Conclusiones de la gira de Uruguay al mando de Forlán: debut aprobado, "cambio de cara" y la fórmula que resultó

El DT cerró la fecha FIFA con una derrota y dos victorias, utilizando 24 de sus 26 convocados, logró revivir la confianza de Darwin y sacó nota sobre en qué se debe trabajar.

Jugadores de la selección de Uruguay celebran la goleada ante India.
Jugadores de la selección de Uruguay celebran la goleada ante India.
Foto: EFE.

Los tres partidos de Diego Forlán al mando de Uruguay se pueden resumir como cuando uno de los equipos grandes gana un torneo corto o un partido que no podía perder. Si no lo logra sortear, es un escándalo, si lo logra, es lo que tenía que hacer. La lupa estaba puesta en el entrenador, más allá de que la responsabilidad era compartida con muchos de los jugadores que fracasaron en el Mundial 2026. Era él quien debía, y aún debe, porque esto recién empieza, demostrar que más allá de ser una leyenda como jugador, tiene la capacidad para ser, como lo fue su abuelo, entrenador de la selección. Sus números en Peñarol y Atenas no lo avalan, pero esta es una nueva etapa y se lo debe juzgar por lo que pueda hacer en Uruguay. Y empezó bien.

Utilizó 24 jugadores, hizo 6/9 puntos: 11 goles a favor, 5 en contra

Diego Forlán en la previa del amistoso entre Uruguay y Corea del Sur.
Diego Forlán en la previa del amistoso entre Uruguay y Corea del Sur.
Foto: EFE.

Forlán cumplió y cerró la fecha FIFA con una derrota (3-1 ante Japón pero en un partido que era para un empate) y dos victorias ante Corea e India. Hizo 6/9 puntos con 11 goles a favor y cinco en contra. Probó a todos los jugadores, salvo por Martín Satriano y Sebastián Cáceres (ambos bajas por lesión) con un equipo titular en los dos primeros partidos y una prueba de apenas tres o cuatro titulares en el inicial del último partido.

Según el dato que brindó AUFTV, hacía 156 partidos que Uruguay no hacía seis goles en un encuentro, desde entonces pasaron 18 años. Pero además Darwin Núñez cortó una sequía de dos años y tres meses sin anotar, lo cual lo hizo recobrar confianza -clave la decisión del DT de darle las tres titularidades- y transmitirla al grupo desde el comienzo de la fecha.
La gira por Asia, en la que Forlán fue embajador por lo que significa su persona en los países en donde jugó, empezó con un resultado negativo y lo que había hecho Uruguay hasta los 80 minutos, tras un único entrenamiento en conjunto, fue un planteo correcto pero se le descontroló en los últimos cinco minutos.

Fórmula Darwin-De Arrascaeta

Ante Corea se pudieron sacar más conclusiones, hubo un buen funcionamiento del equipo, manejando bien los tiempos, con asociaciones. Forlán le dio libertad a Giorgian de Arrascaeta, erradicó el 4-4-2 con “doble 9” y le dio al artiguense la compañía de un “10” que estuvo en su esplendor, demostrando que Uruguay puede hacer mucho más daño si juega de esta manera. Por si había dudas, Guillermo Varela es el titular derecho de la selección y Nández funciona como variante.

Giorgian de Arrascaeta y el festejo de su gol en el amistoso entre Corea del Sur y Uruguay.
Giorgian de Arrascaeta y el festejo de su gol en el amistoso entre Corea del Sur y Uruguay.
Foto: AFP.

Contra India fueron dos partidos en uno, antes y después de la tormenta. Era sabido que este último amistoso sería con una alineación experimental y eso derivó en que el partido comenzó con la Celeste imprecisa, sufrió las transiciones rápidas del rival, tuvo errores en salida y defensivos que llevaron a que el rival igualara el 1-1 tras la apertura de Darwin Núñez por un penal sobre Federico Viñas.

