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El fuerte impacto sobre el fútbol de la guerra en Ucrania

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Jugador ucraniano
Atalanta's Ukrainian midfielder Ruslan Malinovskyi celebrates a goal with a shirt reading "No war in Ukraine" during the UEFA Europa League knockout round play-off second leg football match between Olympiacos FC and Atalanta FC at the Georgios Karaiskakis Stadium in Piraeus, on the outskirts on Athens, on February 24, 2022. (Photo by Louisa GOULIAMAKI / AFP)
LOUISA GOULIAMAKI/AFP fotos

CRISIS INTERNACIONAL

Mientras los futbolistas buscan escapar del país, la FIFA y la UEFA estudian medidas contra Rusia

Con los primeros bombardeos rusos sobre Ucraniala palabra guerra ya es una realidad que se lleva todo por delante, incluso al fútbol. La grave situación amenaza con afectar buena parte de la programación internacional para 2022, incluyendo la Champions League y la clasificación al Mundial de Catar.

Por supuesto, hay un riesgo más importante, el que están sufriendo las personas afectadas por el conflicto, entre ellos futbolistas locales y extranjeros.

Los extranjeros del Dinamo de Kiev y el Shakhtar Donestk, los dos más importantes del fútbol ucraniano, se refugiaron con sus familias en un mismo hotel de Kiev. Entre ellos está el uruguayo Carlos de Pena.

Los jugadores compartieron un video por las redes sociales con un dramático reclamo: “Hola chicos. Estamos todos reunidos, jugadores del Dinamo y del Shakhtar con nuestras familias y estamos esperando en un hotel por toda la situación. Estamos aquí pidiendo su ayuda para promocionar este video debido a la falta de combustible en la ciudad, frontera cerrada, espacio aéreo cerrado, por lo que no hay forma de que nos vayamos”, explicó el brasileño Marlon, del Shaktar.

En la imagen aparecen varios jugadores de pie en el salón de un hotel. Adelante, varias de sus esposas y dos niños aparecen mirando a cámara, sentados en un sofá.

“Estamos con los hijos, los niños, y nos sentimos un poco abandonados porque no sabemos lo que hacer, las noticias no llegan hasta nosotros anunciadas por Brasil y apelamos a vosotros hasta por los niños... “, dijo una de las parejas de los futbolistas.

Antes, De Pena había enviado este mensaje a través de Twitter: “La situación es grave y estoy acá en Kiev. Mi familia gracias a Dios está en Uruguay. Solo les pido que recen y todo va a salir bien”.

Similar situación atraviesan otros colegas. “Estoy en un hotel que nos brindó el club para los extranjeros. Antes estaba en el centro, en mi departamento. A las 5 de la madrugada me desperté porque empezaron a tirar bombas y escuchamos todo muy de cerca. Nos fuimos inmediatamente a la base del club. Volvieron a tirar otra bomba muy cerca. Por seguridad nos vinimos a un hotel que está más alejado”, contó el argentino Francisco Di Franco, que milita en el Dnipro, al canal Todo Noticias.

Otros profesionales del fútbol procuraban salir del país por sus propios medios. El español Lluís Cortés, entrenador de la selección ucraniana de fútbol femenino, y el preparador físico Jordi Escura estaban ayer viajando por carretera a Lviv, al oeste, para tratar de cruzar la frontera con Polonia.

“La situación es caótica porque hay mucho tráfico y avanzamos muy lentamente, pero estamos bien y en contacto con la embajada española”, dijeron.

El torneo ucraniano, que se iba a reanudar hoy tras la pausa invernal con el encuentro entre el Minaj y el Zorya Luhansk, fue suspendido debido a la ley marcial.

Hace tiempo que la situación entre Ucrania y Rusia se metió en el fútbol. El club Shakhtar pertenece a la región prorrusa de Donetsk pero lleva sin jugar en su estadio desde 2014 debido al conflicto en la zona.

La UEFA convocó a una reunión extraordinaria para hoy con el fin de “evaluar la situación”. Un punto especial es decidir qué hacer con la final de Champions, prevista en la ciudad rusa de San Petersburgo el 28 de mayo.

Esta reunión de urgencia se produce después de que el primer ministro británico Boris Johnson declarase el martes que no había “ninguna oportunidad” de que Rusia pueda albergar fútbol internacionales en las próximas semanas.

La UEFA ya se vio obligada a mudar las dos últimas finales de Champions, en Lisboa en 2020 y después en Oporto en 2021, debido a la pandemia que impedía la disputa del partido en Estambul, como estaba previsto.

Además, las federaciones de fútbol de Polonia, Suecia y República Checa solicitaron ayer, en un comunicado conjunto, la organización en otro lugar de los partidos que deban disputarse a fines de marzo en Rusia por el repechaje para el Mundial de Catar, ante la escalada militar rusa en Ucrania.

Esas federaciones “no contemplan viajar a Rusia” los días 24 y 29 de marzo para jugarse el billete al Mundial y pidieron a la FIFA y a la UEFA que “reaccionen inmediatamente y presenten soluciones alternativas” sobre la sede de los partidos.

“La escalada militar que observamos conlleva serias consecuencias y una seguridad considerablemente menor para nuestras selecciones nacionales y nuestras delegaciones oficiales”, destacan estas federaciones.

Rusia debería recibirá a Polonia el 24 de marzo en Moscú, en las semifinales de su cuadro de repechaje para Catar. Si los rusos superan esa ronda, tendrían que recibir el 29 de marzo al ganador de la otra semifinal, Suecia-República Checa.

También deberá decidirse qué hacer con otro encuentro del repechaje, Escocia-Ucrania, si el seleccionado ucraniano no está en condiciones de viajar a Glasgow, sede del duelo.

La situación también involucra aspectos económicos. El estadio de San Petersburgo se llama “Gazprom Arena", por el patrocinio de esta empresa energética estatal rusa, la mayor del país. Gazprom es además uno de los principales sponsors de la UEFA, con pagos estimados en 40 millones de euros anuales. Alexander Dyukov, director ejecutivo de Gazprom Neft, es a la vez miembro del comité ejecutivo de la UEFA, por lo cual debería participar de la reunión de hoy.

Eso no fue obstáculo para que el organismo rector del fútbol europeo se pronunciara sobre los hechos de las últimas horas. “La UEFA comparte la importante preocupación de la comunidad internacional por la situación de seguridad que se desarrolla en Europa y condena enérgicamente la actual invasión militar rusa en Ucrania. La UEFA trabaja incansablemente para desarrollar y promover el fútbol de acuerdo con los valores comunes de Europa, como son la paz y el respeto a los derechos humanos”, comunicó la organización.

El Schalke 04 anunció ayer que renunciaba a los nueve millones de euros que recibía al año por el patrocinio de Gazprom. Medios ingleses informaron que el Manchester United podría cancelar su contrato con la línea aérea rusa Aeroflot, por el que recibe unos 45 millones de euros anuales.
 

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