LA PANDEMIA DEL COVID-19

Partidarios de Donald Trump reclaman reabrir la economía

El COVID-19 tuvo un repunte ayer en el mundo. Varios países buscan flexibilizar las limitaciones a la sociedad. En Estados Unidos estallan las protestas.

En varias ciudades de EE.UU. desafían el confinamiento. Foto: Reuters
En varias ciudades de EE.UU. desafían el confinamiento. Foto: Reuters

La pandemia de coronavirus ha experimentado en la últimas 24 horas un nuevo repunte en todo el mundo, con Europa y América como los continentes que siguen siendo los más afectados, al totalizar casi el 80 por ciento de los casos.

Según los datos recopilados por AFP, el número de casos globales de COVID-19 asciende a 2.289.508 después de que registrara 85.045 nuevos contagios, otra cifra récord, lo que confirma la continúa expansión de la enfermedad. Sin embargo, los fallecimientos diarios (7.613) fueron menores a los de la jornada anterior (8.500), lo que sitúa el total de muertes desde el inicio de la pandemia en 157.539.

Europa, con 1,08 millones de casos, y América, con 784.000, se mantienen como los continentes más afectados, concentrando casi el 80 por ciento de los casos globales mientras que África -que es el que registra menos contagios confirmados (más de 13.000)- supera la barrera de los mil fallecidos.

Según las estadísticas de las autoridades sanitarias nacionales, algo superiores a las de la OMS, los pacientes recuperados en el mundo superan los 583.000, aproximadamente la cuarta parte del total, mientras 57.500 se encuentran en estado grave o crítico.

Los muertos en Italia con coronavirus son ya 23.227, tras registrarse 482 nuevos fallecimientos en el último día, la cifra más baja desde el pasado 12 de abril, cuando fueron 431, según los últimos datos difundidos hoy por la Protección Civil.

El número de personas actualmente positivas es de 107.771, un aumento de 809, lo que constata la tendencia a la baja en la expansión del coronavirus pero también un repunte frente a los 305 nuevos casos de ayer viernes (el más bajo desde el 2 de marzo).

La situación en España.

España sumó al menos 565 nuevos fallecimientos por coronavirus en las últimas 24 horas, hasta alcanzar un total de 20.043, así como 4.499 contagios, con lo que ya son 191.726 las personas que se han infectado desde el inicio de la pandemia. Además, 74.662 enfermos se han recuperado, 3.166 más que el viernes, según los datos ofrecidos por el Ministerio español de Sanidad.

El Reino Unido atraviesa por el pico de la pandemia de la COVID-19 al contabilizar 15.464 muertos, 888 más en 24 horas. Ante el incremento de fallecimientos, las autoridades británicas han decidido mantener hasta el próximo 7 de mayo el confinamiento obligatorio de la población.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez anunció que pedirá al Congreso la extensión del estado de alarma, que incluye el confinamiento de la población por la pandemia de coronavirus, hasta el próximo 9 de mayo, pero permitiendo que los niños puedan salir brevemente a la calle a partir del 27 de abril, acompañados por un mayor y con medidas de precaución.

Sánchez admitió que no se puede pasar a una siguiente fase porque los logros son “insuficientes pero sobre todo frágiles, y no los podemos poner en riesgo con decisiones precipitadas”.

No obstante aseguró que la nueva prórroga del estado de alarma no será como las anteriores: “Vamos a estar en distintos estados de alarma. Los progresos de estas cinco semanas nos permiten tomar decisiones y vislumbrar esas decisiones”, dijo.

Coronavirus en España. Foto: AFP.
Coronavirus en España. Foto: AFP.

El líder socialista alabó la “respuesta ejemplar” de la población “en esta situación extrema”, respetando un confinamiento en marcha desde el 14 de marzo y con el que “hemos salvado decenas de miles de vidas”.

Movilizaciones en EE.UU.

Nuevas manifestaciones, principalmente convocadas por seguidores del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desafiaron ayer sábado las medidas de confinamiento por el coronavirus para sumarse al reclamo a los gobernadores estatales de que reabran cuanto antes la economía.

Austin, la capital de Texas, albergó la concentración más numerosa de la jornada, ya que decenas de personas se agolparon a las afueras del Capitolio, sede del gobierno local, para exigir “Apertura ahora”.

