El banco Itaú, uno de los más grandes de América Latina, advirtió por el impacto en la actividad del fenómeno climático El Niño en Uruguay, si bien mantuvo sus proyecciones de crecimiento de la economía para este año y para 2027. En un informe para clientes —al que accedió El País—, titulado “La inflación toma impulso por alza de combustibles”, el banco analiza que “la inflación subió 0,70% mensual en mayo, frente a 0,11% de hace un año y a una mediana de cinco años de 0,28%. La principal contribución al alza provino del sector del transporte, que subió 2,87% mensual (+0,31 puntos porcentuales de incidencia), impulsado por un aumento de los precios internos de combustibles”.
“Así, la inflación general subió a 3,77% interanual en mayo, frente a 3,16% en abril. Dicho esto, todos los indicadores del Índice de Precios del Consumo (IPC) se mantienen dentro del rango de tolerancia del Banco Central (BCU)” cuya meta es de 4,5% con una zona de confort de 1,5 puntos porcentuales por arriba y por abajo.
Respecto a la evolución de la economía, “el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) creció 1% mensual desestacionalizado en marzo, lo que llevó a una expansión de 1,1% trimestral desestacionalizada en el primer trimestre de 2026 (desde 0,1% en el cuarto trimestre de 2025)”, recordó.
“En términos interanuales, el IMAE creció 2,2% en marzo y 0,8% en el primer trimestre de 2026 (0,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025). El arrastre estadístico para 2026 se ubicó en 1,1%”, añadió.
“Por otro lado, nuestro indicador de actividad (IDAT‑UY) se desaceleró en abril. El índice creció 4,7% interanual, llevando el promedio trimestral a 6,4% interanual, por debajo del 7,8% registrado en el primer trimestre de 2026”, señaló el banco.
“En términos desestacionalizados, el IDAT‑UY cayó 0,4% mensual en abril. En los tres meses finalizados en abril se observó una desaceleración tanto en servicios como en bienes. Dentro de servicios, los viajes se destacaron como principal motor de crecimiento, mientras que en bienes sobresalieron los vinculados a la salud”, planteó.
¿Qué espera el Itaú en la economía, la inflación, el desempleo, el déficit y el dólar?
El banco dijo que mantiene (respecto al mes anterior) su “proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 1,2% para 2026, por debajo del 1,8% de 2025, ya que se espera una moderación de la actividad pese al repunte del primer trimestre, mientras que los indicadores adelantados de abril ya muestran pérdida de impulso”.
“Se proyecta una desaceleración adicional tras el shock negativo de oferta causado por la sequía de este año. Más allá del clima, el contexto externo se ha vuelto menos favorable, con mayores precios de la energía que añaden presión sobre la demanda interna en una economía altamente dependiente de la importación de combustibles”, afirmó el reporte.
Para 2027 el banco mantuvo también su estimación de crecimiento del PIBen 1,5% en este caso.
“Nuestra proyección de inflación para fines de 2026 se mantiene en 4,9%. Como país importador neto de petróleo, Uruguay sigue siendo particularmente vulnerable a aumentos en los precios del crudo, que se trasladan a los costos de combustible y precios regulados. Desde abril, la inflación ha estado presionada por el aumento en los precios de combustibles, y se espera que estos shocks continúen en los próximos meses. A través de efectos directos y de segunda ronda —incluyendo transporte, logística y alimentos— esta dinámica probablemente mantenga la inflación algo elevada en el corto plazo”, advirtió el informe.
Para 2027 el banco espera que la inflación vuelva a la meta del BCU de 4,5%.
Respecto a la tasa de interés de referencia del Central, Itaú prevé que “se mantenga en 5,75% durante 2026, mientras el BCU equilibra los crecientes riesgos inflacionarios con una actividad económica aún moderada”.
“Sin embargo, el reciente shock petrolero introduce un perfil de riesgos asimétrico: aunque una suba de tasas en el corto plazo no es nuestro escenario base, no puede descartarse un sesgo contractivo en 2026 si el aumento de los costos de combustibles se transmite más de lo esperado a la inflación general y, especialmente, a las expectativas de mediano plazo”, añadió.
De cara a 2027, el Itaú ve la tasa de interés de referencia subiendo hasta 6,5% para el final del año.
Respecto al desempleo, el banco proyecta estabilidad: 7,6% de la Población Económicamente Activa (PEA) tanto este año como el próximo.
Sobre el dólar, el informe no muestra cambios en las estimaciones previas del Itaú, ya que finalizaría 2026 en $ 39,50 y cerraría 2027 en $ 40.
En cuanto al déficit fiscal, Itaú también mantuvo sus estimaciones (respecto al mes anterior) de que cierre 2026 en 4% del PIB y de que finalice 2027 en 3,5% del PIB.
En el informe, el banco advirtió por “la evolución del fenómeno climático El Niño”.
“Un aumento significativo de las precipitaciones representaría un riesgo a la baja (en el crecimiento económico) para 2027, dada la probabilidad de inundaciones y disrupciones en los ciclos de siembra y cosecha, además de daños localizados a cultivos e infraestructura. Las lluvias excesivas también podrían afectar la actividad de la construcción”, alertó el informe.
“No obstante, un aumento moderado de las precipitaciones por encima de los promedios históricos sería favorable, apoyando una recuperación de los rendimientos agrícolas tras las severas condiciones de sequía de los últimos años”, agregó.
“En definitiva, el impacto neto de El Niño dependerá de la intensidad y distribución de las precipitaciones a lo largo del año”, concluyó.