Desde el clásico de la cuarta fecha del Torneo Clausura, donde Peñarol perdió 1-0 ante Nacional, una de las grandes críticas que se le hizo a Diego Aguirre fue la de no llevar a cabo un replanteo del encuentro. Ayer, la situación no estaba nada fácil para su equipo.
Peñarol empataba 1-1 en el Estadio Luis Tróccoli frente a Cerro, ponía en riesgo el Torneo Clausura y la cima de la Tabla Anual. Pero la Fiera tomó una decisión que cambió el rumbo del juego.
El Villero hacía su negocio: sumaba un puntazo de oro en su afán de evitar el descenso a la B. Y más con el primer tiempo que había hecho donde solo pateó una vez al arco.
Un partido parejo
Peñarol comenzó tomando las riendas del juego, Leonel Jaime jugó por derecha, exhibió su clase en un campo que no estaba en la mejor condición. Le agregó otro toque: la recuperación de pelota.
El argentino recuperó un balón, Javier Cabrera lanzó un cambio de frente, Matías Arezo la bajó con clase y definió para el 1-0.
Cerro apostó a presionar a los zagueros de Peñarol, que no tuvieron su mejor tarde. Tras grosero error de Germán Pezzella, Leonardo Pais le arrebató el esférico y Emiliano Rodríguez hizo el 1-1.
El Mirasol, que nunca se sintió a gusto con la cancha, fue en busca del gol del triunfo. Le costó generar chances, una de ellas fue un pelotazo de Washington Aguerre, el Villero marcó mal, Nicolás Fernández ingresó al área, tiró y el golero Yonatan Irrazabal se lució.
En el amanecer del complemento Cerro salió con otro ímpetu. Estuvo cerca de ponerse arriba. La defensa Mirasol volvió a mostrarse endeble, Rodríguez lanzó un pase para que Brahian Alemán quedara en la media luna del área. Parecía gol, pero su tiro se fue muy desviado.
“Cappuccio, adelantá las líneas”, gritó un hincha albiceleste desde la tribuna. Daba la sensación de que si Cerro aceleraba podía llevarse los tres puntos y cerrar el sábado en lo más alto del Torneo Clausura.
Lejos de eso, el técnico pasó a jugar con línea de cinco y pobló aún más el mediocampo. No quería ninguna sorpresa y ese punto le servía muchísimo en su lucha por no descender.
Aguirre tomó nota y metió dos cambios que fueron claves para modificar el plan de juego. Mandó a la cancha a Abel Hernández y a Lucas Hernández por Fernández y Thiago Espinosa.
Con eso bajó a Leandro Umpiérrez, quien entró más en contacto con la pelota y fue importante a la hora de la conducción. Algo que le faltaba al aurinegro.
Abel no tocó varios balones, pero una de las que sí fue la combinación clave para que Jaime sacara un “conejo de la galera”.
¿Y cómo comenzó la jugada del gol? Buena conducción de Umpiérrez, Abel limpió la acción para que el argentino ingresara al área y la clavara en un ángulo. Golazo del elenco Mirasol.
El sufrimiento de Peñarol no cesó porque Cerro, como ha mostrado a lo largo de este certamen, no bajó los brazos y con el empuje de sus hinchas fue por ese gol que le diera el empate.
Tras un pelotazo largo de Irrazabal, había un mundo de gente en el área aurinegra, Jairo Amaro le ganó la espalda a Lucas Hernández, definió, pero Aguerre —de forma magistral y milagrosa— la mandó afuera.
Peñarol sumó tres puntos claves para liderar la Tabla Anual en una tarde donde la Fiera acertó con los cambios para salir airoso del Tróccoli.