La Casa Blanca minimizó ayer viernes reportes de medios según los cuales Rusia habría dado a Irán información de inteligencia sobre potenciales objetivos estadounidenses. “Claramente no marca una diferencia con respecto a las operaciones militares en Irán porque los estamos diezmando completamente”, dijo la portavoz de la Casa Blanca Karoline Leavitt. “Estamos alcanzando los objetivos militares de esta operación que va a continuar”, añadió.
El diario Washington Post reportó ayer que Rusia habría suministrado a Irán informaciones sobre potenciales objetivos estadounidenses en Medio Oriente, incluida la localización de navíos y aviones, al citar tres fuentes anónimas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró al inicio de la semana que Rusia no era “un factor” en la guerra contra Irán. Estados Unidos brinda información a Ucrania en la guerra con Rusia. Rusia y China mantienen desde hace mucho tiempo vínculos diplomáticos y comerciales con Irán, mientras que Rusia tiene estrechos lazos militares con ese país.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra el pasado sábado, Moscú ha facilitado a Teherán varias ubicaciones que le han permitido lanzar ataques precisos sobre objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico y otros lugares, indica el diario, que cita a tres funcionarios anónimos familiarizados con la información de inteligencia.
La información del Post contrasta con la postura pública del Kremlin, cuyo portavoz, Dmitri Peskov, afirmó el jueves que el conflicto en torno a Irán no es su guerra y que Rusia debe mirar por su propio beneficio.
El Washington Post asegura que no está claro hasta qué punto está ayudando Rusia a Irán, y que las capacidades iraníes de localizar a fuerzas estadounidenses están decayendo poco a poco, de acuerdo con los citados funcionarios.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, afirmó ayer en una entrevista con la cadena NBC que China y Rusia están “apoyando a Irán políticamente y de otras maneras”, sin dar más detalles, y añadió que la cooperación militar entre Moscú y Teherán “nunca ha sido un secreto”.
Moscú ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel a su aliado Irán, pero ha evitado ahondar demasiado en sus críticas a Donald Trump, en lo que muchos analistas interpretan como una necesidad de preservar sus bazas negociadoras con Washington respecto a la guerra en Ucrania.
Con información de EFE y AFP