La pelota no pasaba por Rodrigo Bentancur quien había sido el líder futbolístico de los otros dos partidos y lo es de Uruguay en general. Vino la pausa por hidratación que coincidió con la interrupción por tormenta eléctrica y para la segunda parte Zalazar se adelantó. Se notó una leve mejora pero los cambios fueron los que encauzaron el partido (Varela por Nández y Torreira por Martínez).

El dilema del arco

El arco de la selección es un elemento que preocupa mientras Sergio Rochet fue sometido a una cirugía de columna en agosto y para esta fecha FIFA Forlán le dio un partido a cada uno: Santiago Mele sufrió el desorden del equipo en el 3-1 ante Japón y Cristopher Fiermarín dio un paso adelante en la consideración. Pese haber sido citado por Marcelo Bielsa, el arquero de Atlético Bucaramanga que había sufrido la goleada 5-1 ante Estados Unidos previo al Mundial, demostró solidez y tuvo una gran actuación ante Corea. Cardozo cumplió, más allá de que los primeros minutos se lo notó algo nervioso y dio el rebote del gol de India, tuvo buenas atajadas en el resto del partido.

Cristopher Fiermarín en la previa del partido entre Corea del Sur y Uruguay.
Cristopher Fiermarín en la previa del partido entre Corea del Sur y Uruguay.
Foto: @Uruguay.

Puntos altos

Hubo buenos regresos, Ronald Araujo mostró un gran nivel que seguro tiene que ver con la confianza de su pase a Liverpool y adaptarse a la Premier. Lucas Torreira, de los ausentes en el Mundial y a quien parte del público solicitaba, demostró poder dar una mano en el mediocampo y fue un buen compañero de Bentancur, como variante de Valverde. Zalazar, el único jugador que Diego Forlán había nombrado en su primera conferencia también tuvo un buen rendimiento; el volante ofensivo del Sporting destacó por su lanzamiento de pelota y fue perfilándose como socio para los atacantes. Maximiliano Araújo fue el mejor del Mundial y siguió agrandando su cuenta goleadora en esta gira amistosa.

Maxi Araújo en India vs. Uruguay.
Maxi Araújo en India vs. Uruguay.
Foto: @Uruguay.

Los que faltaron

A este equipo le faltó Federico Valverde, quien estaba convocado pero sufrió un esguince de grado 3 con Real Madrid y Manuel Ugarte, quien se encuentra recuperándose de lesión de ligamento cruzado sufrida en el Mundial. Además de Agustín Canobbio, al cumplir la sanción de la roja sufrida en la Copa del Mundo.

Faltó ver a Martín Satriano quien hubiese jugado este último partido pero regresó a su club tras sufrir una inflamación en su rodilla. Aún queda la duda de si el delantero puede ser alternativa.

Sacando el cruce ante India, los dos primeros rivales fueron de una buena categoría y Uruguay cumplió, no es para sacarse cartel por dos de tres triunfos amistosos pero sí para perfeccionar las cosas que le salieron al cuerpo técnico y atacar las falencias y los errores en defensa.

Diego Forlán como entrenador de la selección uruguaya durante el partido amistoso ante India en Calcuta.
Diego Forlán como entrenador de la selección uruguaya durante el partido amistoso ante India en Calcuta.
Foto: AUF

Al finalizar el partido en el que Darwin rompió su mala racha se fundió en un abrazo con el entrenador, momento sobre el que el nueve confesó: “Ese abrazo al final del partido con Diego fue nada más que agradecimiento, se dio natural. Todos mis compañeros lo abrazan, eso por algo se da. Quiero agradecerle porque yo venía con una racha negativa en la selección que por suerte se pudo romper. El grupo está muy bien y ahora en la selección hay otra cara”.

La Celeste también demostró esa unión durante toda la gira (que no deja de ser amistosa, sin presiones) pero todos los jugadores que hablaron destacaron a Forlán como un líder diferencial. Claro que lo idolatran, la mayoría creció viéndolo domar la Jabulani pero también hay una frase hecha que dice “no conozcas a tus ídolos”. Sin embargo a este grupo parece haberle sentado bien la nueva era, en la que hay mucho trabajo por hacer.

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