El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva encabezó ayer domingo una multitudinaria manifestación en San Pablo para defender el aumento de los días de descanso laborales, una de sus apuestas de cara al balotaje ante el derechista Flávio Bolsonaro, quien ha sumado aliados políticos estratégicos en los últimos días. Lula también acusó ayer una supuesta “intromisión” de la justicia electoral en contra de su candidatura.
En ese contexto, una marea de personas acompañó ayer al mandatario izquierdista, que busca su cuarto periodo en el poder, en la emblemática Avenida Paulista teñida del rojo de su Partido de los Trabajadores (PT), sin estimaciones independientes disponibles sobre del número de asistentes. A dos semanas de la elección las encuestas dan como favorito al hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), pero Lula no se conforma e intenta llegar a más gente para que voten por él en la segunda vuelta.
De hecho, en un intento por ganar terreno al senador, que obtuvo la mayor votación en la primera vuelta, Lula busca convertir la mejora de las condiciones laborales en una bandera electoral. El presidente destacó que el Senado prevé votar el miércoles la aprobación de un proyecto conocido como “fin de la escala 6x1”, que propone dos días de descanso remunerado por semana en lugar de uno como actualmente y reduce de 44 a 40 horas el límite de la jornada semanal. Un día antes, el sábado, también anunció la exoneración de impuestos a la gasolina.
Lula desafió al partido de su adversario antes de recorrer la Avenida Paulista rodeado de banderas del PT. Bolsonaro “tiene que decir si está a favor de que los trabajadores descansen más o de que continúen trabajando más”, afirmó a periodistas.
Aún no está claro que el gobierno reúna los apoyos suficientes para sacar la reforma adelante. El proyecto fue aprobado en mayo por la Cámara de Diputados.
De su lado, Flávio Bolsonaro, que propone un plan de recortes al gasto público inspirado en el presidente argentino Javier Milei, califica la propuesta de “oportunista”.
Lula cierra su mandato con el desempleo en mínimos históricos, aunque con preocupaciones de los trabajadores por la pérdida de poder adquisitivo, según encuestas. Según miembros de su campaña, el mandatario confía en que la aprobación del proyecto impulse la remontada para el balotaje.
“Intromisión”
Lula denunció ayer durante el acto en São Paulo una supuesta “intromisión” de la justicia electoral en contra de su candidatura, después de la decisión del presidente del Tribunal Superior Electoral de cerrar un canal de whatsapp.
El mandatario progresista criticó el cierre de este canal con más de tres millones de personas llamado “Ejército de Lula”, que se dedicaba a impulsar contenido a favor de su reelección. “No es posible que la justicia electoral no tenga la actitud civilizada y republicana de permitir que las elecciones ocurran sin interferencia”, dijo en declaraciones a la prensa, antes de añadir que llevará el caso ante los tribunales.
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, aceptó ayer los argumentos de la campaña del derechista Flávio Bolsonaro, quien solicitó el cierre del canal por supuestamente difundir noticias falsas sobre su candidatura.
En su decisión, Nunes Marques, nombrado por el expresidente Jair Bolsonaro, padre del candidato, determinó la suspensión del canal hasta después de la segunda vuelta de las elecciones el 25 de octubre.
Tras quedar segundo en la primera vuelta celebrada el domingo pasado, Lula ahora trata de reforzar su presencia en redes sociales para lograr una remontada frente al rival. Con todo, la campaña del líder progresista denunció que Meta, la multinacional que controla Instagram y Facebook, ha limitado el alcance de sus publicaciones, supuestamente para favorecer a Bolsonaro.
Meta, según la propia campaña del mandatario, atribuyó los problemas a fallos técnicos que también han sufrido otros usuarios.
Constante pugna hacia el día 25/10
Lula trata de impulsar una remontada ante Flávio Bolsonaro de cara a la segunda vuelta electoral del 25 de octubre. Su “Marcha por la democracia” llenó la Avenida Paulista. Este fue el mitin más multitudinario de su campaña. Lula llamó a movilizar a los más de 30 millones de brasileños que no acudieron a las urnas en la primera vuelta. De su lado, Flávio Bolsonaro también estuvo ayer en São Paulo para reunirse con alcaldes. Allí cuenta con el apoyo de sus principales representantes políticos, el gobernador Tarcísio de Freitas y el alcalde Ricardo Nunes. Aunque Bolsonaro no se dio un baño de masas como Lula, sí tuvo buenas noticias cuando TSE ordenó cerrar un canal de whatsapp favorable a Lula.
Jair Bolsonaro
El expresidente Jair Bolsonaro está “feliz” por el resultado electoral de la derecha en los comicios, según afirmó su hijo Carlos después de visitarlo en la residencia de Brasilia donde cumple su condena por golpe de Estado.
“Está feliz con lo que está sucediendo en Brasil, con la posibilidad de poder evolucionar”, dijo Carlos Bolsonaro en un video publicado en redes sociales, una semana después de que su hermano y candidato presidencial Flávio ganara la primera vuelta.
El político, recién elegido senador, añadió que el exmandatario (2019-2022) está “consciente” pero “flaco” y que su mayor deseo si sale de prisión es pasar una semana en el litoral de Río de Janeiro, donde posee una segunda residencia.
De ganar la segunda vuelta el 25 de octubre, Flávio ha dicho que indultará al líder derechista nada más tomar posesión y que quiere que este suba con él la rampa de entrada al palacio presidencial de Brasilia durante la ceremonia.
Flávio Bolsonaro obtuvo el 47 % de los votos en primera vuelta, frente al 45 % del mandatario y aspirante a la reelección, Lula da Silva.
Con información de EFE y AFP