Jugó al baby en Peñarol de Artigas, se mudó solo a Montevideo con 12 años e hizo todas las inferiores en Peñarol. Diego Aguirre lo ascendió a Primera y debutó con 18 años por el Apertura 2024, pero al poco tiempo se rompió los cruzados y debió atravesar una larga recuperación.
Volvió a las canchas con gol clásico a Nacional en Tercera División y fue bicampeón con Julio Mozzo. La Fiera volvió a subirlo esta pretemporada, donde ya volvió a mostrar sus cualidades. Metió control orientado y asistencia para el gol de Brandon Álvarez a Racing por la Copa de la Liga.
Es un delantero corpulento, técnico y potente. Tiene 20 años y una hija —Francesca— de nueve meses. No piensa en el mercado de pases porque disfruta estar cumpliendo su sueño. Sabe que en Peñarol la competencia interna es feroz, pero no se achica porque le sobra pertenencia.
Entrevista a Luciano González
—Naciste en Artigas: ¿a qué edad viniste a Montevideo?
—Sí, soy de Artigas, me crié en el barrio Ayuí. Me vine muy chico a Montevideo, a los 12 años, directo a la residencia de Peñarol.
—¿Dónde jugabas al baby fútbol en Artigas y cómo llegaste a Peñarol?
—Futbolísticamente me crié en Peñarol de Artigas, siempre amarillo y negro. Empecé a jugar a los siete u ocho años. Después una vez jugué un amistoso en la selección de Artigas contra Peñarol y enseguida hablaron con mi madre y se pusieron de acuerdo para que yo viniera.
—¿Siempre jugaste arriba?
—No, al principio jugaba en el medio. Acá en Peñarol incluso, en séptima y sexta, jugaba de interior. En Quinta me tiraron más arriba, me sentí cómodo y pasé a ser delantero.
—¿Con quién vivías en Artigas?
—Vivía con mi madre Giovanna, mi padrastro Jonathan y mis dos hermanos Fabricio y Valentín. Ellos son chicos, juegan los dos en Peñarol de Artigas también. Fue muy difícil venirme porque obviamente en Artigas tenía muchos amigos y dejé todo de un día para el otro. Pero con el tiempo me acostumbré y hoy no me arrepiento de nada.
—¿Vas seguido a visitarlos o vienen?
—Cuando era más chico iba más seguido porque teníamos menos compromisos. Más o menos, una vez por mes podía ir. Ahora mucho menos porque hay otros compromisos con el club y además tengo mi familia acá. Vivo con mi novia Camila y mi hija Francesca, que tiene nueve meses.
—Subiste a Primera en febrero de 2024 con Diego Aguirre: ¿qué significó?
-Mucha alegría. Cuando sos juvenil, lo que más querés es firmar un contrato profesional para seguir vinculado al club. Que fuera Diego el que me dio la confianza, un sueño.
—Te acordás qué te dijo antes de tu primeros minutos en Primera? Amistoso con Newell’s en el Franzini.
—Me dijo que disfrute, que juegue tranquilo, que tenía mucha confianza en mí y que lo más importante era disfrutar.
—El debut oficial fue contra Boston River en Florida, por el Apertura 2024...
—Sabés que no me acuerdo mucho de ese partido, estaba muy acelerado. Entré los últimos minutos en el Campeones Olímpicos. Fue muy lindo, el sueño de niño, pensé que todo el esfuerzo de haberme venido tan chico valía la pena.
—En octubre te rompiste los cruzados...
—Fue muy difícil. Se me juntó todo, porque justo también me enteré de que iba a ser papá. Fue una mezcla de emociones: algo muy lindo y algo muy duro al mismo tiempo. Me apoyé mucho en mi familia y sobre todo en mi novia. Sentí que tenía más motivos para salir adelante.
—¿La recuperación cómo fue?
—Lenta y dolorosa. La pasé muy mal al principio. Pero a partir de que dejé las muletas al mes, fue avance continuo. A los seis meses ya podía hacer casi todo y a los ocho o nueve meses empecé a entrenar normal.
