De dejar el fútbol al semestre "fulminante" en Oriental: la historia de Benjamín Núñez, promesa de Nacional

El oriundo de Dolores es una de las cinco altas del equipo de Jorge Bava y tuvo múltiples vaivenes antes de dar el salto al tricolor.

Benjamín Núñez entrenando con Nacional.
Benjamín Núñez entrenando con Nacional.
Foto: Leonardo Mainé.

Los caminos de Benjamín Núñez y de Nacional se volvieron a cruzar el lunes 6 de julio cuando firmó su contrato hasta diciembre del 2028, pero antes hubo vaivenes que forjaron el camino del lateral izquierdo de 23 años.

“No tenía tan presente regresar en esta etapa de mi carrera, lo veía lejos, pero siempre soñé con volver. La clave fue no bajar los brazos, que en el mundo del fútbol es muy importante. Fui a lugares donde no me tocó jugar, donde no se dieron las cosas, donde pasé malos momentos”, expresó el jugador en diálogo con la cuenta oficial del Bolso.

¿Cuál es la historia del jugador oriundo de Dolores? Llegó desde el interior del país para jugar en la categoría Sub 15 del tricolor y estuvo dos años en las formativas, donde tuvo a Santiago Espasandín y a Rodrigo Lemos como sus entrenadores.

Aunque es un reconocido hincha de Nacional, sus planes se trastocaron cuando quedó en libertad de acción tras finalizar la temporada. Por ese motivo el primer año de la Cuarta División lo jugó en Racing, donde no pudo asentarse y permaneció una temporada.

Después dejó por un rato la pelota. “Tuvo un parate de un año donde priorizó los temas del estudio hasta que nosotros comenzamos con el proyecto en Oriental. Este fue su cuarto año en el club, estuvo los primeros dos años prácticamente sin jugar, a la sombra de un jugador y referente como lo era Yefferson Moreira, exjugador de Peñarol y otros clubes”, reveló Marcelo Filomeno, representante del futbolista, en diálogo con Ovación.

Y añadió: “Por eso fue que le costó un poco tener la posibilidad, pero recuerdo que debutó en el profesionalismo en un partido por Copa AUF Uruguay contra Racing de Montevideo en el Parque Roberto”.

En ese período por fuera del fútbol, Núñez puso el foco en terminar el bachillerato e incluso inició una carrera terciaria. “Los chicos tienen momentos donde no encuentran su lugar o no se sienten cómodos, es parte de ese proceso de crecimiento que tienen y de los momentos amargos que a veces tienen que pasar. Él es un chico con un coeficiente intelectual muy elevado y eso le permite superar los momentos complicados de otra manera, y dentro del campo se destaca por la lectura rápida que tiene de los momentos del juego”, explica Filomeno.

En la interna del equipo paceño comparan su caso con el de otro uruguayo en el plano futbolístico: “A veces hago la similitud con Gastón Martirena, que es otro chico que es nuestro y son historias similares: debutan de alguna manera tarde para lo que son los estrenos en el profesionalismo, pero una vez que debutó lo hizo como si hubiera jugado toda la vida, y ahí se ganó la credibilidad y la confianza”.

El entrenador Jorge Bava lo elogió ayer en conferencia de prensa y Filomeno coincide: “Este año tuvo un semestre fulminante, no pensamos que llegara tan rápido esta posibilidad, pero fue algo que rompió los ojos”, cerró con una sonrisa de admiración.

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