Como parte del Diálogo Social, el gobierno uruguayo propuso instaurar un sistema de jubilación anticipada a los 60 años para un grupo determinado de trabajadores en Uruguay. Sin embargo, para la presidenta del Banco de Previsión Social (BPS), Jimena Pardo, esto “no sería compatible, si uno la utiliza antes de los 65 años, con el trabajo, que es una de las cosas que mitiga su utilización”, según dijo ante la comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes y consigna la versión taquigráfica de la sesión.
Para defender esta postura, autoridades del BPS respondieron consultas ante el Parlamento a partir de un documento preliminar con el análisis del retiro anticipado que deberá presentar como proyecto de ley. Pardo dijo a El País que si bien no hay una fecha pautada para presentar el proyecto de ley, se estima que se confirmará en los próximos meses.
Pardo señaló que la falta de “compatibilidad” de la jubilación anticipada con el trabajo “es algo que se está reduciendo porque hay casuísticas diferentes que podrían tener alguna habilitación”. “Eso no está todavía del todo analizado”, indicó.
La presidenta del BPS explicó que, “desde el punto de vista legal va a poder adelantar todo el que quiera desde los 60 años. Lo que estamos viendo es con qué reglas van a poder adelantar” y agregó que el estudio del BPS es un ejercicio de las variaciones que implica este adelanto.
La iniciativa del gobierno se basa en mantener la edad normal de jubilación en los 65 años y 30 años de aportes, pero que pase a existir una causal de retiro anticipada con un foco puesto en los trabajadores de ingresos más bajos, con historiales contributivos más reducidos, y con "mayor desgaste físico".
Estudio del BPS
Según el informe del BPS, el 67,4% de las altas corresponden a la causal jubilatoria por vejez (60 años de edad y 30 años de servicio) y el promedio de edad de jubilación es 62,6 años. En promedio, un 36% de los trabajadores se jubila a los 60 años y un 23% con 65 y más años. El análisis fue realizado por la Asesoría General de la Seguridad Social del BPS a pedido de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
El estudio del BPS detalló el impacto según el decil de ingreso de las personas, y aseguró que para un tercio de las personas, los montos de las jubilaciones podrían ser similares a los de las leyes anteriores a la reforma aprobada en abril del 2023 bajo la administración de Luis Lacalle Pou.
Pardo dijo ante el Parlamento que para un tercio de la población, el análisis del BPS implica descontar las jubilaciones contributivas y lo que se pagaría correspondiente al suplemento solidario a los 65 años. Es decir, un tercio de los trabajadores cobraría montos similares a los de la reforma ya que son las que tienen suplemento solidario.
El análisis estima que, hacia 2050, en el escenario de mayor utilización del retiro anticipado estarían alrededor de las 9.700 altas anuales, mientras que en el escenario de menor utilización se ubicarían en torno a 5.000 altas anuales.
“Uno de los desafíos al momento de estimar el impacto financiero del retiro anticipado es que los incentivos a postergar el retiro varían significativamente según el nivel de ingresos. Para los deciles más bajos disminuye el incentivo para retrasar el retiro, mientras que, para los deciles más altos, el anticipar tiene un costo que puede alcanzar hasta un 30% de la prestación”, expresa el estudio de BPS.
Pardo explicó a El País que el estudio “está hecho para atender una contingencia que nosotros vemos de la ley actual, que es que una persona se queda sin empleo, por ejemplo, a los 59 años, tiene seguro de desempleo por un año y después, eventualmente, hasta la edad de retiro de 65 años, no tiene nada”.
Suplemento solidario
Pardo señaló ante el Parlamento que en función del índice por el que evoluciona el suplemento solidario, “la sostenibilidad financiera puede estar en cuestión”. El suplemento solidario es un subsidio del BPS creado para asegurar un ingreso mínimo a los jubilados y pensionistas del nuevo sistema.
La jerarca explicó que si se ajusta el suplemento solidario por Índice de Precios del Consumo (IPC), “pierde suficiencia y cobertura”, aunque mantiene la sustentabilidad financiera, mientras que si se ajusta por Índice Medio de Salarios (IMS), –que según Pardo, “sería lo deseable desde el punto de vista distributivo”--, tiene una diferencia en el resultado de largo plazo del sistema previsional amparado por BPS de más de 2 puntos del Producto Interno Bruto (PIB).
“En el escenario de utilización generalizada de la causal anticipada, se supone un mayor número de altas jubilatorias a edades adelantadas, lo que conlleva jubilaciones de menor monto promedio y un suplemento solidario ajustado en consecuencia. En este caso, se asume implícitamente que los mecanismos de ajuste y las reducciones asociadas al retiro anticipado no resultan suficientes para moderar significativamente su utilización”, indica el estudio del BPS.