Fusiones y adquisiciones: más cautela global, menos compradores de EE.UU. y Europa y más peso regional en Uruguay

La incertidumbre global, el dólar bajo y un mercado local más caro en términos relativos enlentecieron procesos. Asesores ven cautela, más peso regional y un protagonismo creciente de inversores locales.

Fusiones y adquisiciones caen en Argentina.
Fusiones y adquisiciones.
Foto: archivo El País.

El mercado uruguayo de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) no está paralizado, pero sí cambió de ritmo. En lo que va de 2026, la incertidumbre internacional, el dólar bajo en Uruguay y la mayor selectividad de los compradores extranjeros alargaron los procesos, pusieron algunas operaciones en pausa y abrieron más espacio para inversores regionales y locales.

La señal más clara no es una retirada masiva del capital internacional, sino una reconfiguración del mercado. Los compradores de Estados Unidos y Europa aparecen con más cautela, los regionales —especialmente brasileños, argentinos y paraguayos— ganan presencia, y los inversores uruguayos ocupan lugares que antes quedaban fuera del radar de fondos estratégicos globales. El interés por Uruguay sigue, pero hoy cada operación exige más análisis, más negociación y valuaciones más defendibles. Ahora, ¿qué análisis hace cada consultora o estudio?

Ferrere

Santiago Fontana, socio de Ferrere, explicó que en los últimos meses hubo “una pequeña baja en las nuevas operaciones en Uruguay”, aunque esa tendencia comenzó a revertirse y volvió a verse “buen nivel de actividad”. Para él, lo más relevante es que comenzaron a “haber jugadores locales adquiriendo empresas”.

“Lejos de significar una menor participación de los extranjeros, significa que se sumaron nuevos jugadores para segmentos que antes no eran ocupados por los jugadores internacionales”, explicó.

La diferencia está en el tamaño de las operaciones. Los compradores internacionales suelen mirar empresas medianas o grandes, mientras que muchos inversores locales aparecen en tickets más pequeños. En esos casos, pueden comprar empresas chicas, consolidarlas con otras y luego vender ese conjunto a un extranjero, ya con una escala más atractiva.

Fontana reconoció que el último trimestre de 2025 y el primero de 2026 mostraron un enlentecimiento “probablemente debido al contexto internacional”. Sin embargo, aseguró que “ya a partir de abril-mayo” empezó a notarse un nuevo dinamismo.

Sector tecnológico en fusiones y adquisiciones. Foto: Canva
Sector tecnológico en fusiones y adquisiciones. Foto: Canva.

Sobre el inversor uruguayo, Fontana remarcó que, en términos generales, no tiene espalda para operaciones grandes. De todos modos, destacó que empieza a haber más acceso a financiamiento para adquisiciones y que un mercado de valores más activo podría ampliar el universo de transacciones. Para él, el protagonismo local “ya se puede decir que está bastante establecido”.

Exante

“Nuestra visión es que en los últimos dos o tres años el contexto global probablemente incidió en el ritmo de transacciones grandes, pero el mercado uruguayo sigue teniendo bastante movimiento”, afirmó Tamara Schandy, socia de Exante.

La firma trabaja actualmente en varias operaciones “medianas” que, según Schandy, avanzan “con tiempos normales para este tipo de procesos”.

A su vez, señaló que “el hecho de que el país esté caro en dólares deja valuaciones más exigidas”. Esto obliga a compradores y vendedores a discutir con más cuidado los precios y las proyecciones futuras. Pero, destacó al sistema bancario como factor que ayuda al cierre de negocios. “En Uruguay tenemos un sistema bancario con bastante apetito para crecer en crédito y eso también es un elemento que ayuda a cerrar los negocios”, agregó.

KPMG

Por su parte, Rodrigo Ribeiro, socio de KPMG, también evitó hablar de una caída de compradores internacionales. Para él, lo que se observa es “una redistribución a favor de compradores regionales”. En particular, mencionó una mayor presencia de Brasil en procesos locales.

Los internacionales siguen presentes, pero de forma más puntual. “No es un tema de menos interés, sino un tema más de circunstancias globales que afectan el apetito por transacciones”, afirmó.

Ribeiro explicó que la incertidumbre global impacta sobre todo en los compradores estratégicos, porque muchas compañías del exterior están concentradas en sus propios mercados. Explicó que cuando los riesgos aumentan en los países desarrollados, esas empresas tienden a poner en pausa sus planes de crecimiento internacional.

En su visión, el tamaño de Uruguay no cambió como factor de análisis. Siempre fue un mercado pequeño y eso hace que determinados negocios sean atractivos para inversores globales. La incertidumbre actual no modificó esa realidad, aunque sí puede hacer que los compradores sean más selectivos.

Sobre los inversores locales, dijo que tienen menos capacidad financiera para grandes operaciones. En tanto, señaló que en contextos de retracción internacional pueden aparecer más oportunidades para jugadores uruguayos, sobre todo en transacciones de menor escala.

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Rodrigo Ribeiro. Foto: Archivo.

En materia sectorial, destacó que el agro y la tecnología siguen siendo rubros típicos de interés para compradores extranjeros. Pero recordó que Uruguay ya recibió en los últimos años una fuerte corriente de inversión en esos sectores, por lo que muchas compañías relevantes ya están en manos de propietarios extranjeros.

