Los precios del petróleo se dispararon alrededor de 30% en la semana hasta niveles sin precedentes desde 2023, en un contexto en el que el conflicto en Oriente Medio paraliza buena parte de los flujos de hidrocarburos procedentes del golfo Pérsico.
El barril de Brent del mar del Norte cerró el viernes a 92,69 dólares, lo que supone un aumento de más del 8% con respecto al jueves y de 27,88% en la semana. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate (WTI), terminó a 90,90 dólares, con una subida de más de 12% en la sesión y del 35,63% en la semana, un récord desde la creación en 1983 de los contratos de futuros del WTI.
En pocas sesiones, los precios se han encarecido en más de 20 dólares por barril. Desde comienzos de año, la subida supera incluso los 30 dólares.
“Ya he visto este tipo de situación antes, pero esta está empezando a adquirir proporciones dramáticas”, comentó a Ole R. Hvalbye, analista de SEB. “Me preocupan mucho las consecuencias a largo plazo”, en particular el estallido de una recesión económica, dijo.
El aumento de las cotizaciones se aceleró aún más el viernes tras unas declaraciones del presidente Donald Trump que exige una “rendición incondicional” de Irán. El país es un importante productor de oro negro, pero el conflicto ha tenido sobre todo como consecuencia paralizar el tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% de la producción mundial de petróleo.
“El mercado está pasando de una evaluación puramente geopolítica de los riesgos a tener en cuenta perturbaciones operativas tangibles”, subrayaron en una nota los economistas de JPMorgan.
“Cada día que el estrecho permanece cerrado, el mercado petrolero se tensiona aún más”, explicó Giovanni Staunovo, analista de UBS.
Dado que las capacidades de almacenamiento de los países del Golfo son limitadas, “si la situación no se resuelve rápidamente, pronto presenciaremos una racionalización de la producción de crudo y una nueva reducción de la actividad de las refinerías, en particular en Asia y Oriente Medio”, advirtió.
Algunos países del Golfo ya se han visto obligados a ralentizar su actividad. “Irak ya ha reducido su suministro en alrededor de 1,5 millones de barriles diarios y Kuwait parece estar alcanzando sus límites de almacenamiento (y) cerrando de hecho la mayor parte de su capacidad de refinado destinada a la exportación”, según los expertos de JPMorgan.
Para prevenir escasez, China ha pedido a sus principales refinerías que suspendan sus exportaciones de diésel y gasolina, según la agencia Bloomberg. Y el jueves el gobierno estadounidense autorizó, por un mes, la entrega a India de petróleo ruso bajo sanciones, mientras que el conflicto en Oriente Medio afecta al abastecimiento de Nueva Delhi.
La Armada estadounidense escoltará a los buques mercantes que intenten cruzar el estrecho de Ormuz “tan pronto como sea razonable”, aseguró el viernes el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright.
“Esto podría facilitar la reanudación del tráfico, pero no al nivel de antes de la guerra”, advirtió Eurasia Group.
Reportan ataques petroleros
Estados Unidos e Israel bombardearon ayer sábado un depósito de petróleo en Teherán, informó la prensa iraní, en el que sería el primer ataque reportado contra la infraestructura petrolera de la República Islámica. “Un depósito de petróleo en el sur de Teherán fue atacado por Estados Unidos y el régimen sionista”, señaló la agencia oficial de noticias IRNA. El depósito se encontraba en una zona cercana a una importante refinería de petróleo. Otra agencia noticiosa iraní, ILNA, informó de que las instalaciones de la refinería “no resultaron dañadas en los ataques”.
Por otro lado, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó ayer sábado que ha atacado un petrolero “tras ignorar repetidas advertencias”, en un nuevo ataque en el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra de Irán. “Un petrolero con el nombre comercial Prima, tras ignorar repetidas advertencias de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria sobre la prohibición de tránsito y la falta de seguridad en el estrecho de Ormuz, fue alcanzado por un dron suicida”, afirmó la agencia oficial Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní. La nota reiteró el mensaje de que los petroleros y embarcaciones comerciales de “países aliados de naciones hostiles” no tienen permitido atravesar el estrecho de Ormuz. EFE, AFP
Crudo ruso
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, sugirió que Washington podría retirar más sanciones al crudo ruso para mejorar el suministro global y controlar las fuertes subidas del precio del petróleo tras el inicio de la guerra contra Irán. Las declaraciones de Bessent a la cadena Fox Business llegan un día después de que el propio secretario del Tesoro anunciara una exención temporal de 30 días para permitir que cargamentos de petróleo ruso varados en el mar pudieran ser vendidos a refinerías en India, país al que Washington había pedido que dejara de comprar crudo de Rusia. “Una cosa que el (Departamento del) Tesoro puede hacer es que hay cientos de millones de barriles de crudo sancionado en el agua, y en esencia, al liberarlos, el Tesoro puede generar oferta. Vamos a mantener un ritmo de anuncios de medidas para aliviar el mercado durante este conflicto”, dijo Bessent.
En febrero, Trump anunció tras hablar con el primer ministro indio, Narendra Modi, que India dejaría de comprar petróleo ruso para adquirir el de Venezuela e hidrocarburos de EE.UU., una medida que consideró que ayudaría poner fin a la guerra en Ucrania al dañar las arcas rusas.
Con información de EFE y AFP