El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió ayer domingo la consolidación de un Jerusalén que “ya no estará dividido” y afirmó que su desarrollo forma parte de la protección de la ciudad “bajo soberanía israelí”, en unas declaraciones durante el acto de colocación de la primera piedra del Centro de Patrimonio de Atarot, en Jerusalén Este, que está bajo control de Israel desde 1967.
“En este caso, me refiero al norte de Jerusalén, como un área de enorme importancia para el desarrollo de la capital: el desarrollo de nuestra capital, un Jerusalén unido que ya no estará dividido”, dijo el mandatario durante el evento según un comunicado publicado por su oficina. “¡Nuestro Gobierno está protegiendo Jerusalén bajo soberanía israelí con todas sus fuerzas!”, añadió Netanyahu.
El grupo terrorista palestino Hamás condenó el evento en un comunicado, afirmando que constituye “una peligrosa escalada que forma parte de los intentos de judaizar la ciudad transformando el histórico emplazamiento del aeropuerto palestino en un lugar de asentamiento colonial, con el objetivo de imponer una nueva realidad de judaización sobre el terreno”.
Dicho proyecto se enmarca en las conmemoraciones del 50 aniversario de la Operación Entebbe (1976), una misión de rescate en la que fuerzas especiales israelíes liberaron a rehenes secuestrados en el aeropuerto de Entebbe (Uganda), y estará dedicado, según el comunicado, a la “memoria histórica” del lugar.
El antiguo aeropuerto de Atarot, cerrado en los años 2000, se encuentra en Jerusalén Este, territorio ocupado por Israel y cuya anexión es considerada ilegal por la comunidad internacional. El acto se produce en un contexto de debate político sobre el control de territorios ocupados y la expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada.
En las últimas semanas, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, afirmó haber impulsado la declaración de 46,5 hectáreas como “tierras estatales” en el centro de este territorio para ampliar el asentamiento de Givat HaRoeh, una medida criticada por organizaciones israelíes como Peace Now y por la comunidad internacional. Según el propio Smotrich, estas políticas buscan imposibilitar el hipotético establecimiento de un Estado palestino.
Líbano
En otro orden, Netanyahu declaró en una entrevista a Fox News que algunas aldeas cristianas de Líbano pidieron ser “anexadas” por Israel para ser protegidas de los combatientes Hezbolá. “Algunas aldeas cristianas del Líbano pidieron incluso ser anexadas a Israel, porque las protegemos contra Hezbolá, contra los fanáticos de Hezbolá que quieren matarlas, y hacemos lo mismo con los cristianos de todo el mundo”, afirmó.
Israel ocupa actualmente una franja del sur de Líbano desde que el país fue arrastrado al conflicto en Oriente Medio el 2 de marzo cuando el grupo terrorista Hezbolá lanzó misiles contra territorio israelí para vengar la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Israel respondió con intensos bombardeos aéreos y una ofensiva terrestre en el sur del Líbano.
Con información de EFE y AFP