El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone habló de la transición a “un nuevo equilibrio” en el mundo, pero también envió señales a la interna del Frente Amplio y a la oposición sobre el gasto, las reformas pendientes y fue categórico respecto a nuevos cambios de impuestos, al ser entrevistado por el economista Javier de Haedo en el evento Kick Off 2026 organizado por LATAM ConsultUs -una consultora especializada en mercados financieros para asesores de inversión independientes- en el hotel Enjoy Punta del Este. Ante más de 500 asesores y gestoras de fondos de inversión, Oddone fundamentó por qué a su juicio Uruguay no va a ser un país barato y también se refirió al conflicto bélico en Medio Oriente y su efecto en Uruguay donde dijo que tiene un impacto "negativo" en términos de intercambio, como adelantó ayer El País y luego reprodujeron otros medios.
Para Oddone “estamos en un escenario de cambios profundos" a nivel mundial. "Tenemos tres tendencias globales que caracterizan muchas de las decisiones y los debates que hoy tienen lugar: cambio climático, temas vinculados al cambio tecnológico -la irrupción de la inteligencia artificial- y un cambio de era en relación a cómo se resuelven los conflictos sociales y políticos adentro de las sociedades y entre las sociedades”, afirmó.
“Hay un enorme desencanto en las clases medias de Occidente que han ido eligiendo liderazgos que de alguna manera controvierten los consensos sobre los que se construyó el funcionamiento de la economía y de la política posguerra, que esencialmente eran: libre movilidad de capitales, libre movilidad de bienes, libre movilidad de personas”, añadió.
Según el ministro "muchos de estos conflictos que vemos (actualmente) son parte de ese acomodo, de la transición a un nuevo equilibrio, cuyo desenvolvimiento todavía es difícil de pronosticar", aunque enfatizó que “pensar que hay un orden que se va a restablecer, que fue lo que conocimos durante décadas, es un error. Vamos a un mundo nuevo, con reglas distintas, que tiene oportunidades y desafíos para un pequeño país abierto al mundo” como es Uruguay.
"Uruguay tiene que tratar de seguir perteneciendo a la comunidad civilizada del mundo" y el ingreso a la OCDE más el vínculo con Europa
Respecto al proceso de adhesión de Uruguay al Acuerdo Transpacífico (Cptpp, por su sigla en inglés, que integran Australia, Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, entre otros) que ya se inició y la intención de ingresar a la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por su sigla en inglés, que integran China, Japón, Corea del Sur, países del sudeste asiático), el ministro señaló que “el gobierno lo que está haciendo simplemente es continuar cosas que el gobierno anterior había empezado y reafirmar otras".
"Uruguay, siendo un pequeño país abierto al mundo, en un mundo complejo e inestable, una región con divergencias políticas claras -habrá que ver en el futuro-, tiene que tratar de seguir perteneciendo a la comunidad civilizada del mundo, de países democráticos, de países que respetan las reglas del juego, respetan la alternancia del poder y eso supone integrar la mayor cantidad de clubes donde se puedan hacer negocios y donde se puedan comprar disciplinas de buenas prácticas”, expresó.
"Por eso queremos seguir avanzando con el Cptpp. Por eso adherimos firmemente al Acuerdo de UE-Mercosur y estamos ingresando en una etapa del trabajo con la OCDE (Organización para la Coooperación y el Desarrollo Económico)", aseguró.
En ese sentido, "lo que el gobierno uruguayo ha dicho a la OCDE es: si algún día decidiera ser miembro de la OCDE, quiero tener un estudio que me permita entender dónde están los gaps (brechas)" en diferentes aspectos para acercarnos a sus estándares, planteó Oddone y agregó: "Eso es lo que estamos haciendo hoy, porque no es un debate que hayamos procesado ni siquiera como sociedad".
Por otro lado, señaló que "desde el punto de vista civilizatorio, en este mundo bipolar, claramente Uruguay tiene una vocación de cercanía con Europa" y por tanto "reforzar relaciones es un tema importante".
Oddone reconoció que "Europa tiene muchas cosas para mejorar en términos de productividad, en términos de intensidad de procesos productivos, o sea que en algunas cosas las regulaciones europeas podrían no ser ejemplos a seguir, pero en otros aspectos sí. Como Europa está hoy mirando de otra manera a América Latina, si no no hubiera habido acuerdo con el Mercosur, para nosotros es un faro civilizatorio de nuestra visión de cómo debe funcionar la humanidad".
