Damián Benchoam y el "no vale todo" con los jugadores: su rol como psicólogo de Nacional y la selección de básquet

El profesional busca darle visibilidad a temas clave. Hizo referencia a la valentía de Ronald Araujo y a por qué hay que tratar de igual manera una lesión física y la salud mental.

Damián Benchoam, psicólogo deportivo de Nacional y de la selección de básquetbol.
Damián Benchoam, psicólogo deportivo de Nacional y de la selección de básquetbol.
Foto: Darwin Borrelli.

Damián Benchoam actualmente es el psicólogo de Nacional y de la selección uruguaya de básquetbol. Es un nombre reconocido dentro del ambiente y de los pioneros en el ámbito deportivo. Con voz pausada, muy pensativo en cada una de las palabras elegidas para decir lo que quiere transmitir, accedió a esta entrevista con Ovación en la que tocó varios temas vinculados al fútbol y al básquetbol de alta competencia pero, principalmente, a la vida. ¿Se puede disociar la actividad de lo que pasa en casa? ¿Hay un componente emocional en las lesiones? ¿Cómo se puede sobrellevar un mal momento deportivo? ¿Cómo es la manera más asertiva de manejar la exposición? Preguntas que seguramente tienen varias respuestas, pero que el profesional respondió con argumentos basados en su experiencia y en la teoría.

-¿Cuándo interviene el psicólogo deportivo?
-Hay una situación que sé que será estresante para el deportista, actúo previamente sabiendo qué es lo que puede pasar. Lo preparo yo, intento darle herramientas. Es que según la curva de rendimiento, en algo que está estudiado, a mayor nivel de estrés que no lo puedo controlar, el rendimiento baja y aparece la ansiedad. Vemos esa situación de estrés si se puede controlar, o si no tiene las herramientas para poder controlarlo. Es normal que esto suceda. Ahí actúo para prevenir esa situación de estrés. Una vez que el deportista tiene las herramientas, se llega a la confianza, que es central para un deportista. Por otro lado, trabajo con la sanidad; se actúa en lo físico y en lo mental, porque hay que acompañar los procesos, por ejemplo en la recuperación de ciertas lesiones. También puede venir el entrenador y que me diga ‘no lo estoy viendo bien a fulano’, ahí intervengo. Y también pueden venir los deportistas a buscarme.

Para Benchoam, las lesiones tienen un componente emocional. También la reiteración de determinadas decisiones dentro del campo de juego, muchas veces asociadas a factores de estrés, o a no contar con las herramientas para poder tomar una determinación diferente a la habitual frente a la misma situación de juego. “Cuando hay situaciones, nosotros vemos el síntoma. Hay veces que la ves venir, decís ‘esto va a pasar’ porque hay una carga emocional tan grande que en un momento el cuerpo te va a decir ‘basta’. Pero esto a todos nos pasa en la vida. Vos lo podés anticipar. Cuando hay cosas que son recurrentes, como les lesiones musculares, que tienen un componente emocional muy grande. Por eso se puede analizar las cantidades de desgarros que hubo previo al Mundial; en momentos de mucho estrés se visualiza. Es lo que está estudiado y se llama ansiedad precompetitiva: venís jugando el partido previamente y en el momento que te exigís más, te lesionás. Hay algo que está sucediendo internamente que se refleja en el cuerpo. Si vos o yo estamos en un momento de mucho estrés, ¿cómo nos levantamos? Contracturados, doloridos. Imaginate si eso lo llevás a un rendimiento físico. Con mi trabajo intentamos llegar a las causas, porque sin dudas que aquellos deportistas que tienen lesiones recurrentes conlleva atrás factores emocionales”, explicó.

Damián Benchoam y su trabajo en Nacional y la selección de básquetbol.
Damián Benchoam y su trabajo en Nacional y la selección de básquetbol.
Foto: Darwin Borrelli.

