Tensa reunión entre Ancap y el gremio por el negocio del pórtland: la empresa levantó negociación y seguirá con su plan

El Ministerio de Trabajo había propuesto un ámbito hasta el 20 de abril, pero trabajadores aseguran que “es un plan de achique y cierre" y que la empresa "no brinda garantías" para los contratados.

Planta de pórtland de Minas
Planta de pórtland de Minas.
Foto: Darwin Borrelli.

En una polémica reunión de más de cuatro horas ayer, en la que dirigentes del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) se retiraron antes de tiempo debido a que Ancap “no brindó garantías en los puestos de trabajo”, la empresa dio por finalizada la negociación con la Federación Ancap (Fancap) y el Sunca por el negocio del pórtland. Luego de un encuentro el mes pasado con el presidente de la República, Yamandú Orsi, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) estableció un ámbito de alto nivel para discutir la decisión de trasladar la producción de la planta de Paysandú a la de Minas que se extendería hasta el 20 de abril, pero “Ancap fue con la decisión tomada, levantó el ámbito y va a seguir adelante con su plan”, según dijo a El País el presidente de Fancap, Salvador Sprovieri.

“Orsi fue claro: ni un cierre de una planta, ni un trabajador y ningún derecho menos”, dijo Sprovieri y agregó que la próxima semana se discutirán medidas sindicales en conjunto con el Sunca. El encuentro de ayer contó con la participación de autoridades del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), MTSS, los gremios y la empresa. Debido a que no se llegó a un acuerdo, en las próximas semanas, el MTSS elevará informes de ambas partes a Presidencia.

“Esta negociación fue un insulto a los trabajadores”, dijo a El País el presidente del sector Paysandú de Fancap, Eduardo Zabala, y agregó: “Ancap está ciego en su postura”. “Es un plan de achique y cierre. Hay enunciados que carecen de sustento y sin explicar el plan pretenden seguir adelante”, indicó.

El negocio del pórtland de Ancap cerró el 2025 con pérdidas por US$ 31 millones y para revertir esta situación, la petrolera elaboró un plan en diciembre del año pasado que observa como única salida hasta ahora. El mismo consiste en concentrar la producción de pórtland en la planta de Minas; una de las tres que tiene el grupo además de las que están ubicadas en Paysandú y Manga.

Intercambio sin acuerdo

Fuentes de la empresa señalaron a El País que existen “dos miradas opuestas sobre la realidad hacia el futuro del pórtland”. Por un lado, el sindicato propone mantener la estructura actual con una inversión de unos US$ 200 millones a 30 años, basada en un supuesto aumento de la demanda y reducción de costos.

Sin embargo, Ancap considera que el mercado está estancado o en retroceso, por lo que plantea la necesidad de un ajuste estructural más profundo que se explica por la aparición de Cielo Azul en el mercado desde 2021. La diferencia en las posturas es que el sindicato proyecta un crecimiento en las ventas, mientras que la empresa no cree que haya un incremento significativo de la demanda en el corto plazo.

Bolsas de portland Ancap

Según fuentes de Ancap, “si no se cambia nada”, la intención de la petrolera es mantener las pérdidas actuales con posibilidad de mejoras limitadas en la gestión.

Zabala sostuvo que la propuesta de Ancap tiene “enunciados falsos” y que la empresa expone un objetivo que “no puede sostener” ya que aseguró que la decisión resultará en pérdida de puestos de trabajo y un posterior cierre de la planta.

Según Sprovieri, Ancap se ahorraría unos US$ 9 millones en puestos de trabajo, aunque para evitar esto, Fancap propuso alternativas de ahorro de otros sectores y con una mirada a largo plazo. “Para ellos ninguna alternativa mueve la aguja”, dijo Sprovieri y agregó: “Dicen tener un documento que presentaron a (ministro de Trabajo y Seguridad Social), Juan Castillo sobre el futuro de los trabajadores pero no lo quisieron discutir”.

Personal tercerizado

Mientras el foco de atención está puesto en los alrededor de 110 funcionarios de Ancap en la planta de Paysandú, se desata una nueva incógnita sobre la continuidad y la situación de unos 75 trabajadores contratados que pertenecen a empresas de servicios, despacho y limpieza.

Uno de los principales reclamos de Fancap está vinculado al traslado de personal. En el plan de Ancap, unos 50 trabajadores se trasladarían desde Paysandú a Minas, otros 60 quedarían trabajando en el último proceso de producción y otros 75 “no pueden explicar qué van a hacer con esos cargos”, indicó Zabala y agregó que esta es “una de las grandes falencias” de la propuesta de la petrolera.

