Para Federico Bais (18), el último año ha sido una vorágine de cambios. Así lo cuenta detrás del teléfono. La llamada se corta bastante y pide perdón aunque no es su culpa, dice que la “comunicación con Uruguay es complicada”. Para él hay seis horas más, el reloj marca 22:30 en Qatar y hay 35 grados. Entrenó de 18:30 a 21:30, antes de esa hora es inhumano. Acaba de cenar y es lo último en el hotel antes de mudarse de la habitación que tiene un balcón cuya vista da al Lusail, el estadio de la final del Mundial 2022.
“Voy a jugar contra Cristiano Ronaldo. Si alguien me decía el año pasado, cuando estaba en Sub 17, que era un gurí normal de formativas, que iba a estar acá, no me lo imaginaba ni loco”, reconoce el lateral de 18 años a Ovación, a semanas de sumarse al Al-Shamal qatarí. Si bien el Al-Nassr de Ronaldo juega en la liga de Arabia, el equipo de Bais se clasificó por primera vez a la Champions de Asia y le tocó en el cruce en el sorteo, por lo que se prepara para enfrentar a los clubes más poderosos del continente, lo que incluye jugar contra estrellas de talla mundial.
مواجهات قوية تنتظر الشمال في دوري أبطال آسيا للنخبة https://t.co/DpMdoGaf1T pic.twitter.com/cswpsl4kTe
— نادي الشمال الرياضي (@alshamal_club) August 18, 2026
Tras diez años formándose y creciendo en Nacional, aceptó la oportunidad de llegar a un mercado subestimado desde latitudes sudamericanas. “Yo creo que en Uruguay se tiene como mal catalogada la liga pero hay tremendo nivel, muy buenos jugadores. Mi entrenador (David Prats) fue ayudante en Barcelona y está tratando de implementar entrenamientos tipo europeos, que son muy intensos”, asegura quien tras hablar con Fabricio Díaz (en Al Gharafa desde 2023), no dudó en tomar la decisión.
"Si no te dejas estar, podés seguir creciendo y hacer una carrera acá que te lleve a Europa"
“Él me dio el verdadero concepto de lo que había en la liga y pienso que si trabajás bien y no te dejas estar, podés seguir creciendo, hacer una carrera acá y que te lleve a Europa. Fue complicado salir porque estuve una vida en Nacional. Hice amigos, me formé como persona, como jugador, pero es una linda oportunidad para seguir creciendo; vimos que era el momento”, confiesa sobre su partida del club tricolor.
Al instalarse en Medio Oriente la barrera del idioma y el clima extremo han sido protagonistas así que destaca la importancia de contar con su familia: “La adaptación la vengo llevando muy bien, estoy con mis viejos y Martín (parte del grupo GBG). Hace mucho calor, entrenamos recién a las 18:30 porque es cuando se va el sol”. Sobre la integración con el club, el jugador resalta la importancia de tener un cuerpo técnico liderado por el español David Prats: “Eso me salvó las papas, porque en inglés sé lo básico”.
Aunque su puesto natural es de lateral izquierdo y así se posicionó en sus nueve partidos en Primera con el tricolor, su estreno se produjo de extremo por la Copa de la Liga AUF ante Deportivo Maldonado(torneo amistoso). Prats lo ha probado en ambas funciones, en su puesto natural en los amistosos de pretemporada en Países Bajos y de extremo en las últimas prácticas. “Con tal de jugar, juego en cualquier lugar, me encanta de lateral pero sigo aprendiendo”, expresa. Aunque los conceptos generales son similares, incorporó detalles tácticos clave que le han ayudado en la toma de decisiones. “Cuando me vienen a marcar el extremo y el lateral, a hacer un dos contra uno, ahí me explicaron bien cómo hacer el timing para que no me jueguen la pelota a la espalda”, explaya tras pedirle un ejemplo.
Junto a Díaz, Agustín Soria (Al-Sadd) y Esteban Crucci (Al Markhiya), quien llegó por último, ya se anotan varias cenas y juntadas. “Estamos todos cerca”, comenta Fede sobre los demás uruguayos de la liga. Todavía no introdujo el mate en el vestuario y está cuidando la yerba. “Nos habíamos traído seis kilos, tres en cada valija, y una la perdieron, así que estamos administrando”, confiesa entre risas.
El momento de Nacional: "No creo que sea un tema del grupo”
A pesar de la distancia, no pierde de vista lo que ocurre en Nacional. Sigue cada partido aunque el huso horario lo complique y admite que le duele la situación que atraviesa el equipo.
“Les deseo el mayor de los éxitos y confío en cada uno de los jugadores que están. En algún momento se va a destrancar. No creo que sea un tema del grupo, cuando me fui el grupo estaba impecable. No hay malos tratos, había alegría, nos divertíamos”, sostiene y luego opina sobre los compañeros que lo marcaron: “Además de llevarme todos los juveniles hice una gran amistad con Luquitas Rodríguez, también con Maxi Gómez, que es una bestia, es el mejor jugador con el que jugué; Nico Lodeiro me aconsejó mucho”, expresa. Y ante la pregunta de si le sorprendió el momento del retiro de este último, confiesa: “No me esperaba el retiro, pero iba a llegar en cualquier momento por su edad. Tremenda persona y en lo que vaya a hacer, le deseo lo mejor”.
Mientras espera la visita de su hermano un año mayor, con el que es muy unido y cuya distancia es, hasta ahora, lo más sufrido del viaje, su equipo tendrá el debut en la liga local hoy ante Al Arabi.
“Es un sueño”, dice mientras mira de reojo la selección uruguaya Sub 20. “Voy a tratar de dar lo mejor de mí acá para poder tener un lugar en el Sudamericano y clasificar al Mundial”, concluye Federico Bais. Ya son las 23:00 en Qatar y se va a descansar, aunque al entrenar más tarde, se puede permitir "dormir un hasta más tarde".