El papa León XIV siguió ayer martes los pasos del teólogo cristiano San Agustín, a quien considera su padre espiritual, en el segundo día de su visita a Argelia. La visita de León al país de mayoría musulmana quedó opacada por las críticas de Donald Trump, que calificó al papa de “débil” y “terrible”, por oponerse a la guerra en Irán.
Se vio también sacudida por un doble atentado suicida ocurrido el lunes en la ciudad de Blida, a unos 40 km de Argel, la capital, donde se encontraba el papa.
Ayer martes en Annaba, la antigua ciudad romana de Hipona, León visitó los vestigios del pasado histórico de la ciudad y un centro para ancianos pobres a cargo de monjas católicas.
Bajo la lluvia, el papa recorrió el sitio arqueológico romano y plantó un olivo, mientras un coro entonaba cantos en latín, en amazig y en árabe, inspirados en textos de San Agustín sobre la paz y la fraternidad.
La ciudad fue el hogar de Agustín, cuyas Confesiones son una obra fundamental en la tradición cristiana.
Por la tarde, León celebró misa en la Basílica de San Agustín en presencia de clérigos de toda África.
En su homilía pronunciada en francés, el papa instó a los cristianos de Argelia a “dar testimonio del Evangelio, mediante gestos sencillos, relaciones auténticas y un diálogo vivido día a día”.
El papa León XIV partirá hoy miércoles de Argelia para continuar la gira en Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. AFP