Polonia y Ucrania denunciaron ayer domingo una “escalada” los bombardeos rusos cerca de la frontera polaca, incluidos los ataques contra un tren con destino a Varsovia y cerca de un puesto fronterizo, y Kiev advirtió que Moscú está “tocando” la puerta de Europa.
Las autoridades de seguridad polacas emitieron alertas de emergencia en las provincias orientales de Lublin y Subcarpacia y movilizaron aviones de defensa tras la oleada de esos ataques con drones rusos hacia Ucrania, cerca de la frontera polaca.
Los ataques próximos de la frontera de un miembro de la OTAN se producen mientras los aliados europeos de Kiev se muestran preocupados por el aumento de los actos de sabotaje orquestados por Rusia en su territorio, a medida que la guerra avanza hacia su quinto año. Ucrania ha atacado refinerías de petróleo rusas como acciones de represalia, en un intento de dañar el poder bélico de Rusia. Moscú, de su lado, sigue intensificando sus ataques contra las infraestructuras ucranianas, a costa de un número cada vez mayor de víctimas civiles en el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
El operador estatal de ferrocarriles de Ucrania afirmó que altos funcionarios occidentales -entre ellos el exprimer ministro Boris Johnson y el exdirector de la CIA David Petraeus- se encontraban en una estación de tren en el oeste de Ucrania “poco antes” del ataque de Rusia a un tren con destino a Varsovia. Ucrania denunció que el ataque tuvo lugar a dos kilómetros de la frontera con Polonia, miembro de la OTAN.
“(Vladimir) Putin golpea directamente a las puertas de la UE y de la OTAN. Queridos socios, los bárbaros rusos están a vuestras puertas”, dijo el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sibiga. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó el ataque de “deliberado”. Horas más tarde, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber atacado “infraestructura ferroviaria” en el oeste de Ucrania utilizada para “transportar carga militar” desde Europa.
“Han continuado los ataques contra la infraestructura ferroviaria en las regiones occidentales de Ucrania, que se utiliza para transportar carga militar desde países europeos”, indicó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.
Zelenski declaró que Moscú había apuntado, en esta nueva oleada de ataques, contra infraestructuras ferroviarias y energéticas, así como contra “edificios civiles”, especialmente en el oeste del país, menos atacado que las regiones cercanas al frente o a la capital.
Reunión de emergencia
El primer ministro polaco, Donald Tusk, convocó una reunión de emergencia tras los ataques y advirtió de una intensificación de la ofensiva rusa en Ucrania en las próximas semanas que podría afectar a Polonia. “Las próximas semanas y meses serán un período de acciones muy intensas por parte de Rusia”, recalcó.
Polonia “no puede descartar que esta escalada afecte también” su territorio, agregó el jefe de Gobierno.
Más temprano, su ministro de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski, dijo en Kiev que “esto es una escalada, supone otro gran desafío para Ucrania” y abogó por redoblar los esfuerzos europeos “para apoyar a las víctimas de la agresión”. Sikorski, de visita en la capital ucraniana, citó entre otros incidentes que han traspasado los márgenes de los dos países en guerra, el descubrimiento de un dron explosivo en el aeropuerto de Leipzig, que Berlín atribuyó a Rusia a principios de septiembre.
Trump, diesel y whisky
El presidente Trump arremetió ayer contra su homólogo ucraniano por los ataques a las refinerías rusas, criticó a quienes piden ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial y prometió eliminar los aranceles al whisky irlandés, en el último día de su visita a Irlanda.
El mandatario declaró que, tras una conversación con el primer ministro Micheal Martin, y con el golfista Lowry, eliminará los aranceles al whisky irlandés, hoy en un 15%.
Trump arremetió contra el presidente Zelenski por los ataques a la industria petrolera de Rusia a pocas semanas de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, en las que su partido compite bajo la presión de los altos precios de la gasolina. “Zelenski solo tiene una cosa que hacer, debe dejar de atacar el diésel en Rusia. Que ataque objetivos, pero no el combustible diésel, porque está causando una escasez de diésel”, declaró Trump. “Esto no lo está provocando Oriente Medio, sino la guerra Rusia y Ucrania”, añadió.
Con información de EFE y AFP