PROTESTAS EN ESTADOS UNIDOS

George Floyd: Trump despliega miles de soldados en Washington para frenar saqueos

“Estoy movilizando los recursos federales, civiles y militares disponibles para detener los disturbios y los saqueos para poner fin a la destrucción y los incendios provocados", dijo el presidente.

Trump caminó hasta una histórica iglesia próxima a la residencia presidencial, que fue dañada el domingo durante las violentas protestas. Foto: AFP
Trump caminó hasta una histórica iglesia próxima a la residencia presidencial, que fue dañada el domingo durante las violentas protestas. Foto: AFP

En Estados Unidos los toques de queda decretados en decenas de ciudades no han frenado la ola de protestas que desencadenó la muerte de un hombre negro a manos de un policía blanco. Anoche el presidente Donald Trump anunció el despliegue de “miles y miles de soldados fuertemente armados” para detener los disturbios en Washington DC.

“Estoy movilizando todos los recursos federales, civiles y militares disponibles para detener los disturbios y los saqueos para poner fin a la destrucción y los incendios provocados y para proteger los derechos de los estadounidenses que respetan la ley”, dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca.

Casi al mismo tiempo de que Trump iniciara su alocución los efectivos de seguridad empezaron a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes congregados en las inmediaciones de la Casa Blanca que protestaban contra el asesinato del afroamericano George Floyd, el lunes 25 de mayo en Mineápolis (Minesota), a manos de un policía blanco.

“Los alcaldes y los gobernadores deben establecer una presencia abrumadora de fuerzas de seguridad hasta que la violencia haya sido sofocada”, dijo Trump en la Casa Blanca. “Si una ciudad o estado se niega a tomar las medidas necesarias para defender la vida y la propiedad de sus residentes, entonces desplegaré al Ejército y resolveré rápidamente el problema por ellos”.

Luego de su conferencia de prensa, Trump caminó desde la Casa Blanca hasta la cercana Iglesia Episcopal de Saint John, un histórico edificio dañado el domingo por la noche durante las manifestaciones.

Manifestaciones en la Casa Blanca. Foto: AFP
Manifestaciones en la Casa Blanca. Foto: AFP

Al finalizar una declaración en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario anunció que iría a un lugar “muy, muy especial”, y se dirigió a pie a la llamada “iglesia de los presidentes”, afectada por un incendio el domingo.

“Tenemos un gran país”, dijo Trump, con una Biblia en la mano.

Antes de la caminata de Trump, la policía comenzó a empujar a los manifestantes afuera de la Casa Blanca con sus escudos. Poco después el mandatario salió a la Lafayette Square, el parque que hay frente a la Casa Blanca, por donde caminó y se dirigió a la iglesia episcopal de Saint John, en la que han rezado todos los presidentes de Estados Unidos desde el siglo XIX.

Trump posó para las cámaras con una Biblia en la mano frente a las ventanas tapiadas de la iglesia, cuyo sótano fue uno de los lugares donde algunos manifestantes prendieron fuego durante las protestas del domingo, aunque el fuego no provocó daños.

Pese a haber sido dispersados de la zona por donde paseó el presidente, los manifestantes continuaron gritando consignas, aunque sin poder acceder al área de Lafayette Square.

Las protestas por la muerte de Floyd llegaron hasta las puertas de la residencia presidencial en Washington. Foto: AFP
Las protestas por la muerte de Floyd llegaron hasta las puertas de la residencia presidencial en Washington. Foto: AFP

Asesinato.

Antes de anunciar el despliegue militar en la capital, Trump instó a los gobernadores a tomar medidas enérgicas contra las protestas en las principales ciudades del país, mientras las autoridades extendieron el toque de queda con la esperanza de evitar más noches de saqueos y vandalismo.

Por ejemplo, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció ayer un toque de queda desde las 23.00 a las 05.00. De Blasio dijo en su cuenta Twitter que la decisión fue adoptada tras una conversación con el gobernador Andrew Cuomo. “Apoyamos las protestas pacíficas” pero a raíz de la violencia y saqueos de los últimos días, “por la seguridad de todos, hemos decidido implementar un toque de queda en la ciudad de Nueva York esta noche”, escribió.

Se impuso el toque de queda en decenas de ciudades, incluidos Los Ángeles, Houston y Washington DC.

Policía acusado de asesinar a Floyd. Foto: AFP
Policía acusado de asesinar a Floyd. Foto: AFP

Los disturbios, que surgieron en momentos en que el país reanuda la actividad económica tras los confinamientos para evitar la propagación acelerada del coronavirus, comenzaron como protestas pacíficas por la muerte de George Floyd durante su arresto en Mineápolis el lunes 25 de mayo.

