Cuáles fueron las fusiones y adquisiciones de empresas más relevantes en Uruguay en 2025 y por qué es un "refugio"

Con menos volatilidad que otros mercados de la región, el país concretó operaciones en sectores como agroindustria, tecnología, energía y servicios financieros.

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Empresas.
Foto: Archivo

En un escenario regional atravesado por reformas fiscales, procesos electorales y tensiones financieras, Uruguay volvió a destacarse en 2025 como una plaza previsible para las operaciones de fusiones y adquisiciones de empresas. Aunque sin un salto excepcional respecto a 2024, el año mostró un mercado dinámico, con transacciones relevantes en sectores tradicionales y emergentes, mayor prudencia en valuaciones y una clara preferencia por inversiones estratégicas. De cara a este año, ¿qué opinan los analistas de consultoras y estudios jurídicos?

Santiago Fontana, socio de Ferrere Abogados, sostuvo que el 2025 fue un año “dinámico”, pero no “excepcional” respecto al 2024. En esta ocasión, mencionó que el volumen de transacciones y tipo de transacciones (medianas a grandes) “mantuvo su tendencia”, aunque con una “leve prolongación de los tiempos de negociación y cierre de las operaciones”.

Mencionó que los “factores clave del año” fueron similares a años anteriores y derivados de las “características principales de Uruguay como país de refugio de inversiones extranjeras: estabilidad y previsibilidad institucional”.

“Al mismo tiempo, las condiciones financieras internacionales implicaron en la práctica una mayor cautela en valuaciones y financiamiento, lo que extendió los tiempos de negociación”, agregó.

Rubros destacados

Por su parte, Tomás Gurméndez, socio de Posadas, mencionó que las industrias más relevantes “normalmente se van repitiendo año tras año” y que “no hay grandes cambios en ese sentido”.

“Los sectores definitivamente más activos han sido el sector agroforestal, las empresas de tecnología, en especial Fintech, la energía, el retail y los servicios financieros.

A nivel del mercado financiero sin dudas que la operación más relevante es la compra del banco HSBC por parte del brasileño BTG Pactual. Es relevante no solo por el monto sino porque significa la llegada al mercado financiero de un jugador nuevo muy relevante a nivel mundial”, agregó.

En tanto, Nicolás Piaggio, socio de Guyer & Regules, también mencionó varios tratos destacados del 2025, como por ejemplo la compra de Saceem por la francesa NGE y la compra de Telefónica Uruguay (Movistar) por Millicom (Tigo), empresa de telecomunicaciones con base en Luxemburgo pero con “gran presencia” en la región y en África.

Otra operación relevante fue la adquisición de St. Patricks's College por el grupo internacional Inspired y la de Monte Cudine por el Instituto Botánico La Selva.

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La compañía de infusiones y yerbas uruguaya La Selva (El Instituto Botánico La Selva) concretó la compra de Monte Cudine Foto: Leonardo Mainé

Piaggio también resaltó la adquisición de Granja Pocha por la empresa francesa Lactalis y la adquisición de Plexo, plataforma de pagos digitales por parte de Itaú Unibanco.

Destacó el ingreso de Millicom y de BTG Pactual en la banca (aunque aún falte la aprobación del Banco Central), ya que “se trata de jugadores relevantes y líderes en la región que apuestan a Uruguay por su estabilidad, seriedad, manejo ordenado e institucionalidad sólida”.

Priscilla Pelusso, socia de Exante, también se sumó al análisis de rubros y mencionó que desde la consultora han identificado que los rubros con mayor protagonismo fueron consumo masivo y distribución y la industria química y de alimentos, “con el 20% del total de las transacciones cada uno”.

En segundo escalón posicionó al rubro tecnología y fintech, con el 15% de las operaciones. Luego le siguen Agronegocios e Industria frigorífica y Servicios Financieros, ambos con una participación del 10%.

Impacto internacional

En este apartado, Marcelo del Guercio, socio en Ernst & Young, manifestó que en el escenario regional, Uruguay se destaca “como un refugio seguro”.

“Mientras que mercados como el de Argentina han comenzado a captar mayor inversión directa tras sus reformas, aún persisten focos de incertidumbre que benefician a la plaza uruguaya. La ausencia de volatilidad extrema permitió que las operaciones de fusiones y adquisiciones en Uruguay se ejecutaran bajo cronogramas estables, a diferencia de la intermitencia vista en otros países de la región”, agregó.

Por su parte, Fontana opinó que el contexto internacional “siempre influye en un país como Uruguay”, pero que durante este año “impactaron las tensiones geopolíticas y el costo del financiamiento, lo que llevó a algunos inversores a postergar decisiones o replantear estructuras e implicó que las operaciones hayan sido principalmente estratégicas por actividad y no financieras”.

