Delegados de 191 países y territorios participarán desde hoy lunes en las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que se celebran esta semana en Tailandia con un claro foco en el desarrollo y la potencialidad de la inteligencia artificial (IA), en un momento en que están en pleno debate los alcances que debería tener esta tecnología, las regulaciones y la guerra entre las potencias en esta materia. Asimismo, la IA preocupa especialmente a los países menos desarrollados, como los de América Latina, que no tienen suficientes recursos para invertir en las nuevas tecnologías, por lo que aumentarían las brechas entre las regiones o naciones. Uruguay estará presente.
Este año, los organizadores de la mayor cita financiera global destinarán 17 eventos para hablar sobre la IA, foros en los que líderes de la economía mundial dejarán ver sus puntos de vista sobre esta tecnología, en medio de descubrimientos sobre infiltraciones autónomas de agentes virtuales en el ámbito público y privado.
Asuntos clave
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, adelantó que, además de la inteligencia artificial, estarán en el centro del debate los precios “persistentemente elevados” de la energía y “los niveles récord de deuda pública”. Para hablar de la IA, Georgieva compartirá un espacio con el vicepresidente y ministro de Economía de España, Carlos Cuerpo, y con Jack Clark, cofundador de Anthropic, la empresa del sector que ha pedido desarrollar esta tecnología a un ritmo más lento debido a riesgos de seguridad potenciales y comprobados. Además de ese encuentro, llamado ‘De los riesgos a las oportunidades’, unas 15.000 personas -entre ellas 400 representantes de Gobiernos de todo el mundo- participarán en otros foros que abordarán la relación de la IA con el empleo, la educación, los impuestos, la seguridad y la agricultura.
Región y Uruguay
Fuentes diplomáticas confirmaron la participación de los jefes de los bancos centrales de Argentina, Chile y Perú, así como del ministro de Economía argentino, Luis Caputo; y del viceministro de Hacienda peruano, Erick Lahura Serrano. El vicepresidente de Economía de Venezuela, Calixto Ortega, encabezará una charla sobre el país titulada ‘Del manejo de la crisis a la recuperación de la esperanza’, donde se espera que arroje luces sobre la cooperación de Caracas con el FMI desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero pasado.
Según el listado del FMI, también acudirán a la cita los directores de los bancos centrales de Uruguay, República Dominicana y Paraguay, así como el presidente de la Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria (JPRFM) de Ecuador, Gustavo Camacho.
Finanzas
La cumbre llega, a juicio de la jefa del FMI, cuando hay economías “devastadas por las guerras”, en referencia a Ucrania y al conflicto en Oriente Medio, y otras altamente dependientes de importaciones energéticas y con poco margen para amortiguar perturbaciones. Por ello, se prevén reuniones para abordar desde una perspectiva financiera la guerra de Irán, el mercado mundial de petróleo y otras fuentes de energía y las cadenas de suministro, temas que han estado también en la puja arancelaria entre China y Estados Unidos desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025.
Argentina
El ministro de Economía, Luis Caputo, llegará el martes a Bangkok, Tailandia, para participar en estas reuniones y vanzar en la tercera revisión del acuerdo vigente con la Argentina con los organismos multilaterales. El viaje se producirá mientras sigue pendiente un desembolso de unos US$ 869 millones y crecen las inquietudes de los inversores por la actividad económica y el crédito internacional que encarece el financiamiento para los países. Caputo estará acompañado por el secretario de Política Económica, José Luis Daza; el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili; y su vicepresidente, Vladimir Werning. La agenda prevé encuentros con Georgieva, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el titular del BID, Ilan Goldfajn.
El BM y el BID fueron piezas clave del programa financiero argentino de este año: sus garantías permitieron obtener préstamos de bancos privados por US$ 2000 millones y US$ 1200 millones, respectivamente, para afrontar vencimientos sin emitir bonos soberanos en el exterior. El respaldo multilateral cobra relevancia ante las mayores tasas internacionales y el riesgo país argentino, que vuelven más exigente conseguir crédito a costos que el Gobierno esté dispuesto a aceptar. Caputo será orador.
Con información de EFE y La Nación (GDA)