbal Colón en el continente: inventó la Copa Libertadores. Después, el contador Damiani, antes Güelfi. Tenemos un legado enorme para honrar en Peñarol, que están lejos de la cara de la derrota que tiene la dirigencia actual, desde el presidente a sus delegados. No se dan cuenta que cuanto más lloran públicamente, más se quejan y más buscan culpables afuera, más debilitan el club.
—¿A qué te dedicás hoy?
—Soy docente universitario y abogado. Hago consultoría gerenciada y corporativa, asesoría de cortes en el exterior. Creo que es muy importante conocer el mundo para traer lo mejor del mundo hacia acá. Por ejemplo, el año pasado en Buenos Aires tuve la oportunidad de conocer por dentro del Más Monumental de River. Es un estadio europeo en la región. La gestión empresarial para remodelar ese estadio fue admirable y es lo que tenemos que replicar acá. Nuestro programa está atravesado por cómo transformar a Peñarol en un club moderno. Hoy tenés que brindar espectáculo, acercar a la gente a la cancha.
—¿Qué primera medida tomarías sobre el CDS?
—Creo que toda gestión debería dejarle algo al club en cuanto a infraestructura. El Campeón del Siglo cumplió 10 años y cuando no hay partido está a oscuras. Es el estadio más lindo del país, hay que hacerlo brillar en todo sentido. Para mí hay que trasladar toda la sede de Peñarol para ahí. Vos vas a Europa, visitas River y tenés 15 ómnibus por día llenos de turistas. El museo con más gloria del fútbol uruguayo hoy está en condiciones ruinosas, yo quiero que brille adentro del CDS. Que haya un tour, como en los mejores estadios del mundo, incluso de clubes con el 10% de la historia de Peñarol. ¿Cuántos turistas recibe Uruguay por año y cuántos son futboleros? El CDS tiene que ser una escala para esos turistas. Llevar también la tienda oficial, que hoy parece el Bagashopping de Salto... La tienda tiene que estar ahí para que la gente recorra el estadio, se empape de la gloria del club en el museo, se saque la foto en la cancha y después gaste plata en una tienda de primer nivel internacional. ¿Sabés lo que factura el Real Madrid con los llaveros de pelotitas y camisetitas? ¿Por qué Peñarol no lo hace? Estamos en la prehistoria en ese sentido. El Campeón del Siglo tiene que brillar e iluminar a Peñarol.
—¿Considerás positiva la gestión económica del gobierno Ruglio-Zaidensztat?
—Esta gestión votó en contra de una propuesta de televisión que favorecía a Peñarol y hoy saca chapa resaltando esos nuevos ingresos en el balance anual. No hay que olvidar que esta gestión apostó contra la AUF y perdió, apostó contra los jueces y perdió, apostó contra la Conmebol y perdió. Peñarol no tiene gerente de marketing. Yo bromeé con el “Campeón del Siglo-Tesla”, porque justo coincidió con la llegada de Tesla a Uruguay. ¿Pero te imaginás cuántas marcas globales querrían ser socios estratégicos de Peñarol? ¿Cuánto vale un nombre comercial para el estadio? Hay que pensar en grande, generar ingresos para volver a ser competitivos.
—¿Reconocés que hay una base sólida del equipo 2027?
—Creo que el piso del plantel es bien interesante para encarar una Copa para ganarla. Yo iría por los que no llegaron y una prioridad debe ser Nico de la Cruz.
—¿Es un argumento a favor de la economía estable?
—Bueno, tener la ficha de Leo y Arezo, entre otros, por supuesto que es positivo. Pero hubo períodos de pases muy negativos y una lista larguísima de jugadores que les quedó grande la camiseta, o vinieron a recuperarse y costaron mucha plata. Creo que tiene que haber un giro en la política de contrataciones.
—¿El error imperdonable de la gestión de Ruglio?
—Ruglio y todos los delegados que lo rodearon dinamitaron todos los puentes con la AUF. Hoy Peñarol, fundador de la AUF, tiene que tocar timbre en la calle Guayabos para que lo reciban. Las declaraciones cruzadas entre dirigentes de Peñarol y la AUF trascendieron límites personales, entonces no hay ningún retorno posible a la AUF si seguimos con las mismas caras. Para mí es el error y fracaso político más grande, no solo de esta gestión, sino de toda la historia del club, al menos desde que tengo memoria. Va encadenado con que es la gestión con más quita de puntos, con más estadios cerrados, y aquel episodio de la semifinal con Botafogo: nunca se vio que un equipo perdiera la localía en semifinal de Libertadores.
—¿Por qué los socios deberían votar a Pablo Schiavi?
—Los socios que nos acompañen sepan que soy un candidato apasionado por el club y obsesionado por volver a ganar. Solo va a importar ganar, solo importa el resultado. Propongo un cambio de mentalidad, que se terminen los premios económicos por objetivos a nivel local, al jugador que no le guste que se vaya para otro club. Tenemos chapa para ir siempre por la Copa. Si no cambiamos la manera de pensar, vamos a seguir mirándola por la tele.