Redacción El País
La mirada de los argentinos (y cómo varió a lo largo de dos años) de su presidente Javier Milei, el riesgo de Uruguay de quedarse “muy solo” en el continente en el contexto del ataque de Estados Unidos a Venezuela, y los avances de dos proyectos inmobiliarios privados millonarios, son algunos de los puntos que se abordaron en el evento “¿Y ahora qué? Perspectivas 2026” de El País en conjunto con Enjoy Punta del Este que se realizó este viernes.
El encuentro tuvo la participación del director de contenidos y secretario general de Redacción de Grupo La Nación, José del Río, el director de Redacción de El País Uruguay, Martín Aguirre, y el presidente del CED, Hernán Bonilla. Fue presentado por la coordinadora de Redacción de El País, Déborah Friedmann, y contó con la mirada clave del desarrollador inmobiliario que ha hecho inversiones millonarias en Uruguay: Eduardo Costantini.
Del Río, el primer orador, hizo un repaso de la actualidad Argentina, y en ese contexto explicó que el presidente Milei terminó su segundo año al poder “con dos países” pero con una “balanza comercial que le dio verde”. Esto porque sigue teniendo un país a favor —porque una encuesta de diciembre le dio un 47% de imagen positiva— y otro en contra —con 46% de imagen negativa.
También mostró cómo cambió la percepción de los argentinos desde que llegó al poder. Un estudio de Poliarquía Consultores —que citó Del Río en el evento— indica que antes se hablaba de “preocupación, decepción, desesperanza y desánimo”. Esa evaluación contrasta con el relevamiento de diciembre en el que las dos palabras que primaron fueron “tranquilidad y esperanza”, aunque continuó “apareciendo un poco de tristeza, resignación y cansancio”.
Uno de los motores que ve Milei, según su puño y letra escritos en una servilleta —relató Del Río—, es “reducir la burocracia” para “generar un efecto expansivo de la economía”. Un segundo “es que no haya ningún ataque a la propiedad privada” y un tercero es la reforma laboral que se discute y prevé implementar en Argentina.
De dicha reforma, el secretario general de Redacción de Grupo La Nación marcó que hay una preocupación de las industrias a las que no les está yendo bien con las medidas que se aplican para abrir el mercado porque no son competitivas. En ese contexto, Milei plantea “trabajar en la inserción laboral”, por lo que se está hablando de que existen restricciones y qué se puede hacer ante estas “cuando hasta ahora se hablaba de romperlas”.
El último punto de este capítulo es la apertura económica. Milei —según esa servilleta escrita— entiende que Argentina tiene un 28% de apertura y quiere llevarla al 93%. Eso sería “abrirla a una velocidad que no tiene precedentes”, por lo que “vamos a ver si lo logra”, opinó.
Por su parte, Aguirre se centró en la realidad uruguaya y dedicó parte de su presentación a un tema clave que irrumpió en la agenda hace pocos días: el ataque de Estados Unidos a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores.
¿Cuáles son los desafíos para Uruguay en 2026? Uno es la economía dado que el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, “aspira a que el país crezca más de un 2% y esté casi a un 3% al año”, indicó Aguirre, y cuestionó que se pueda alcanzar la meta. Al mismo tiempo, ve que hay una “ambición de mayor crecimiento de recaudación” por cambios que se implementaron, como en la devolución del Fonasa, que no se sabe “qué consecuencias puede tener para el país”.
Otro factor que ve “complicado” son los “equilibrios internos en el gobierno”. En esa línea, indicó: “El MPP tiene un 75% de la bancada por lo que el resto de los actores del Frente Amplio está en una situación incómoda y necesita marcar posición en un debate público que no termina por consolidarse. En ese contexto, aparecen propuestas exóticas como que las empresas deban avisar los despidos al gobierno, de autoría del ministro de Trabajo, Juan Castillo”.
Un tercer componente son los “desajustes” en las declaraciones de Orsi en su primer año de gestión como cuando dijo que el caso del mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, era un "ejemplo a analizar". Sus dichos —indicó Aguirre— “generaron que todo un sector de la izquierda” se le “tirara con los colmillos al cuello”. Pero cree que el presidente “no es tonto” y “se dio cuenta de que la seguridad es un problema para parte de su electorado en ciertos sectores económicamente postergados”, para el que dicho modelo “empieza a mirarse cada vez que con más simpatía”.
Esas salidas, continuó el director de la Redacción de El País, “empiezan a generar el temor en algunos sectores del gobierno de que a nivel social o popular comience a quedar una imagen de que Orsi no termina de cumplir con el rol que uno espera de un presidente”.
