De la Primera argentina a pulirse en el ascenso de Japón y ser el eje de Albion: la historia de Tomás Moschión

El exjugador de Colón de Santa Fe disputó todos los encuentros del Pionero en el Torneo Apertura y este viernes vivirá un momento muy especial: el nacimiento de su primer hijo.

Tomás Moschión con la camiseta de Albion.
Tomás Moschión con la camiseta de Albion.
Foto: @albionfootballclub.

Tomás Moschión (25) es el termómetro de Albion. El argentino aporta —como se dice en el fútbol— salida limpia desde el fondo. La técnica que mostró en las 12 fechas del Torneo Apertura la pulió, según él, tras ir a un país que no figura en la plana principal de este deporte como es Japón. “Fue una locura”, le reconoció a Ovación.

Moschión tenía 11 encuentros en la Primera de Colón de Santa Fe de Argentina. Uno fue en la caída 2-1 ante Peñarol en el Campeón del Siglo por la Copa Libertadores del 2022.

En 2024 tuvo la oferta del FC Imabari, que militaba en la tercera división del fútbol japonés. Lo primero que hizo fue averiguar qué se iba a encontrar en Japón.

Le consultó a futbolistas que jugaron ahí, y las respuestas fueron positivas: “Me dijeron que le meta para adelante, a pesar de que sea un equipo de la tercera división, porque Japón es una locura”.

Moschión dio fe de eso. “Fue una locura en todo sentido: la infraestructura, el respeto y el fútbol. Es el primer mundo, todo funciona, algo que por estos lares no pasa”, reconoció el futbolista argentino.

Él nació en Coronda -ubicado entre Rosario y Santa Fe- y lo que aún recuerda de forma latente de su pasaje por Japón era “el silencio que había en ese lugar”. Su equipo era de la ciudad de Imabari, en la Prefectura de Ehime, donde, según él, “no pasa nadie”.

La barrera idiomática fue un problema y ello se reflejó en sus primeras idas al supermercado que duraban “dos horas”. “Encontrar un aceite de oliva te llevaba un tiempo, pero luego le empecé a agarrar la mano”, detalló el argentino, que vivió un año.

Andaba con un traductor, pero después se fue haciendo entender “con señas” porque solo aprendió “alguna palabra suelta en japonés”.

Su pasaje por Japón le sirvió para mejorar el juego. “Gané técnica”, dijo. “Cuando llegué no creía que eran buenos. Venía de Argentina y llegaba a una tercera división que debía ser menos, pero la realidad me mostró que eran buenísimos técnicamente, mejor que yo. Corrían y todos le pegaban con las dos piernas, les faltaba a nivel táctico”, aseveró.

Su momento en el Albion

Las ganas de estar cerca de su país, de la familia, de los perros y de su cultura lo llevaron a querer volver. Justo le llegó la oferta de Albion que analizó una mañana y a la tarde lo llamó Joaquín Boghossian, que era el DT del equipo. “Tras esa charla, más las ganas que tenía de venir, llevó a que cerrara por todos lados y creo que fue muy positivo”, contó.

Formó parte del equipo que logró el ascenso de forma implacable la temporada 2025 y ahora es uno de los pilares fundamentales del conjunto que dirige técnicamente Federico Nieves.

“Este año viene siendo durísimo, hay que ir partido a partido, sin desenfocarse, porque debemos quedarnos en la A. Hay que cumplir con los objetivos que nos pusimos y ver de poder entrar a una Copa”, manifestó.

Albion piensa en el próximo duelo que será el sábado ante Deportivo Maldonado, aunque Moschión vivirá un momento muy especial el viernes con el nacimiento de su primer hijo, Beltrán, en Coronda. “Tengo todo reservado para estar ahí”, comentó con ansias de sumergirse en esa nueva aventura.

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