—Te rompiste el 29/10/24 y casi un año después (27/10/25) le hiciste un gol a Nacional para ganar 1-0 el clásico de Tercera...
—Sí, fue increíble, tremenda casualidad. Fue mi primer gol a Nacional, nunca les habías hecho. No soy cabulero ni le doy mucha pelota a ese tipo de cosas, pero lo tomé como un premio por todo lo malo que había pasado.
—¿Cómo fue ese gol?
—Fue un pase filtrado de Dylan Flores. Giro, conduzco un poco y le pego de afuera del área. Entró arriba, casi en el ángulo. Fue un golazo la verdad.
El gol de Luciano González a Nacional para la victoria clásica de Peñarol en Tercera División. https://t.co/7tCHtGIK9v pic.twitter.com/qmhkUB1vRR
— Franco Trucce (@FTrucce18) October 28, 2025
—Tuviste pasajes por selecciones juveniles. ¿En cuáles estuviste?
—Estuve en Sub-15 un par de citaciones. En Sub-17 jugué un Sudamericano en Ecuador, en 2023. Le hice un gol a Ecuador (única victoria de Uruguay en el torneo).
—¿Cuáles son tus cualidades como delantero?
—Me considero técnico y potente, explosivo en el pique corto. Y también me tengo confianza para pegarle fuerte de afuera.
—¿En qué sistema te sentís más cómodo?
—De nueve en un 4-3-3 o también con un enganche atrás.
—¿Como un Leo Fernández?
—Como queda (entre risas).
—¿Y si el equipo juega con doble nueve?
—Como yo antes jugaba en el medio, me gusta bajar a buscar la pelota o abrirme a las bandas. No soy un nueve fijo de área. En ese caso sería segunda punta. Pero estoy aprendiendo a jugar más estático porque muchas veces juego solo arriba y si me muevo mucho quedamos sin delantero.
—Hoy entrenando con el plantel principal con Abel, Arezo o Batista: ¿mirás sus movimientos o te tiran algún consejo?
—Sí, siempre hablamos cuando hacemos definición y nos juntamos los delanteros. La verdad que los tres están despegados y uno siempre trata de aprender de los más grandes.
—¿Tenés relación con otros artiguenses vinculados a Peñarol?
—Bueno, con el Washi (Aguerre) sí hablo dos por tres porque está en el día a día. Después con Darwin Núñez alguna vez crucé mensajes y una vez me escribió dándome para adelante.
—¿Te gustaría pelear por un lugar en Peñarol o buscar consolidarte en Primera en otro equipo con más chances de jugar?
—Y bueno sí, la verdad que me gustaría consolidarme en Primera. Sé que acá es difícil porque hay tres delanteros de mucha jerarquía y yo estoy por detrás. Seguramente en otro equipo tenga más oportunidades. Pero la verdad no estoy pensando en eso porque estoy disfrutando mucho todo esto que estamos viviendo: jugar en Primera con Peñarol, con la gente cantando todo el partido, sinceramente es un sueño hecho realidad.
—¿Te imaginabas esto de niño?
—Sí, muchas veces. Mi madre siempre cuenta que una vez estábamos viendo a Peñarol por la tele y yo, siendo un niño, dije que “un día iba a jugar con toda la hinchada”. Ella es una de las que más disfruta todo esto.
—¿Cómo manejás la exposición del mundo Peñarol?
—Por ahora tranquilo. Creo que todavía no me conoce mucha gente y puedo camina por la calle normal. Pero ojalá cambie con el tiempo porque quiere decir que las cosas van bien. Es una gran responsabilidad porque tenés que cuidarte a vos y al club, ser profesional en todos lados porque representás a Peñarol en todos lados.
Juega un montón 🔥@__Luciano_9 pic.twitter.com/OV5JQgPsMK https://t.co/J8lLkao8uz
— Santiago Vanoli (@santiagovanoli) January 20, 2026
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