Para Ribeiro, el momento actual es transitorio. Lo que sí podría alterar de forma más permanente el apetito inversor, son eventuales cambios en las reglas de juego o señales mal comunicadas. Uruguay, dijo, debe cuidar su reputación de estabilidad, porque es “un activo muy valioso” frente a la región y el mundo.

Guyer & Regules

Nicolás Piaggio, socio de Guyer & Regules, vinculó la pausa de algunas inversiones con la situación geopolítica. Según dijo, “la incertidumbre internacional originada en la guerra con Irán ha puesto en compás de espera algunas inversiones”, especialmente aquellas provenientes de Cercano Oriente y la zona del Golfo.

Para Piaggio, en esos casos sí hay menor interés y procesos que quedan en pausa. Además, entiende que el tamaño del mercado uruguayo pesa más en este contexto. “El pequeño tamaño del mercado uruguayo hace que compañías uruguayas queden fuera del foco de varios inversores por razones de ausencia de escalabilidad”, afirmó.

El tipo de cambio también juega en contra. Piaggio señaló que perjudicó la rentabilidad de varias compañías, en particular exportadoras, desarrolladoras inmobiliarias y constructoras, lo que las vuelve menos atractivas como objetivo de inversión extranjera.

También destacó la capacidad del capital uruguayo, ya que “los inversores locales no participan en las operaciones más grandes por razones de escala”.

Pese a ese diagnóstico, Piaggio señaló que tecnología y software siguen siendo un “imán” para la inversión extranjera y dejó una definición sobre el mercado actual: “Donde hay oportunidades de comprar buenas empresas, a valuaciones sensatas, siempre hay potenciales compradores”.

Dentons Jiménez de Aréchaga

“No hablaría de una ‘caída’ en la participación de compradores internacionales, sino de un rebalanceo”, afirmó Fernando Jiménez de Aréchaga, socio de Dentons Jiménez de Aréchaga.

Ese cambio, según dijo, se ve en la composición de los procesos. Antes el mercado podía estar en una relación de 80/20 a favor de compradores internacionales. Hoy, en ciertos sectores, esa proporción se acerca a 60/40 o incluso 50/50.

Los extranjeros siguen presentes, pero toman más tiempo. “El interés sigue estando, pero los compradores internacionales están más selectivos en precio, estructura y timing”, explicó. Eso lleva a operaciones más largas, renegociaciones o cierres que no se concretan si las expectativas no se alinean.

Jiménez de Aréchaga no ve cancelaciones sistemáticas. Lo que observa es un alargamiento de los tiempos, más análisis de riesgos y mayor sensibilidad al precio. “La selectividad del mercado implica que los procesos que avanzan son aquellos donde la calidad del activo lo justifica”, afirmó.

Sobre Uruguay, reconoció que el tamaño chico limita el interés de algunos inversores globales. Pero también dijo que para otros es parte del atractivo. “Lo que compensa la limitación de tamaño es la estabilidad, la seguridad jurídica y la previsibilidad del país”, afirmó.

Los sectores con más interés extranjero siguen siendo infraestructura, energía, renovables, agronegocios y tecnología escalable, apuntó.

energias renovables
Energias renovables

Sobre el momento del mercado, Jimenez de Aréchaga lo ve “ligeramente inclinado hacia los compradores”, porque tienen más capacidad para exigir condiciones y precio.

PwC

Patricia Marques, socia de PwC, Rafael Monzó, senior manager del departamento tributario y legal y Fabrizio Solía, director de deals y M&A de esta firma, coincidieron en que existe un enlentecimiento internacional en la toma de decisiones de M&A y que Uruguay no está aislado de esa tendencia. Sin embargo, señalaron que el impacto local es menor que en otros países.

Según los ejecutivos de PwC, sigue habiendo interés, sobre todo en sectores tradicionalmente dinámicos como consumo, tecnología y servicios financieros. El cambio está en los tiempos: las decisiones finales llevan más análisis y los procesos permanecen más tiempo en cartera.

La incertidumbre global, explicaron, se traslada directamente a los modelos financieros. Variables como petróleo, commodities, aranceles, monedas o mercados pueden cambiar la rentabilidad esperada de una operación. “Una oportunidad de inversión que era financieramente viable antes de que se desencadenaran los sucesos globales conocidos, puede dejar de serlo luego de los mismos”, señalaron.

En la imagen se ve una bomba de petróleo en un yacimiento petrolífero en desuso.
En la imagen se ve una bomba de petróleo en un yacimiento petrolífero en desuso.
Bomba de petróleo. Foto: AFP

Ernst & Young

Marcelo del Guercio, socio de Ernst & Young, sí ve una disminución del número de transacciones de compra en el primer trimestre de 2026 respecto a años anteriores. La causa, dijo, está en la incertidumbre internacional, que lleva a los compradores a concentrarse en operaciones estratégicas o de mayor volumen.

En su diagnóstico, el cambio más visible está en el origen del capital. “Hay menos EE.UU. y Europa y más inversores regionales”, afirmó.

Del Guercio mencionó varios ejemplos de ese corrimiento: la compra de HSBC Uruguay por BTG Pactual, de origen brasileño; Ta-Ta en manos de un grupo paraguayo; y adquisiciones de grupos argentinos como La Virginia en alimentos. “En conjunto, muestra un claro corrimiento hacia capital latinoamericano”, sostuvo.

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