La exposición permanente

El deportista de elite sabe que, como otros, su trabajo es público: todo el mundo lo ve, todo el mundo se siente con la libertad de opinar. Muchas veces, no se miden expresiones y cómo pueden afectar determinados comentarios en el protagonista. Hay usuarios de redes sociales que se creen dueños de herir porque sí, de insultar y de cuestionar abiertamente por la simple razón de ser hincha. “A todos los jugadores les llega. Somos seres sociales, como tales, la sociedad y el otro nos va guiando o marcando un camino. (Jacques) Lacan decía que el otro es uno de los elementos centrales, el ‘otro’ es una institución, la cultura, la gente, la sociedad. Uno va tirando y la sociedad, el ‘otro’ te va poniendo límites, normas, te vas adaptando. Lo que uno recibe es un espejo de cómo vos estás funcionando, de quién sos vos. Es normal que nos afecte, si no todos haríamos cosas que a veces deseamos, pero que no las hacemos, porque sabemos que no está bien. La parte de las críticas es muy dura porque puede haber una distorsión en lo que sucede en realidad, y una crítica desde un lado del desconocimiento, entonces es una crítica injusta y destructiva, porque se lo castiga frente a un hecho en desconocimiento y eso termina afectando para bien o para mal en tu confianza y sobre todo en tu autopercepción. El jugador no se puede definir como jugador, es una persona que juega al fútbol, al básquetbol. También es padre, amigo, hijo, etc. Y hay otro tema, si el DT te dice que venís bien, pero tenés miles de personas criticándote, en un momento te lo empezás a cuestionar. Son necesarios los límites. Hay veces que los jugadores no leen redes, pero te dicen que les llega por otros lados. Ahí le tenés que decir ‘comentale a tu madre o a tu amigo que si realmente te quiere, que no te manden nada’. Hay que ponerles límites porque es la forma que el deportista tiene de cuidarse. Lo que pasa hoy es que decir que ‘no’ parece que está mal, pero decir que ‘no’ es cuidarse”, describió Benchoam.

El psicólogo tricolor junto al Chino Recoba.
El psicólogo tricolor junto al Chino Recoba.
Foto: Nacional.

“En esto hay una cuestión cultural que debemos empezar a romper que son que cualquier puede hablar, ¡no! no es así, está todo bien con la libertad de expresión pero no vale todo. Insultar no es libertad de expresión, insultar es agredir. Lo hacemos en redes sociales pero no en la calle; el año que se hace a nivel físico está castigado, a nivel psicológico debe estar castigado de igual forma”, cerró el psicológo de forma tajante y con la expectativa de avanzar en esta temática.

"Ponerse límites es respetarse a uno"

A Benchoam se lo puede ver en los entrenamientos, en los partidos, en el vestuario. Le gusta acompañar al deportista, verlo actuar, porque la observación es clave para su trabajo. También le tocó vivir la situación inesperada de la muerte de Juan Izquierdo en una cancha de fútbol: “A todos nos involucró porque vimos el dolor en una situación inesperada, el dolor propio y vivimos el dolor ajeno. Nos marcó porque entre todos tuvimos que hacer nuestro proceso y en paralelo ayudar a que el otro haga el proceso. Entender la empatía con el otro. Polenta, que era el capitán, al dar el paso de decir ‘así no puedo entrenar’ rompió los esquemas, dio un mensaje muy fuerte para todos”.

Benchoam junto a Gerardo Jauri en la selección uruguaya.
Benchoam junto a Gerardo Jauri en la selección uruguaya.
Foto: gentileza FUBB.

El profesional también hizo referencia al coraje que tuvo Ronald Araujo para hacer un parate para priorizar su salud mental: “Hay que valorar al deportista. Que él haya dicho ‘hasta acá llego y necesito otra cosa’ es de los hechos más significativos y valientes. Es decir ‘yo tengo mis límites y no vale todo, priorizo mi salud’. Ponerse límites es respetarse a uno. Me parece importante el club, que valoró lo mental como un aspecto físico. Cuando estás lesionado físicamente, hay una recuperación y un descanso, ¿por qué cuando hay razones mentales no se hace? El gran problema de la salud mental es que no es tangible ni visible. El otro aspecto es la sociedad, que dijo ‘mirá el daño que le hemos hecho’. Pero si eso duró cinco minutos es mucho...”.

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