El gol del empate no se veía por ningún lado. A Peñarol le costaba hilvanar tres pases y, con el reloj en contra, Diego Aguirre movió el banco y puso toda la carne en el asador: doble nueve con Facundo Batista y Abel Hernández, delante de Leandro Umpiérrez, Leonel Jaime, Luis Angulo; Javier Cabrera de lateral derecho y Roberto Fernández solo en el eje.
Con más empuje que ideas, el Carbonero se adelantó en la cancha y encontró en los pies del colombiano el uno contra uno que podía destrabar el partido. Firulete de Angulo sobre la banda izquierda, enganche hacia atrás y centro preciso con la derecha para Abel Hernández que entraba con impulso.
Pero el delantero aurinegro no pudo saltar a cabecear porque el defensor cervecero Diego Cheuquepal lo agarró de todos lados. Los dos se revolcaron en el área de Racing, pero el árbitro Esteban Ostojich hizo la seña con las dos manos desestimando cualquier falta: entendió que hubo agarrones de los dos y dejó seguir.
Luego de que, a instancias del VAR, Esteban Ostojich sancionara correctamente una falta en el área en perjuicio de Abel Hernández, el propio delantero ejecutó notablemente el tiro penal, ¡y Peñarol se pone a tiro sobre el final del partido! pic.twitter.com/MXujYepkfZ
— Tenfieldoficial (@tenfieldoficial) July 12, 2026
Pero apenas se cortó el juego, Diego Dunajec y Santiago Fernández lo llamaron desde el VAR para que vaya a revisar la incidencia. Fueron menos de 30" los que pasó Ostojich frente a la pantalla, se dio media vuelta y señaló el punto penal.
Abel Hernández agarró el balón, cuatro pasos de carrar, brazos en jarra y cuando el juez dio la orden pateó fuerte y cruzado con la zurda, para perforar al arquero Federico Varese que se tiró hacia ese lado. Fue el 1-1 en 74'.