“El escenario internacional volvió a confirmar que Uruguay es un país con reglas claras y seguras, política estable y ambiente favorable para el inversor”, agregó.

Rodrigo Ribeiro, socio de KPMG, explicó que, mientras otros mercados de la región enfrentaron factores de incertidumbre, Uruguay logró capitalizar un escenario de mayor previsibilidad. En Brasil, señaló, “hubo algunas preocupaciones por las reformas fiscales que se iban a realizar, con lo cual hubo un detenimiento importante”. En Argentina, en tanto, “a pesar de toda la mejora económica, el país no había logrado firmar los acuerdos para la financiación”, mientras que en Chile el año electoral introdujo cautela en las decisiones de inversión.

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Empresas. Foto: Canva.

“Uruguay ya tenía definido que iba a haber un nuevo gobierno, de otro signo, pero de un partido con experiencia previa de 15 años gobernando y con una economía que siguió creciendo, con lo cual fue un año muy bueno y se conjugaron una cantidad de factores importantes”, resumió Ribeiro.

Nuevo gobierno

Fernando Jiménez de Aréchaga, socio de Dentons Jiménez de Aréchaga, aseguró que el mensaje que ha dejado el gobierno en relación a este tipo de inversiones “ha sido de continuidad”, ya que el país “preserva su perfil pro-inversión, con respeto por las reglas del juego, estabilidad institucional y programas de promoción que se han mantenido a lo largo de las diferentes administraciones.

“Esa previsibilidad que cruza partidos y ciclos reduce la prima de riesgo país-proyecto y sostiene el interés de inversores estratégicos y financieros, tanto internacionales como locales. En concreto, se reafirmó la señal de un clima favorable para la inversion extranjera directa y para la continuidad de procesos de fusiones y adquisiciones que, por escala y sofisticación, ya son parte del motor del crecimiento y la reasignación eficiente de capital en Uruguay”, destacó.

Patricia Marques, socia en PWC, también agregó que el nuevo gobierno de Yamandú Orsi “ha puesto fuerte énfasis en la necesidad de reforzar la inversión” en Uruguay, y que se ha generado un “foco importante” en industrias tecnológicas, biotecnológicas y de investigación, “apuntando a que Uruguay continúe creciendo en dichas áreas consideradas estratégicas para el futuro”.

Yamandu Orsi
Acto de Yamandu Orsi
Francisco Flores/Archivo El Pais

Expectativas

Magdalena Perutti, socia de KPMG, sostuvo que de cara a este año, se espera una mayor actividad a medida que las empresas equilibren estratégicamente sus carteras, se diversifiquen geográficamente y reestructuren su cadena de valor. También resaltó que podrán haber operaciones en la industria retail y de turismo que podrían rondar los US$ 200 millones cada una.

Del Guercio opinó que el arranque de este año se visualiza de forma “optimista”, ya que se proyecta un volumen de transacciones “estable”, traccionado especialmente por la transformación digital gracias a el impulso de la inteligencia artificial aplicada a procesos productivos y de servicios y por la eficiencia operativa a través de la búsqueda de escalas de eficiencia, lo cual “seguirá fomentando la consolidación en los rubros de logística y consumo masivo”.

“El primer semestre de 2026 va a ser incluso más activo que el 2025. Hay varias operaciones en curso, otras que se encuentran en proceso de aprobación regulatoria y muchas consultas por parte de inversores, por lo que creemos seguramente el 2026 va a estar movido”, agregó Gurméndez.

En tanto, Fontana sostuvo que las expectativas para este año se encuentran centradas especialmente en tecnología, agroindustria, educación, retail, servicios y logística, con interés tanto de inversores regionales como internacionales.

“Confiamos en que en 2026 el foco de la agenda estará puesto en llevar adelante medidas que faciliten la inversión en el país y promuevan un mayor crecimiento. Si el gobierno avanza en esa dirección seguramente veremos un impacto positivo en la actividad de fusiones y adquisiciones. Uruguay conserva un muy alto reconocimiento internacional por su calidad institucional; esta es su principal ventaja a la hora de atraer inversiones, pero es imprescindible que el gobierno promueva medidas para fomentar la inversión, para contrarrestar la pérdida de dinamismo que viene mostrando la actividad económica en los últimos meses, agregó Pelusso.

Jiménez de Aréchaga cree que el 2026 debería iniciar “en línea con la inercia del 2025: un ritmo estable y selectivo, con potencial de aceleración si la normalización de tasas avanza y se consolida el apetito regional”.

También agregó que esperan que este año se cierren acuerdos que se encuentran en “negociación avanzada, y un mayor protagonismo de vehículos locales junto con fondos internacionales que rotan portafolios o profundizan su presencia geográfica”.

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