Dos personas murieron cuando un coche arrolló ayer lunes a varios peatones en Leipzig, en el este de Alemania. El hombre que provocó la tragedia, detenido ayer mismo por la policía, es un alemán de 33 años. Los servicios de socorro reportaron dos heridos graves y una veintena de heridos leves.
Los hechos ocurrieron en un barrio peatonal del centro de la ciudad, lleno de tiendas y de edificios históricos. La policía indicó que abrió una investigación por asesinatos e intentos de asesinato, pero no dijo sospechar que el conductor hubiese actuado por motivos políticos.
Sin embargo, varios dirigentes de la región, Sajonia, apuntaron que podría tratarse de un acto voluntario y aludieron a un posible “Amokfahrt”, un término difícil de traducir que podría equivaler a una “carrera homicida en automóvil”.
“Cuando hablamos de ‘Amokfahrt’, en general pensamos en un acto cometido en un estado de rabia y frenesí, a menudo asociado a una inestabilidad psíquica”, indicó el ministro del Interior de Sajonia, Armin Schuster. “¿Se aplica todo eso a este caso preciso? Esto lo determinarán el jefe de la policía y la fiscalía”, puntualizó.
“Si decimos atropello múltiple intencionado, nos referimos a un hecho que se comete en un estado de ira frenético, que a menudo va de la mano de un estado de inestabilidad psicológica”, dijo el ministro del Interior de Sajonia, al ser preguntado por las informaciones de que el arrestado padece un trastorno psiquiátrico.
También la fiscal que ha asumido la investigación de los hechos, Claudia Laube, partió de un atropello deliberado, por el que se han abierto diligencias por asesinato y asesinato en grado de tentativa.
Alemania ha sufrido una serie de ataques con vehículos en los últimos años. En diciembre de 2024, al menos seis personas perdieron la vida y cientos de otras resultaron heridas cuando un automóvil embistió un mercado navideño de la ciudad oriental de Magdeburgo. Se han producido ataques similares en Múnich y Berlín.
El jefe de la Policía de Leipzig, René Demmler, especificó por su parte que el sospechoso nació en Alemania y residía en la región, sin explicitar si tal y como habían apuntado medios como la cadena de televisión NTV contaba con antecedentes policiales.
Se produjeron “dos colisiones fuertes” que fueron las que provocaron los muertos, mientras que los demás heridos fueron atropellados durante el resto del recorrido, dijo Demmler. “No conocemos exactamente la motivación”, declaró el alcalde Burkhard Jung.
Según informaciones de la cadena de televisión NTV y del tabloide Bild, el conductor se comportó de forma llamativa tras ser detenido, lo que podría apuntar a un trastorno psiquiátrico. Según fuentes de la cadena de televisión, el detenido cuenta con antecedentes policiales.
Una portavoz de la Policía de Leipzig, Susanne Lübcke, dijo que el hombre fue detenido dentro de su vehículo, después de que hubiera frenado por sí mismo.
El director del servicio de bomberos de Leipzig, Axel Shuh, por su parte, declaró que, además de los muertos, hay dos personas heridas graves y otras 20 de menor consideración.
Los hechos ocurrieron en una calle comercial que conecta la céntrica Plaza Augustus hacia la zona peatonal de la capital sajona y se halla en las inmediaciones de la Universidad y de la Iglesia de San Nicolás.
El vehículo, un VW Taigo, enfiló la calle peatonal a una velocidad de entre 70 y 80 kilómetros por hora, según testigos, hasta que finalmente detuvo su trayectoria ante un bolardo metálico. El vehículo recorrió entre 300 y 400 metros arrollando a viandantes.
Teresa, una psicóloga vecina de Leipzig que acudió al lugar del atropello movida por la conmoción, dijo a EFE que es “impresionante” lo que ha pasado. “Yo tomo todos los días esta calle para ir al trabajo”, comentó en compañía de su hijo adolescente y otras dos vecinas que fueron al lugar de los hechos en una muestra solidaridad. “De nuevo una ciudad del este de Alemania es víctima de algo así”, comentó en alusión a otros ataques recientes ocurridos en suelo germano en los que un vehículo sirvió como letal arma. EFE, AFP