“No pueden cerrar Estados Unidos”, gritaba uno de los participantes, mientras el coro “USA, USA” animaba a varios de los asistentes a una movilización. Se imponían gorras alusivas a la campaña del presidente Trump, así como camisetas o banderas con el azul, blanco y rojo con la estrella solitaria de Texas y el estandarte estadounidense. Las protestas, que han ido aumentando en los últimos días, se repitieron ayer sábado en otros estados del país, como Indianápolis, Nueva York y Maryland.

La manifestación en Austin, en la que se observaron algunas personas que portaban armas, tuvo lugar pese a que el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbot, desgranara el viernes las líneas del proceso de reapertura, que incluyen el retorno a las actividades de los comercios a partir del 24 de abril, pero solo para atender pedidos para llevar o a domicilio.

“Texas puede contener la propagación del COVID-19 al mismo tiempo que adopta estándares seguros para empezar la repartura del estado”, se lee en la cuenta en Twitter de Abbot, quien creó una “fuerza” o grupo de trabajo, conformado por médicos y líderes de los sectores privado y público, para acometer esa tarea.

Las disposiciones, dadas a conocer este viernes, abarcan igualmente el levantamiento de las restricciones a las cirugías y que los parques estatales vuelvan a funcionar, aunque los visitantes no podrán ir en grupos de más de cinco personas y deberán cumplir requerimientos de distanciamiento social y usar de mascarillas.

Así como el anuncio de Abbott no hizo retroceder a los manifestantes en Texas, otras voces se unieron a la demanda de reapertura en Indianápolis, donde los manifestantes se congregaron a las puertas de la residencial gobernador, el republicano Eric Holcomb, portando carteles en los que se leía “Abran Indianápolis ahora” y defendían como “esenciales” todos los trabajos.

La presión social ha crecido después de que a raíz de las medidas de confinamiento unas 22 millones de personas debieran solicitar su subsidio de desempleo en el último mes en Estados Unidos., con más de 5,2 millones de esos pedidos correspondientes a la semana pasada.

Donald Trump. Foto: Reuters
Donald Trump. Foto: Reuters

En Annapolis, una localidad del estado de Maryland, vecino de la capital estadounidense, numerosos conductores haciendo sonar sus bocinas y ondeando banderas recorrieron las calles para expresar su descontento con la cuarentena, escena que se replicó en Watertown, una ciudad situada en la parte alta del estado de Nueva York, el más golpeado por el COVID-19.

“No es sobre Trump, es sobre alimentar a mi familia. Abran la parte alta del estado de Nueva York”, reclamaba una mujer en un cartel.

El presidente exhorta a movilizarse en las calles

Donald Trump quiere que se libere la economía. Primero dijo que tenía todo el poder para hacerlo, pero después pidió la cooperación de los Gobernadores para concretar esa meta, porque en caso contrario violaría la Constitución. En las horas previas a las manifestaciones, Trump tuiteó “Liberen Minnesota”, “Liberen Michigan” y “Liberen Virginia”, en mensajes en los que además se refirió al derecho a portar armas que protege la Segunda Enmienda de la Constitución.

Italianos sienten falta de solidaridad de la UE
Coronavirus en Italia. Foto: Reuters.

Duramente golpeada por la epidemia de COVID-19, Italia se despierta cada día más euroescéptica por la falta de solidaridad de las entidades europeas durante la emergencia sanitaria. Según varias encuestas realizadas en abril y publicadas en el sitio web del gobierno, el 71% de los italianos cree que la Unión Europea no ha contribuido a encarar la grave pandemia y han perdido buena parte de su tradicional sentimiento europeísta.

La decepción es tal que el 55% está de acuerdo en abandonar la Unión Europea e inclusive su moneda, el euro.

Las cifras resultan impresionantes en un país que ha sido uno de los fundadores e inspiradores de la Unión Europea desde su nacimiento y uno de sus defensores más convencidos.

El gobierno liderado por el moderado Giuseppe Conte ha acusado a sus socios europeos, especialmente a Alemania y Holanda, de “ceguera” ante la gravedad de la crisis al negarse a emitir un préstamo europeo común, los “coronabonos” o “eurobonds”, que Italia pide. La posición de esos dos países ha generado una ola de indignación entre los italianos. Se calcula que la economía de Italia, la tercera del continente, de desplomará en el 2020 después del cierre total del país. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) el Producto Interno Bruto (PIB) caerá un 9,1% este año.

Los eurobonos son considerados la fórmula para financiar la reactivación y recuperación de la economía italiana tras sufrir la peor crisis de su historia reciente. (Con información de AFP)

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