Reino Unido inició una etapa de deshielo con China, tras años de tensiones. El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, se reunió ayer jueves con el presidente chino, Xi Jinping, con quien se comprometió a relanzar la relación bilateral y a construir una “alianza estratégica consistente y a largo plazo”. La reunión tuvo lugar en el opulento Gran Salón del Pueblo en Pekín.
“China es un actor vital a escala global”, afirmó Starmer al inicio del encuentro, durante el que defendió que el acercamiento con Pekín puede contribuir a aliviar el coste de vida en el Reino Unido.
Xi, por su parte, calificó de “imperativo” incrementar el diálogo con el Reino Unido ante un mundo “turbulento”, y se mostró confiado en que él y su interlocutor “resistirán el juicio de la historia” si son capaces de superar las diferencias.
Las relaciones bilaterales se deterioraron desde 2020, cuando China impuso una severa ley de seguridad nacional en Hong Kong, una antigua colonia británica.
Las violaciones de los derechos humanos, las acusaciones de espionaje y ciberataques, y el apoyo chino a Rusia en su guerra en Ucrania también tensaron las relaciones.
Visados
El mandatario británico es el primer jefe de Gobierno del Reino Unido que visita China desde 2018, y llegó acompañado de miembros de su gabinete y de una delegación empresarial integrada por representantes de firmas como HSBC, GSK, Jaguar y Land Rover.
China es el tercer socio comercial del Reino Unido, con un superávit bilateral de 42.000 millones de libras (48.463 millones de euros).
Xi adelantó que China estudiaría la posibilidad de eximir de visado a los ciudadanos británicos. Por su parte, el Gobierno británico confirmó que China aplicará esa exención para visitas de hasta 30 días por turismo o negocios, lo que pondrá al Reino Unido “en línea con los otros 50 países”, entre ellos Francia, Alemania, Italia, Australia o Japón, según Downing Street.
En 2023, unos 620.000 británicos viajaron a China, según la Oficina Nacional de Estadística.
Comercio e inversiones
Starmer también fue recibido el primer ministro chino, Li Qiang, con quien presidió la firma de una decena de acuerdos bilaterales en áreas como comercio, salud, deportes, seguridad alimentaria o migración irregular.
Entre los convenios firmados destaca uno de cooperación en inmigración ilegal y crimen organizado transnacional, orientado a reforzar la colaboración para frenar la llegada irregular de migrantes al Reino Unido, así como un canal bilateral para promover alianzas en sectores como salud, servicios financieros, educación y comercio.
Además, el gigante farmacéutico británico AstraZeneca anunció que invertiría 15.000 millones de dólares en China hasta 2030.
La inyección de recursos buscará impulsar “la fabricación de medicamentos, la investigación y el desarrollo”, según un comunicado de la compañía.
Aunque AstraZeneca ha invertido masivamente en los últimos meses en Estados Unidos, China “se ha convertido en un contribuyente esencial a la innovación científica, la manufactura de alta gama y la salud pública mundial”, afirmó en la nota el director general del grupo farmacéutico, Pascal Soriot.
El directivo de AstraZeneca es un miembro destacado de la delegación de empresarios que acompaña al primer ministro británico en China.
Soriot, que afirma que la industria farmacéutica está en declive en Europa por falta de apoyo suficiente de los poderes públicos, había anunciado el año pasado una inversión de 50.000 millones de dólares en Estados Unidos hasta 2030, ante la amenaza de aranceles del presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre el sector.
Pero el grupo también está muy centrado en China, donde ya había comunicado en marzo pasado que invertiría de 2.500 millones de dólares.
Con su nueva inversión en China, AstraZeneca afirma querer reforzar sus capacidades en materia de terapia celular y de radioconjugados, una nueva forma de tratamiento contra el cáncer basada en isótopos radiactivos.
Ambos países acordaron además realizar un estudio de viabilidad para un futuro tratado bilateral de comercio de servicios, junto a compromisos para impulsar las exportaciones, reforzar la comisión económica conjunta y ampliar la cooperación en los ámbitos deportivo, educativo y de seguridad agroalimentaria.
Según Downing Street, se registraron avances en la cooperación contra las redes de tráfico que operan en el Canal de la Mancha -el 60% de los motores usados en pequeñas embarcaciones que cruzaron el Canal en 2025 eran de fabricación china-, en los aranceles al whisky y en la posibilidad de facilitar los viajes entre ambos países.
“Discusión madura”
El primer ministro aseguró que planteó durante las conversaciones cuestiones de derechos humanos, entre ellas el caso del activista hongkonés Jimmy Lai y el trato a la minoría uigur, y defendió el diálogo como vía para “aprovechar las oportunidades disponibles” y, al mismo tiempo, mantener una “discusión madura” sobre los desacuerdos. “Sí, tuvimos una conversación respetuosa al respecto”, afirmó.
En el plano diplomático, la visita incluyó una reunión entre el jefe del Consejo de Seguridad Nacional británico, Jonathan Powell, y el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, en la que se abordó la situación en Ucrania, entre otros asuntos.
Starmer viajará hoy viernes a Shanghái, antes de hacer una breve parada en Japón para reunirse con la primera ministra Sanae Takaichi. EFE, AFP