"Me parece que la visión de Uruguay, no la de este gobierno, se parece mucho más a la visión que ha tenido Europa, que a las visiones que hay de los otros tres grandes lugares, que son Beijing, Moscú y Washington", puntualizó.
"Lentos", pero un "socio de largo aliento" como no hay en las Américas
A juicio de Oddone, en este nuevo escenario “si hay algo que Uruguay tiene de diferencial” en la región “es nuestra capacidad de resolver disensos”.
“La sociedad a través de su sistema de partidos políticos, a través de sus instituciones, canaliza de manera exitosa en términos comparados -probablemente tendremos muchas cosas para mejorar- el disenso”, afirmó.
“Es una sociedad que debate, que discute, que tiene una orientación de centro-derecha, una orientación de centro-izquierda, donde hay alternancia, no hay refundaciones, hay continuidades, hay discontinuidades, pero el país tiene un rumbo”, remarcó.
“Los invito a ustedes", dijo, dirigiéndose a los asesores de inversión, que "viajan por toda la región a encontrar un lugar como este".
"Para clientes como los que ustedes atienden (de altos patrimonios), no es fácil de encontrar, no diría en América Latina, diría en América" un país con esa característica para resolver disensos, añadió.
"Creo que eso hace al modelo de convivencia integrada, cohesionada, y eso está en el corazón de la matriz de nuestra sociedad. Eso nos vuelve lentos. No es un país para hacer negocios rápidos y para hacer fortunas rápidas, porque somos chiquitos y porque somos conservadores, pero es un socio de largo aliento para quien quiera desarrollar un negocio con fundamentos sólidos”, lanzó.
"El año pasado no estaba preparada la sociedad para empezar (a ajustar) por el gasto"
En otro pasaje de la entrevista, De Haedo le preguntó a Oddone por las modificaciones tributarias que el gobierno incluyó en la ley de Presupuesto, y el ministro respondió que “van en la dirección de generar más equidad en el tratamiento de lo que eran las colocaciones domésticas con las colocaciones en el exterior" en referencia al IRPF a los incrementos patrimoniales por activos en el exterior. "Nos consta que generó algunos dolores de transición, pero los fundamentos están bien explicados y el alcance está bien determinado y creo que lo que precisamente esos cambios hacen es fortalecer la capacidad del país de seguir haciendo esto” de que en Uruguay se gestionen patrimonios de extranjeros, planteó.
Oddone se refirió a la aplicación en Uruguay del Impuesto Mínimo Global (mediante el Impuesto Mínimo Complementario Doméstico) a las multinacionales que facturan más de 750 millones de euros al año y reiteró que se hizo con “un cuidado enorme” en las “negociaciones que hemos hecho con la OCDE, como lo que hemos hablado con los distintos inversores en Uruguay, para que aquellas empresas que habían tomado decisiones de instalarse en Uruguay y que están protegidas por marcos legales vigentes, no vieran perjudicadas sus condiciones de inversión”.
Luego justificó la aplicación del tributo (que el gobierno estima aportará unos US$ 350 millones al año de recaudación) por “adoptar marcos globales de una organización a la que aspiramos pertenecer, pero al mismo tiempo era una necesidad porque teníamos que hacer una consolidación fiscal y por mandato político no podíamos empezar por el gasto. El año pasado no estaba preparada la sociedad para empezar por el gasto”.
El ministro fue categórico respecto a si hay posibilidad de nuevos impuestos o cambios en los que ya existen, cuando algunos legisladores del Frente Amplio proponen que el 1% más rico pague un adicional al Impuesto al Patrimonio. “¿Vamos a estar mirando cosas en este periodo de gobierno? En materia tributaria, de ningún tipo”, afirmó. “En materia regulatoria puede haber cosas y el Banco Central trabaja intensamente sobre el desarrollo del mercado de valores” y “la declaración del secretario de la Presidencia (Alejandro Sánchez) anunciando la iniciativa del gobierno de abrir las empresas públicas al mercado (de capitales), eso forma parte de la misión de aproximarnos hacia cambios regulatorios”, explicó.
Reestructura de empresas de servicios globales como BASF y la apuesta a dos data centers
En otra de las preguntas de De Haedo sobre los cambios introducidos al régimen de promoción de inversiones, el ministro enfatizó que “el régimen de promoción de inversiones pretende ser más agresivo, precisamente para atraer más inversiones”.
