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Editorial

Con algunos dirigentes opositores, es el mismo verso de siempre. Cuando se trata de criticar al populismo, ven la paja en el ojo ajeno, pero se les escapa la viga en el propio.
Imposible no recordar esta clásica fábula infantil cuando se leen las noticias políticas actuales, y se ve a una oposición que si bien pretende mostrar una cara amable, a la primera de cambio, saca a relucir su aguijón más ingrato.
Ahora bien, si el senador Bergara está trepado a los andamios gritando consignas socialistas ¿qué podemos esperar de la dirigencia frentista que no estudió economía en Estados Unidos?
Lo de la temporada veraniega es buena noticia y de ello hay que tomar nota. Deben hacerlo quienes viven del turismo, quienes se preparan año tras año para que sea una temporada buena, e incluso quienes dudan de ella pese a la evidencia que dan los números.
Los vecinos en las elecciones municipales quieren votar una gestión eficiente en los servicios básicos. No se trata de una cuestión ideológica, sino que las cosas se hagan bien.
El tema de cuestiones diplomáticas de cada país son competencia exclusiva de los gobiernos, pero Mujica parece confundido y anda por la región “vendiendo” un proyecto de integración para América Latina.
En su afán de criticarlo todo con tono agrio, Fernando Pereira da a entender que no existen datos para juzgar objetivamente la realidad social y económica del país.
Muchos dirigentes “progresistas” odian a la clase media porque ven en ella la aspiración de progreso que creen -erróneamente- que no existe entre los más vulnerables.
Ante la asumida crisis profunda del transporte público capitalino, es oportuno abrir la mirada a todos los diagnósticos, pero no repetir algunos errores que están en la génesis del problema actual.
El gobierno culminó el año con anuncios potentes y el próximo 2 de marzo el presidente de la República anunciará por primera vez en mucho tiempo una disminución de impuestos que afectan a la clase media.
Ancap es una empresa, pública es verdad, pero empresa al fin. Por lo tanto, importa que tenga ganancias. Con ellas podría continuar la baja del precio del combustible en la medida que la cotización internacional lo permita.
“Uruguay no es una potencia demográfica, militar o económica. Pero sí es la llave de ingreso a los ríos del continente por el Atlántico. Está llamado a firmar grandes acuerdos con potencias”.

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