Fabrica de Portland de Ancap
Ancap descartó seguir en la búsqueda de un socio privado para el negocio del pórtland.
Foto: Archivo El País

Según explicó Sprovieri, las plantas de Manga y Minas se encuentran trabajando con menos personal; motivo por el cual se planteó un acuerdo transitorio que consiste en completar el personal faltante con puestos tercerizados, aunque el gremio “no está de acuerdo con eso”. “Generaron la situación de que Minas no tenga gente y tener que gastar cerca de US$ 15 millones en el año pasado solo para comprar clinker. Es un tiradero de plata”, dijo el dirigente sindical.

La planta de Manga cuenta con cuatro funcionarios de Ancap y unos 15 contratados, mientras que en la de Minas se desempeñan 90 funcionarios de Ancap y alrededor de la misma cantidad de contratados. Sin embargo, el presidente del sector Minas, Fabián Semperena dijo a El País que aún hace falta personal, en especial en el sector de producción -que tiene unas 45 personas en funciones y se trata de un “proceso continuo”-. El dirigente sindical aclaró que si bien el traslado de trabajadores en Paysandú puede “compensar” esa falta, “Ancap tiene que tener el personal mínimo en cada planta”.

Por otra parte, le atribuyó la responsabilidad de las pérdidas a la falta de personal. “Las pérdidas se generan porque no tenemos personal mínimo para tener todos los molinos prendidos”, indicó Semperena.

“No veo que se pueda materializar”, dijo a El País el presidente del sector Manga, Salvador Tor y consideró que el desplazamiento de trabajadores y sus respectivas familias significa “una traba”.

Producción

La capacidad total de producción en Uruguay es de 1,9 millones de toneladas y la demanda del mercado es de 800.000 toneladas. En el caso de Ancap, la planta ubicada en Paysandú tiene capacidad para producir 200.000 toneladas de cemento al año, mientras que Minas alcanza las 240.000 toneladas. Aunque, Minas puede llegar a producir entre 280.000 y 350.000 toneladas.

Según el plan de Ancap, la planta de Minas estaría destinada a potenciar la producción de clinker: un material sintético producido al calcinar piedra caliza –roca sedimentaria que funciona como materia prima del cemento–. “Ancap produce mejor calidad pero no hay marketing”, dijo Tor y agregó que esto repercute en mejores ganancias para las otras empresas.

Ancap
El ente resignó ingresos por US$ 61 millones por vender por debajo del precio de refinería.
Foto: Archivo El Pais

La línea de trabajo va a orientarse a potenciar la operación de la planta de Minas, con el objetivo de producir la totalidad del clinker. Desde allí y a través de una de las líneas ferroviarias de Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE), se transporta cemento embolsado con destino a Manga. Según indicó Tor, el plan de Ancap no supone mayores cambios para la planta de Manga, aunque sostuvo que depender solo del horno de Minas significa una dificultad.

No hay perspectivas de futuro, no solo en la propuesta sino que (se está) cediendo mercado y trasladando compañeros”, explicó Semperena.

Competidores

El mercado del pórtland en Uruguay cerró 2024 con un 42% de participación de Cementos Artigas (propiedad de la española Molins y la brasileña Votorantim), un 33% fue de Cementos del Plata (la firma del Grupo Ancap), 18% de Cielo Azul (de capitales brasileños) y un 7% de Cimsa (de los exfutbolistas Diego Lugano y Diego Godín).

Por otra parte, Cielo Azul se volvió un jugador clave en todo el negocio ya que desde su ingreso al departamento de Treinta y Tres en 2021 el negocio de Ancap ya venía generando pérdidas, las acrecentó ante un nuevo competidor.

A partir de este escenario, fuentes de Ancap consideraron que se está trabajando con el doble de capacidad en todo el país para una producción y comercialización con cada vez más competidores privados.

Otros temas

Se plantearon otros temas además de la problemática del negocio del pórtland que arroja pérdidas desde 1999 y solo en 2025 alcanzó un rojo de US$ 31 millones. “Un cierre total del negocio no se ve y de (la planta en) Paysandú tampoco. Lo que sí está arriba de la mesa es que Paysandú pierda el 60% de su rol y en realidad queda muy pronta para el cierre”, advirtió Sprovieri.

En enero de este año, autoridades de Ancap recibieron al sindicato en una reunión en la que el gremio planteó la propuesta de un fideicomiso para el negocio del pórtland. Los fideicomisos funcionan como alternativa de financiamiento de las inversiones; se emiten títulos de deuda o certificados de participación en el mercado de capitales para conseguir fondos.

“Ancap dijo que no iba a discutir sobre la propuesta que habíamos enviado nosotros, porque no la habían leído, porque tenían que encargarse el tema de los combustibles y no podían”, había señalado Sprovieri previo a la reunión de ayer.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar