Decenas de miles de personas, entre ellas la activista sueca Greta Thunberg, protestaron de nuevo ayer martes en Francia para exigir mejores condiciones en los liceos, al considerar insuficiente la respuesta del gobierno. Esta semana de movilizaciones se anuncia crucial.
Preceden a los 15 días de vacaciones de otoño, pero podrían sumarse a las protestas del sábado contra la carestía de la vida, en este convulso último año de mandato del presidente Emmanuel Macron.
Al inicio de la marcha en París, en la que hubo enfrentamientos entre la policía y miembros de grupos radicales conocidos como “black block”, el líder de la organización estudiantil USL, Ryad Rani, llamó a unirse a las protestas del sábado: “No bajaremos los brazos”.
Entre 161.500 y 480.000 personas marcharon este martes por las calles, según el gobierno y los organizadores respectivamente. Las tendencias difieren respecto a la semana anterior, cuando sindicatos y universitarios también se sumaron a las marchas.
Los organizadores anunciaron 450.000, una cifra que las autoridades rebajaron a 266.000 manifestantes, en una de las mayores protestas estudiantiles desde el histórico mayo de 1968.
La nueva jornada de movilización comenzó con el bloqueo de liceos. Las autoridades cerraron preventivamente unos 200 de los 3.700 que cuenta el país, indicó el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray.
En uno de los epicentros de la movilización, el liceo Paul Éluard de Saint-Denis, al norte de París, los estudiantes contaron con la presencia de Greta Thunberg, quien se dijo “enormemente orgullosa” de su lucha. “Nos están robando nuestro futuro y, como hemos podido comprobar aquí, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan.
Esto envía un mensaje a los jóvenes: ‘En nuestra sociedad, ustedes no son una prioridad’”, aseguró. Los alumnos que protestan tienen en su mayoría entre 15 y 18 años.
Sus reclamos son variados: la falta de reemplazo de profesores ausentes, horarios de clase de hasta diez horas por día con huecos, aulas deterioradas e inadaptadas al cambio climático y un sistema de acceso a la universidad visto como poco transparente.
A finales de la semana pasada, el ministro de Educación anunció la rápida contratación de 3.000 profesores sustitutos, pero para las organizaciones estudiantiles es una medida insuficiente y reclaman un plan de 11.200 millones de dólares para los liceos. AFP