“Somos conscientes que en este contexto global estamos desafiados en algunos de los modelos de negocio que habíamos logrado impulsar en los últimos 20 años. La inteligencia artificial está provocando la concentración de servicios globales en algunos lugares donde las condiciones salariales son muy bajas o donde la combinación de acceso a tecnología y salarios son muy convenientes y aquellos servicios globales largamente escalables, específicamente logísticos, financieros y de recursos humanos se están desplazando de alguna compañía que se había instalado en Uruguay”, expresó en referencia a los despidos en firmas como Sabre o BASF.
“Pero, creemos que hay toda una parte de servicios globales sobre las cuales Uruguay tiene mucho para ofrecer en determinadas inversiones y es parte de los estímulos que estamos dirigiendo para lo que es la instalación de inversiones en inteligencia artificial, data centers”, expresó.
En data centers “estamos con uno instalado (de Google) y con dos proyectos más, medianamente grandes para instalarse”, enfatizó.
"Uruguay, un país barato, muy difícil (que sea)"
Cuando De Haedo le preguntó respecto a que Uruguay es un país caro, Oddone respondió que "producir seguridad, justicia, educación, salud y defensa para 3 millones de habitantes es casi tan caro como para 6 millones de habitantes. Además Uruguay tiene un modelo de preferencia en su sociedad de alta cohesión, lo cual le da un rol al Estado muy relevante".
Ejemplificó que "si uno mira la evolución de la presión fiscal en términos del Producto Interno Bruto (PIB) en los últimos 40 años, va a encontrar que oscila entre 28% y 31% del PIB. Cuando gobierna la centro-derecha, vamos a una menor presión de 28% o 29% del PIB, cuando gobierna la centro-izquierda va a 31% del PIB. Eso es un fuerte consenso de la sociedad uruguaya sobre una presencia importante del Estado”.
De todas maneras, el ministro apuntó que “el Estado tiene que mejorar, tiene que gobernarse más eficiente, estamos trabajando mucho en ello. Pero esas dos cosas, economías de escala y una alta preferencia por cohesión social, hacen al país caro. Ahora, también es cierto que un país de larga tradición inflacionaria, (promedio anual de 63% entre 1955 y 1999 y promedio anual del 9% entre 2003 y 2023), escondía muchas ineficiencias asociadas a lo que es un país caro”.
Para Oddone “con niveles de inflación por debajo de 4% (como en la actualidad), que el gobierno pretende consolidar en un periodo no prolongado, tenemos que mejorar la eficiencia en el sector público, pero también en el sector no transable” (aquel que no comercia con el exterior).
Sobre esto último, “está lleno de ejemplos en Uruguay de prácticas comerciales que no favorecen una formación de precios transparente”, dijo el ministro y ejemplificó con las prácticas de distribuidor exclusivo en varios sectores o "la costumbre de los privados de tener contratos indexados con el Estado" cuando los niveles de cambio en precios relativos son "mucho más reducidos que en el pasado”.
“Estamos en un momento en el cual vamos a tener que avanzar, para ganar eficiencia y mejorar la competitividad, en desarmar muchos de los mecanismos contractuales e institucionales del pasado que estaban asociados con una economía inflacionaria", afirmó Oddone.
"Eso va a permitir, probablemente dos cosas: mejor competencia y más transparencia en la formación de precios, que nos baje levemente el nivel de precios y lo segundo, es que se reduzca la capacidad de que un shock transitorio se perpetúe en el tiempo al desindexar (contratos). Pero lo que sí es cierto es que Uruguay, un país barato, muy difícil (que sea)”, sentenció.
"Entre otras cosas, porque para ser este país barato, lo que tendríamos que tener es salarios baratos. Y les puedo asegurar que no importa si gobierna la centro-izquierda, no importa si gobierna la centro-derecha, este no va a ser nunca un país de salarios baratos, porque la mano de obra es escasa y porque el modelo de convivencia que los uruguayos adhieren, que tiene un conjunto de aspectos positivos. no acepta el nivel de salarios baratos", analizó.
Oddone agregó que "nosotros no vamos a poder competir nunca con los salarios de China e India. Tenemos que apostar a que el nivel de productividad de nuestra mano de obra sea lo suficientemente bueno como para poder pagar esos salarios. En eso estamos, es un proceso largo que implica reformas educativas, adopción de enfoques pro innovación y pro tecnología. Es el camino en el que el gobierno está y creo que si estuviera otro ministro de Economía acá, de otra fuerza política, estaría diciendo algo no muy distinto a lo que estoy diciendo".
