En el partido por la undécima fecha del Torneo Apertura de la Liga AUF Uruguaya entre Juventud y Progreso hubo mucho en juego y una polémica que molestó tanto al Gaucho que su entrenador, Leonel Rocco, terminó siendo expulsado luego de ir a increpar al árbitro Esteban Guerra al cabo del primer tiempo.
Los minutos finales de esa primera parte no habían sido fáciles para el equipo de La Teja, que venía de perder ante Peñarol, llevaba cuatro partidos sin victorias y está en zona de descenso. Al igual que para los de Las Piedras, que llevaban cinco derrotas al hilo por el torneo local, la victoria era impostergable y el gol que inclinó la balanza llegó a los 43 minutos.
Progreso había llegado tres veces con peligro sobre el arco de Juventud. Un tiro libre de Matteo Copelotti, un remate de Nahuel López y otro disparo de Jonathan Dos Santos que hizo exigirse a Sebastián Sosa con una notable volada para mandar al córner.
El empate habría sido justo para el primer tiempo porque los pedrenses también se arrimaron al área de Andrés Mehring, pero justo antes del descanso el equipo local abrió la cuenta y calentó los ánimos en el Parque Artigas.
Rocco se fue expulsado en el entretiempo: que pasó en la polémica de Juventud vs. Progreso
En una de las últimas jugadas de la primer parte, Juventud, como parece ser un mandato de Sergio Blanco, nuevo entrenador, buscó las bandas para luego enviar la pelota al área. Federico Andueza, uno de los zagueros de Progreso, cayó sentido, pero la jugada siguió y terminó con Alejo Cruz recibiendo sobre banda izquierda y centrando para la aparición goleadora de Fernando Mimbacas, justo en la posición donde pudo haber cerrado Andueza de no haber estado lesionado.
El juez de línea Federico Piccardo levantó la bandera indicando un posible offside, pero el VAR indicó más tarde que no lo fue y validó el gol para Juventud. En el banco de Progreso explotaron, pero no reclamaron el offiside si no que entendieron que la jugada debió pararse por la lesión de Andueza. El equipo arbitral, por su parte, entendió que era una acción manifiesta en ataque y no podía detenerse el juego.
Cuando el partido se fue al entretiempo, el entenador de Progreso, Leonel Rocco, fue a recriminarle al árbitro del partido, Esteban Guerra y recibió una amarilla por parte del juez por el tono de su recriminación. Eso fue peor para el director técnico del Gaucho que reaccionó otra vez yendo a buscar al referee que no dudó en mostrarle la segunda amarilla y expulsarlo. Rocco ya había vivido una situación similar en la derrota frente a Nacional 1-0 en Durazno por la tercera fecha.
“Se tendría que haber parado”, dijo Martín Arriola, ayudante de campo de Progreso
Martín Arriola se hizo cargo del equipo en el segundo tiempo y dio sus impresiones una vez finalizado el partido. “La interpretación de nosotros es que el árbitro tuvo tiempo para parar la situación, está en una situación de ataque, pero que no era de finalización. Circuló de una banda a la otra y ya cuando fue a banda estaba un poco diluida. Nosotros interpretamos esa forma, ellos tienen su forma de verlo. Justo en la posición del futbolista que cae lesionado es donde Juventud hace al gol. Le sumás la frustración en la que venimos, el momento y la situación en que se da, exteriorizamos situaciones. Creo que la situación se tendría que haber parado”, manifestó el ayudante de campo de Leonel Rocco a la transmisión oficial del partido.
Y, pese al mal momento del equipo, agregó: “Estamos fuertes para seguir adelante. De esto se trata el fútbol, nuestra carrera ha sido así y cuando transitas momentos complejos es cuando más fuerte tenés que estar. Nosotros estamos bien, lo que mostró el grupo en el juego da respaldo porque merecimos más de los que nos llevamos”.