El forense determinó que la muerte de Floyd fue un homicidio, en línea con los hallazgos de una autopsia independiente ordenada por la familia de Floyd que fue divulgada ayer lunes y encontró que el fallecimiento se produjo por “asfixia mecánica”, es decir, por alguna fuerza física que interfirió con el suministro de oxígeno.

El doctor Michael Baden, uno de los médicos que realizó la autopsia a pedido de la familia de Floyd, dijo que el fallecido no tenía afecciones médicas subyacentes que contribuyeran a su muerte. Baden sostuvo que el deceso de Floyd fue causado por la presión ejercida en su cuello y la de las rodillas de dos hombres en su espalda.

Las revelaciones surgieron después del diálogo entre Trump y los gobernadores. “Tienen que imponerse”, dijo Trump a los gobernadores en una conversación privada a la que tuvo acceso Reuters. “Si no se imponen, estarán perdiendo el tiempo, los van a atropellar, van a parecer un montón de idiotas”.

Trump dijo que el gobierno federal tomaría medidas drásticas ante el “muy fuerte” clima de violencia.

Decenas de ciudades en todo Estados Unidos permanecen bajo toque de queda a un nivel no visto desde los disturbios posteriores al asesinato en 1968 del activista por los derechos civiles Martin Luther King Jr. La Guardia Nacional está desplegada en 23 estados y en Washington D.C.

El toque de queda se extendió en Washington D.C., donde las autoridades intentaron contener varios focos de incendios cerca de la Casa Blanca.

Homenaje.

Decenas de personas en silencio homenajearon ayer lunes a Floyd en el lugar de su muerte afuera del supermercado Cup Foods de Mineápolis. Los visitantes dejaron flores y letreros en honor a Floyd en el pavimento, donde una niña escribió con tiza: “Lucharé contigo”.

Terrence Floyd, hermano de la víctima, dijo en el acto que quiere que la gente se eduque, vote y no destruya sus propias comunidades. “Hagamos esto de otra manera”, sostuvo.

Terrence Floyd, hermano de George Floyd, en una vigilia en el lugar donde fue asesinado. Foto: AFP
Terrence Floyd, hermano de George Floyd, en una vigilia en el lugar donde fue asesinado. Foto: AFP

La muerte de Floyd es el más reciente hecho que provoca una protesta en contra del racismo en la policía estadounidense. También reavivó la indignación en un país dividido política y racialmente que ha sido muy golpeado por la pandemia de coronavirus, que a su vez ha impactado de forma desproporcionada a los afroamericanos.

Antes de que Trump anunciada el despliegue de militares, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ordenó a la Oficina Federal de Prisiones que envíe equipos antidisturbios a Miami y Washington D.C. para ayudar a sofocar las protestas, dijo un funcionario de alto rango del departamento a periodistas.

Barack Obama condenó las acciones de violencia

El expresidente Barack Obama condenó ayer lunes la violencia en las protestas y el accionar policial, y alabó a los manifestantes pacíficos. Una “pequeña minoría” puso en riesgo a las personas y perjudicó a las mismas comunidades a las que las protestas deben ayudar, escribió en un ensayo en línea publicado en Medium. Obama dijo que la violencia está “agravando la destrucción de vecindarios en los que a menudo ya escasean servicios e inversiones, y menoscaba la causa mayor”.

Antifa, el grupo antifascista candidato a “terrorista”
Manifestantes protestas por la muerte e George Floyd. Foto: AFP

El presidente Donald Trump acusa a Antifa de la ola de disturbios en Estados Unidos e indicó que ese grupo izquierdista será considerado “terrorista” como Al Qaeda y el Estado Islámico (ISIS).

La palabra “antifa” proviene de antifascismo y comenzó a utilizarse a comienzos de la década de 1930 en Alemania para denominar a grupos socialistas que le plantaban cara al surgimiento del nazismo.

“Creemos & peleamos por un mundo libre de fascismo, racismo, sexismo, homo/transfobia, antisemitismo, islamofobia & intolerancia”, dijo en su cuenta de Twitter esta semana Antifa New York.

Pero el objetivo principal era bloquear el resurgimiento de neonazis y grupos de blancos supremacistas. Uno de los más antiguos, el Antifa de Rose City, Oregón, impidió en 2007 un festival de música de neonazis.

Sus tácticas incluyen denunciar públicamente a grupos de extrema derecha y organizar contraprotestas.

Durante la investidura de Trump, el 20 de enero de 2017, miembros de Antifa destrozaron ventanas y quemaron un auto en Washington. En agosto de ese año estaban a la cabeza de contramanifestaciones cuando supremacistas blancos y neonazis marcharon en Charlottesville, Virginia, donde se produjeron batallas campales.

Desde entonces, ambas partes se han enfrentado en varios lugares, entre ellos Portland y Berkeley, California.

Antifa, según el Servicio de Investigación del Congreso, no tiene una organización nacional ni un líder.

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