Luego, contó que la semana dialogó con el canciller argentino Pablo Quirno en la presentación que hizo el presidente Yamandú Orsi ante empresarios en Buenos Aires. "Hablamos de dónde está la agenda de Uruguay, y trataba de poner sobre la mesa, que la agenda de Uruguay hoy, no tiene nada que ver con la agenda de hace 20 años. Tiene puntos de contacto porque lo fiscal siempre nos persigue, o los cambios en precios relativos siempre nos persiguen, pero la agenda hoy es micro(económica), mucho más de lo que era hace 20 años", señaló Oddone.
"La demostración más clara de ello es que si vas a las universidades uruguayas, los chicos y las chicas están estudiando según el enfoque ideológico o finanzas o aspectos vinculados a pobreza y desigualdad. Es una curiosidad esa preferencia de los estudiantes de economía y eso es parte de lo que este país hizo en los últimos 20 años", indicó.
Propuesta de las AFAP de poder invertir en el exterior
En otro pasaje de la entrevista, De Haedo consultó a Oddone sobre la propuesta que reiteran desde hace años las AFAP para poder invertir el dinero de los trabajadores en activos en el exterior. “Un exceso de concentración (de la inversión) en activos locales no diversifica adecuadamente el riesgo, y por lo tanto, filosóficamente lo comparto. Ahora, es un tema complejo políticamente en Uruguay y convengamos que este no es el mejor momento. Uruguay probablemente hoy es un lugar mucho más estable que muchos lugares del mundo”, planteó.
“Creo que hay que avanzar en esa dirección, porque tarde o temprano es el camino, pero hay que hacerlo con los tiempos que la sociedad uruguaya requiere”, añadió.
Cambios al secreto bancario: entre el derecho a la privacidad y "los agropecuarios me van a matar"
“Tenemos una exigencia de la OCDE por introducir una modificación sobre el secreto bancario que básicamente genere una tramitación administrativa sin intervención del Poder Judicial. El gobierno uruguayo intentó dos o tres mecanismos con el Parlamento que no logramos obtener”, apuntó Oddone.
“Estamos trabajando con el sistema político para encontrar una solución que equilibre las cosas, los derechos de los contribuyentes a su privacidad y al mismo tiempo cumplir con los estándares de un país que está en la comunidad internacional. Por cierto, estos estándares que la OCDE nos exige son práctica habitual en la región. Lo que pasa es que en Uruguay, producto del tipo de desarrollo que el país ha realizado en el pasado, tiene que gestionar esa transición con cuidado para proteger, no solamente los derechos de los contribuyentes, sino una estrategia de inserción del país que es muy importante”, indicó el ministro.
Recordó que “Uruguay es un país que ha desarrollado esta estrategia de plaza financiera y de ser amistoso para gestiones patrimoniales, al igual que muchos otros lugares del mundo, pero son pocos los países en el mundo que hacen esto y que al mismo tiempo son un país que tiene comercio real. Esto no es una roca en medio de una isla, acá una sanción comercial por una lista gris o una categoría de que somos un país no cooperante, puede significar efectos sobre el comercio exterior uruguayo”.
Por eso, Oddone enfatizó en que "tenemos que ser cuidadosos, en cómo protegemos el derecho de privacidad, pero al mismo tiempo, ante presiones de organismos internacionales a los cuales nosotros adherimos a reglas globales, no podemos ignorarlos porque nos podemos encontrar con un problema. Los agropecuarios me van a matar si recibo una sanción sobre el comercio exterior uruguayo, por una situación que no fue cumplida".
En la entrevista, De Haedo consultó al ministro sobre los cambios implementados en los requisitos para obtener la residencia fiscal y Oddone dijo que “el régimen preexistente no ponía un valor suficiente de lo que es ser residente fiscal uruguayo”, por lo que “para aquellas personas que son nuevas, (se buscó) hacerlo un poco más exigente en términos de lo que es inversión inmobiliaria o en lo que puede ser la capitalización de fondos que el mercado desarrollará y el gobierno habilitará”.
"Queremos que sigan estando aquí, derraman mucho para la economía uruguaya, pero dejenmé que se los diga de esta manera: ser residente fiscal uruguayo es algo que tiene un poquito más de valor que el que le estábamos dando", concluyó.
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