El mercado de trabajo uruguayo mantuvo una elevada proporción de trabajadores con "ingresos laborales sumergidos", según un estudio del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt. En 2025, unos 512.000 ocupados percibieron ingresos laborales líquidos inferiores a $ 25.000 mensuales por 40 horas semanales de trabajo, lo que representó el 30% del total. Son los denominados "veinticincomilpesistas". Entre los asalariados, la cifra ascendió a 293.000, equivalente al 25% del total.
Si bien se observa una disminución en los años posteriores a la pandemia, la proporción de trabajadores con ingresos laborales sumergidos permaneció por encima del nivel de 2019 y se mantuvo estable entre 2024 y 2025, dice el estudio.
Tanto entre los ocupados como entre los asalariados, las mujeres presentaron una mayor proporción de ingresos laborales sumergidos. Y entre los asalariados, los grupos más afectados fueron los asalariados informales, los jóvenes, quienes vivían en el interior del país y quienes trabajaban en el sector privado.
Por rama de actividad, las mayores proporciones de “veinticincomilpesistas” —quienes perciben menos de $ 25.000 mensuales— se registraron en el agro, la forestación, la pesca y la minería, el servicio doméstico y el comercio.
“La situación de los trabajadores que vivían en hogares pobres es especialmente preocupante”, dice el informe. Entre ellos, el 68% percibió ingresos laborales sumergidos, lo que representó aproximadamente 121.000 personas.
En 2025, el salario real creció en promedio solo 1,1% respecto a 2024. A su vez, el aumento del empleo se caracterizó por la creación de puestos de menor calidad, como refleja el crecimiento del cuentapropismo y la informalidad. En este contexto, resulta razonable que el porcentaje de trabajadores con ingresos laborales sumergidos se haya mantenido constante, afirma el estudio.
Los datos
De acuerdo al estudio, al cierre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) se ubicó 8,7% por encima del nivel de 2019, último año previo a la pandemia. Durante el mismo período, la pobreza monetaria se redujo de 17,3% a 16,6% de las personas. Sin embargo, la desigualdad de ingresos aumentó, ya que el índice de Gini pasó de 0,383 a 0,404.
Según datos elaborados por el instituto, en 2025, en la franja de ingresos mensuales de $ 25.000 a $ 35.000 hubo 349.000 personas ocupadas (21%) y 276.000 (23%) asalariados; en la franja de entre $ 15.000 y $ 25.000 hubo 352.000 ocupados (21%) y 243.000 asalariados (21%); y en la franja de menos de $ 15.000, 160.000 ocupados (9%) y 50.000 asalariados (4%).
Entre quienes ganaron entre $ 35.000 y $ 50.000, hubo 345.000 ocupados (28%) y 266.000 asalariados (23%); y quienes percibieron más de $ 50.000 mensuales fueron 463.000 ocupados (28%) y 345.000 asalariados (29%).
La suma total da 1.669.000 ocupados y 1.180.000 asalariados. En cuanto específicamente a quienes cobran salarios “sumergidos” —que se corresponde a los “veinticincomilpesistas”—, fueron entonces 512.000 ocupados (30%) y 293.000 asalariados (25%) al cierre de 2025.
Género, edades y rubros
El estudio observa que las mujeres presentaron una mayor proporción de "veinticincomilpesistas", tanto entre los ocupados como entre los asalariados.
Entre las personas ocupadas, el 32% de las mujeres percibió menos de $25.000 líquidos mensuales, frente al 29% de los hombres. Entre los asalariados, la proporción fue de 26% entre las mujeres y de 24% entre los hombres.
La precariedad laboral, reflejada en la falta de registro a la seguridad social, está estrechamente asociada a la presencia de salarios sumergidos. De los 114.000 asalariados informales, unos 70.000 percibieron menos de $ 25.000 líquidos mensuales. Esto significa que casi dos tercios fueron "veinticincomilpesistas". Entre los asalariados formales, en cambio, esta proporción fue de 21%.
Entre los menores de 25 años, el 52% de los asalariados percibió menos de $ 25.000 líquidos mensuales.
La mayoría se ubicó en la franja de $ 15.000 a $ 25.000. Entre los asalariados de 25 a 39 años, la proporción de "veinticincomilpesistas" se redujo a 26%, mientras que entre los de 40 años y más se ubicó en torno a 19%.
El estudio destaca que los jóvenes enfrentan mayores tasas de desempleo e informalidad y perciben salarios más bajos que los demás grupos de edad. Esto puede explicarse, en parte, por su menor formación, capacitación y experiencia laboral.
El análisis por región muestra que los asalariados del interior fueron los más afectados por los salarios sumergidos. Unos 196.000 percibieron menos de $ 25.000 líquidos mensuales, lo que representó el 29% del total de asalariados del interior. De ellos, 37.000 percibieron menos de $15.000 mensuales. En Montevideo, unos 97.000 asalariados fueron "veinticincomilpesistas", equivalentes al 19% del total de trabajadores dependientes de la capital.
Los asalariados del sector privado presentaron una proporción de salarios sumergidos significativamente mayor que la registrada entre los del sector público. El 30% de los asalariados privados fue "veinticincomilpesistas", frente a apenas el 4% de los asalariados públicos.
La presencia de trabajadores con salarios sumergidos varió considerablemente entre las ramas de actividad. El servicio doméstico registró la mayor cantidad de asalariadas con ingresos inferiores a $ 15.000 líquidos mensuales, con unas 12.500 trabajadoras. Le siguió el comercio, con 8.900 empleados. En la franja de $ 15.000 a $ 25.000, el servicio doméstico reunió unas 25.000 asalariadas, mientras que en el comercio la cifra ascendió a unas 64.000 personas. La rama que agrupa el agro, la forestación, la pesca y la minería ocupó el tercer lugar en cantidad de asalariados "veinticincomilpesistas", con unas 34.000 personas.
En cuanto a la proporción de asalariados con ingresos laborales sumergidos, las tres ramas de actividad que registraron los valores más altos fueron agro, forestación, pesca y minería (44%), servicio doméstico (40%) y comercio (40%). En el otro extremo, esta proporción fue inferior al 10% en enseñanza, información y comunicación, administración pública y seguridad social y actividades financieras.