El último factor es el del presidente estadounidense Donald Trump, quien “ha planteado la siguiente situación: a los amigos todo y a los adversarios nada”. “El problema de Uruguay es que nos alejan del sector de los amigos la cercanía a Brasil y las declaraciones que ha hecho el presidente y las figuras del gobierno con críticas a Estados Unidos”, comentó, y siguió: “En un continente donde rápidamente vienen cayendo los gobiernos de izquierda, se corre el riesgo de quedar muy solo y no estar entre quienes puedan beneficiarse de esta nueva Doctrina Monroe”.
Por otra parte, de la situación que atraviesa Venezuela, apuntó que en la región “encanta hablar de la hermandad latinoamericana” y de las instituciones que existen, pero que “desde hace por los menos 15 o 20 años” hay un “país que es un foco de inestabilidad regional”. Desde su perspectiva, cuando “dejas crecer un problema hasta cierto nivel, es natural que una potencia diga que lo soluciona cuando le empieza a hacer ruido”. Y arremetió: “¿Y cuál era la solución que estaban planteando los países que están tan molestos por lo que sucedió?”.
Costantini tiene varios desarrollos inmobiliarios de gran magnitud en Uruguay y en el evento adelantó avances en ambos. Del país destacó su previsibilidad y la estabilidad macroeconómica pero, al mismo tiempo, cree que debe hacer sus deberes con la reducción de costos y tamaño del Estado. El empresario enfatizó: “Vengo desde mis 20 años. Amo Uruguay, su geografía e idiosincrasia”.
Uno de los últimos proyectos inmobiliarios se desarrolla en el barrio Carrasco, en Montevideo. En una primera instancia se anunció la compra de 141 hectáreas pero, según indicó en el evento, se amplió a 180. Describió a la zona como el “último pulmón verde”, e hizo hincapié en que le tienen “mucha fe” a la iniciativa “por la ubicación, escala y concepción integral del esta”.
Costantini entiende que hay un “momento político favorable porque, si bien el gobierno puede tener ideas de centro izquierda, en principio” ven en el “presidente Orsi una muy buena actitud pro desarrollo privado”. A lo que sumó: “Me reuní con él y el intendente de Montevideo. Haciendo las cosas razonable y previsiblemente bien hay una vocación de apoyo y de modificación de la clasificación de la zona en pos del urbanismo”.
Otro de los proyectos se realiza en Maldonado después de que adquiriera junto a Adolfo Cambiaso la estancia El Entrevero. El remate se dio hace un año y, tras una puja con otros oferentes, logró llevarse el predio de 145 hectáreas ubicadas cerca de José Ignacio por US$ 10,8 millones.
Costantini dijo que “Punta del Este está en camino a convertirse en un centro de polo estival por un cambio sanitario” que hubo Uruguay “en el transporte de caballos”, lo que hace que puedan ingresan “muy buenos” ejemplares que vienen acompañados de “los buenos polistas”. No obstante, hizo hincapié en que el proyecto no es solo para este público, es más, estiman que el 95% de las familias que se unan no van a jugar a este deporte.
La novedad es ya hicieron una preventa del 75% de los terrenos, que equivale a unos 400. Todo esto —aclaró el empresario— aún está sujeto a la aprobación de la Intendencia de Maldonado.
"Está siendo una buena temporada"
El presidente del CED se centró en explicar la realidad económica del mundo, la región y el país. Fue crítico con la proyección de crecimiento económico del gobierno y con los cambios que se hicieron a la regla fiscal. Además, cuestionó que se pueda llegar a una mejora de la situación fiscal durante la próxima campaña electoral, que es la previsión oficial.
Uno de los puntos en los que se centró es el turismo: “Claramente está siendo una buena temporada. Probablemente este año superemos el récord de turistas de 2017. El encarecimiento de Argentina posibilita una mayor llegada de turistas al país”.
Por otra parte, el economista marcó que el gobierno “aplica un ajuste fiscal” que tiene varios componentes y que implicará un aumento de la presión fiscal de US$ 800 millones. Esto se debe al Impuesto Mínimo Global, el impuesto “Temu”, los cambios en el IRPF y los combustibles, las tarifas públicas, y la modificación en la devolución del Fonasa que se conoció hace pocos días.
Bonilla hizo hincapié en que la economía debe crecer más dado que viene haciéndolo “poco” en el último tiempo. Dentro de las medidas que planteó para que suceda están las mejores instituciones económica, una mayor apertura comercial —que podría darse con la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur—, tener una agenda procompetencia, modernizar la regulación laboral, contar con un Estado con menos costos y más simple, y que se promuevan sectores estratégicos como en su momento fueron las zonas francas y la forestación.
"¿Y ahora qué? Perspectivas 2026" contó con el auspicio de Gletir, Banque Heritage, Atlantis, Estudio Barrera y asociados, Corporación Navíos, Le Mont, Abitab, Colonia Express, Prontometal, Redelocker, Stiler – Grupo Avax, y con DirecTV | DNews como media partner.
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