Logré ahorrar algo de dinero, ¿cómo puedo empezar a invertirlo en acciones aunque sea poco?

Para lograrlo, durante una presentación se hizo énfasis en la paciencia, tolerancia y disciplina como factores clave para lograr un objetivo de inversión.

Ahorros, rentabilidad.
Ahorros. Foto: Archivo El País.

En el mundo de las inversiones existen cada vez más posibilidades y alternativas sobre dónde colocar nuestro dinero sin que se estanque y pueda generar ganancias. Todo va a depender del objetivo que nos hayamos trazado para nuestros ahorros y uno de los factores más importantes: el tiempo. Por eso, para comenzar a transitar un camino de inversión a largo plazo está la compra de acciones.

Puede parecer complejo y casi impensado para pequeños ahorristas, sin embargo se trata de una porción del capital social de una empresa, donde al adquirirla, el inversor se convierte en socio según explicaron los ejecutivos de la empresa de servicios financieros Nobilis, Mauricio Tchilingirbachian y Juan Ignacio Nebel durante su presentación “Acciones: ¿por qué invertir en las empresas en las que compramos todos los días?” en la Global Money Week organizada por la Universidad de Montevideo.

Ahorro

Nebel explicó que para adquirir una acción el primer paso es ahorrar e invertir ese dinero para “hacerlo crecer”. En ese sentido, sostuvo que uno de los diferenciales para este tipo de inversiones es la edad y el tiempo. “Unos 10 años tienen un efecto enorme. Lo que tienen ustedes es el diferencial del tiempo”, dijo a una platea de jóvenes que escuchaba la charla.

Paciencia, tolerancia y disciplina fueron tres pilares fundamentales que destacó Nebel a la hora de ahorrar con el objetivo de adquirir acciones ya que implica la proyección a largo plazo (entre 10 y 30 años).

Ahorro. Foto: Pixabay.
Ahorros. Foto: Pixabay.

Una de las condicionantes que nos ponemos nosotros mismos a la hora de ahorrar está vinculada al tiempo. “Cuando gane más, empiezo a ahorrar” o “cuando tenga un mejor cargo, invierto” suelen ser las premisas para aplazar el ahorro y muchas veces, se vuelve impostergable ya que con la posibilidad de hacer rendir esos ahorros puede ser muy costoso a largo plazo.

Dividendos y valorización

Los dividendos son la parte de las ganancias de una empresa repartida entre sus accionistas, mientras que la valorización es el aumento del precio de la acción en el mercado (ganancia de capital). La inversión en acciones puede enfocarse en dividendos (que genera estabilidad) o en revalorización (que genera crecimiento).

Cada día las empresas que cotizan en la bolsa de valores cambian el valor y la principal razón de este comportamiento es el aumento en sus ganancias. Los dividendos son una de las principales razones por las que los inversores suelen compran acciones en una compañía y, a su vez, también son un mecanismo muy utilizado por las empresas para atraer financiación.

Dinero uruguayo.
Dinero uruguayo. Foto: Archivo El País.

Para los accionistas, el capital inicial puede ser reinvertido y allí entra a jugar el interés compuesto, donde se multiplica el rendimiento. Es decir, si parto de un capital inicial de US$ 1.000 y al año siguiente con los dividendos y la revalorización tengo US$ 1.100, al reinvertirlos se genera una especie de “efecto bola de nieve” a largo plazo, lo que hace que se sigan generando ganancias y el dinero no quede “quieto” en una caja de ahorros.

Índice S&P 500

El índice más representativo del mercado bursátil de Estados Unidos es el S&P 500 que contiene a las 500 empresas más importantes de ese país que cotizan en bolsa. Las principales empresas que componen este índice son Nvidia, Apple, Microsoft, Amazon, Meta, Alphabet (Google).

El índice abarca 11 sectores principales, que se dividen principalmente por tecnología, finanzas, consumo discrecional y servicios de comunicación. Esto hace que al comprar acciones uno pueda elegir entre un amplio portafolio y poder tener una mayor diversificación.

Históricamente el retorno de las inversiones en este índice ha sido de un 10% anual en el largo plazo. El retorno es una métrica que mide la rentabilidad de una inversión, es decir, la ganancia o pérdida de una inversión en relación al costo inicial.

Inversiones.
Inversiones.
Foto: archivo.

Sin embargo, el retorno está asociado al riesgo del mercado financiero; a mayor retorno esperado, mayor es el riesgo. Tchilingirbachian explicó que el principal riesgo de invertir en acciones es la volatilidad del mercado. Por este motivo, las ganancias pueden variar en el corto plazo y mucha gente no tolera estos cambios.

A partir de esta problemática que puede generar “tener todos los huevos en la misma canasta”, los ejecutivos de Nobilis destacaron la importancia de conocer el mercado y tener un portafolio diversificado.

La clave de diversificar

En un escenario de incertidumbre geopolítica como lo es la guerra del Medio Oriente, Nebel destacó la importancia de mantenerse informado para conocer en detalle el éxito que pueda tener una inversión.

Ante estos acontecimientos que escapan de nuestro control, lo importante es diversificar nuestro negocio e invertir en varias empresas ya que sin darnos cuenta podemos estar participando de las acciones de una que podría convertirse en una de las grandes firmas a largo plazo.

“Si nosotros tenemos una buena diversificación, no eliminamos las fluctuaciones, pero las bajamos muchísimo”, indicó Nebel y sostuvo que mientras las acciones de una empresa pueden estar cayendo rápidamente, las acciones de otra pueden ir en aumento sin darnos cuenta. Para explicar esto utilizó el ejemplo de la cadena de alquiler de películas Blockbuster, que mientras sus acciones caían, Netflix se posicionaba como líder de streaming. Blockbuster se declaró en bancarrota en 2010.

Falsa creencia al invertir

Una de los miedos a los que más nos enfrentamos a la hora de invertir es la creencia de que tenemos que tener “mucha plata” para empezar a hacerlo, cuando en realidad se trata de planificación y paciencia.

Comenzar a ahorrar para invertir no necesariamente implica grandes montos de dinero, sino disciplina. Por eso es importante la constancia y saber que “de la noche a la mañana” nuestros ingresos no van a cambiar por tener acciones en una empresa.

Es un poco absurdo pensar en que podemos controlar el funcionamiento del mercado o adivinar a qué empresa le va a ir mejor o peor para estar adelantados. Para evitar caer en la ansiedad es importante estar informado y asesorado sobre estos temas: conocer nuestras posibilidades de ahorro, las alternativas de inversión y cuál de ellas se ajusta más a nuestra capacidad de ahorro.

Para ahorrar, es improtante planificar. No necesariamente tiene que ser el “sobrante” entre nuestros ingresos y gastos, sino que armar un presupuesto nos puede facilitar la tarea y generar un hábito que no solo nos haga empezar a ahorrar sino que también nos ayude a controlar la ansiedad.

Pensar a largo plazo es una manera de empezar a planificar. Enfocarse en un viaje, la compra de una propiedad o un auto puede ser una motivación para empezar a ahorrar teniendo un horizonte definido y encontrar la manera de que el dinero no quede “quieto” es fundamental para aumentar nuestros ingresos.

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