ENTREVISTA

Rosa María Payá: “El verdadero problema en Cuba es la dictadura”

“Reconocemos en la figura del presidente Lacalle Pou a un referente de esa democracia moderna que queremos ver en Cuba”, comentó. 

Rosa María Payá. Foto: Leonardo Mainé.
Rosa María Payá. Foto: Leonardo Mainé.

Es una de las opositoras más conocidas al régimen cubano. Hija de Oswaldo Payá, fundador del Movimiento Cristiano Liberación, que murió en 2012 en un confuso accidente de tránsito, Rosa María Payá preside la organización Cuba Decide, desde la cual milita para un cambio político en su país. Mañana domingo estará en Montevideo. “Reconocemos en la figura del presidente Lacalle Pou a un referente de esa democracia moderna que queremos ver en Cuba”, dice en entrevista con El País.

-¿Qué ha cambiado en Cuba desde las manifestaciones del 11 de julio?

-El convencimiento expreso del pueblo de que hay que salir de la dictadura. El pueblo está convencido de que para salir de la gran crisis humanitaria, que de alguna manera es el resultado de 62 años de totalitarismo y comunismo, hay que terminar con la dictadura. El 11 de julio sorprendió al mundo, no a los cubanos. Otro aspecto del 11 de julio es la brutalidad con la que el régimen ha desplegado su aparato represivo contra la ciudadanía. Mientras hablamos hay más de 525 presos políticos, más de 450 de ellos desde el 11 de julio. Muchos de ellos han sido torturados estando en prisión. Muchos están enfrentando cargos por penas inventadas y peticiones fiscales que van hasta los 20 años de cárcel simplemente por caminar en las calles pidiendo libertad. Hay un cambio cualitativo. El pueblo cubano está determinado a tomar las riendas de su propio futuro y a comenzar una transición hacia la democracia.

-Ahora que se convocó a otra marcha para el 15 de noviembre, ¿cómo se espera que reaccione el gobierno?

-Del régimen cubano se puede esperar lo mismo que ha sucedido en estos 62 años. La única herramienta que tienen los militares que están en el poder en Cuba en estos momentos es la represión y la violencia, y es lo que están usando. Han amenazado al pueblo con decretar el estado de excepción. Han publicado los artículos de la Constitución ilegítima que está impuesta en Cuba y que literalmente habilita el uso de las armas contra cualquiera que quiera cambiar le sistema. Hay un pueblo entero queriendo cambiar el sistema y por tanto es muy importante que los ojos de la comunidad internacional y las acciones se ordenen en la dirección de apoyar la demanda pacífica de transición democrática.

-Ahora que no hay un Castro en el gobierno, ¿hay posibilidades de diálogo con Miguel Díaz-Canel?

-No hay una persona de apellido Castro como la cara visible civil del régimen. Ahora, la familia Castro continúa en el poder en Cuba; los generales históricos continúan en el poder. El pueblo cubano sabe que Díaz-Canel es un mero títere de los militares. Si hay algún cambio sucediendo en la esfera del poder totalitario en Cuba es la de los generales que van desapareciendo biológicamente y los hijos, los nietos y los más allegados que van heredando el poder. Definitivamente no es Díaz-Canel la persona que está tomando todas las decisiones en el país. Él lo dijo en su toma de posición, que las decisiones más importantes las seguiría tomando Raúl Castro. No hay que confundirse con las señales que el régimen intenta mandar a la comunidad internacional para vender una imagen de cambio. ¿Por qué no los derechos humanos para todos los cubanos? ¿Por qué no la participación en las urnas transparentemente? Eso es lo que estamos exigiendo. Y ese el único cambio que va a garantizar una transición democrática en nuestro país.

-Usted hacía referencia a las acciones de la comunidad internacional para forzar un cambio en Cuba. ¿Qué incidencia real tienen esos pronunciamientos sobre el régimen cubano?

-Mire, las declaraciones en sí son muy importante. Estamos hablando de un régimen que ha manipulado por décadas la propaganda en la comunidad internacional y la manera en que se percibe la realidad cubana. Le ha mentido por décadas al mundo. Ahora, esas declaraciones deben ser acompañadas por acciones. Porque de lo que estamos hablando es de un aparato criminal profundamente represivo y que está dispuesto a ser desplegado contra la población.

Manifestaciones en Cuba. Foto: AFP
Manifestaciones en Cuba. Foto: AFP - Archivo.

-¿Qué tipo de acciones se espera de la comunidad internacional?

-Tenemos en nuestro hemisferio un sistema interamericano que tiene entre sus responsabilidades la de proteger el derecho a la democracia de los pueblos. También nos encantaría que las democracias de las Américas, tal como hizo el presidente Lacalle Pou en la pasada cumbre de la Celac, reconociera el sufrimiento y la demanda de libertad del pueblo cubano. No se puede tratar a Díaz-Canel como un igual; no fue elegido por el pueblo cubano.

-¿En qué medida hoy el embargo de Estados Unidos es un elemento válido para explicar la crisis económica en Cuba?

-Eso forma parte de la narrativa del régimen. Mi invitación a todos los uruguayos es a escuchar al pueblo cubano. Y el pueblo en las calles, muy claramente, no estaba diciendo “abajo el embargo”, estaba diciendo “abajo la dictadura”. Esa dictadura es el verdadero problema de nuestro pueblo. Es por la dictadura que los cubanos no pueden ejercer los más elementales derechos humanos y prosperar como familia y como nación. Es por la dictadura que los cubanos no pueden elegir a sus representantes. Es por la dictadura que hay cientos de presos políticos en Cuba. Es la dictadura lo que tenemos que superar.

-Usted se reunirá este lunes en Montevideo con el presidente Lacalle Pou. ¿Qué le planteará?

-La necesidad de solidaridad efectiva que tiene el pueblo cubano en este momento. Nosotros reconocemos en la figura del presidente Lacalle Pou no solamente un referente de esa democracia moderna que queremos ver en las América y en Cuba, sino también la solidaridad, honestidad y claridad con la que por ejemplo le habló al títere de los Castro en la cumbre de la Celac. El pueblo cubano en pleno agradece esas palabras. Y también proponer algunas acciones, que pasan por lo que hemos conversado, por la importancia de exigir la libertad de los presos políticos, de apoyar al pueblo a recuperar su soberanía.

“Un esquema de espionaje”

“El régimen cubano no solo es nocivo para los cubano, también ha sido un factor de inestabilidad democrática en nuestra región por décadas. No podríamos hablar del colapso de la democracia venezolana, sin el factor castrismo”, asegura Rosa María Payá. Por eso, la activista cubana agradece al Mides por terminar con el contrato de médicos cubanos. “¿Por qué? Porque estas brigadas médicas son en realidad esquemas de tráfico de personas y de trabajo forzado. Por tanto en este esquema las primeras víctimas son los médicos cubanos. Pero esto tiene una segunda arista. Y es que estas brigadas médicas no solamente son esquemas de tráfico de personas y de trabajo forzado. También son esquemas de espionaje que el régimen cubano usa para intervenir en los asuntos internos de otros países”, denuncia.

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