La reforma constitucional que busca dejar a la oposición fuera de las elecciones en Nicaragua propone además ampliar el periodo presidencial de seis a siete años, informó ayer martes la Asamblea Legislativa al recibir el proyecto del dictador Daniel Ortega.
La Asamblea -controlada por el régimen- tiene previsto aprobar a inicios de septiembre las leyes solicitadas por Ortega para que en los comicios no participen “vendepatrias” ni “golpistas” al servicio de Estados Unidos, términos con los que suele referirse a sus adversarios. “Nuestro sistema de Estado y gobierno de pueblo presidente propone ordenarse con periodo efectivo de siete años renovables”, dijo el presidente del Congreso, Gustavo Porras, al leer la parte introductoria de la propuesta.
El texto no ha sido difundido aún en su totalidad. En 2024, una reforma a la Constitución amplió el periodo presidencial de cinco a seis años y elevó a Rosario Murillo, esposa de Ortega y entonces vicepresidenta, al puesto de copresidenta. Además, aplazó para noviembre de 2027 los comicios que debían realizarse a finales de este año.
Varios países y organizaciones internacionales rechazan la intención de Ortega de excluir de las elecciones a los partidos opositores. Estados Unidos advirtió que no se quedará de “brazos cruzados” frente a la dictadura, mientras la Unión Europea (UE) exhortó al régimen nicaragüense a convocar elecciones “de conformidad con las normas internacionales”.
El presidente electo de Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, anunció que romperá relaciones con Nicaragua cuando asuma el 7 de agosto.
Por su lado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió que “cada país tiene su autodeterminación y decide cómo se organiza”, cuando fue interrogada sobre el proyecto de reforma en Nicaragua.
Uruguay expresó su preocupación por la intención de Ortega de no convocar a elecciones. Con información de AFP