Israel reabrió parcialmente ayer domingo el cruce de Rafah entre Egipto y la Franja de Gaza, un paso vital para el envío de ayuda humanitaria, aunque por ahora solo podrá ser utilizado por los residentes del territorio palestino y bajo condiciones drásticas.
Este puesto es el único punto de entrada y salida entre la Franja de Gaza y el exterior que no pasa por Israel y estaba cerrado desde mayo de 2024.
Su reapertura ha sido reclamada con insistencia por la ONU y las oenegés internacionales para permitir el acceso de la ayuda al territorio palestino, devastado por dos años de guerra contra el grupo terrorista palestino Hamás.
El Cogat, el organismo del Ministerio de Defensa israelí que supervisa los asuntos civiles en los Territorios Palestinos Ocupados, precisó que el paso de personas en ambos sentidos no comenzará antes de hoy lunes, una vez “completados los preparativos”, sin mencionar el tema de la ayuda.
Israel anunció que el paso fronterizo estará limitado “al tránsito de los habitantes” de la Franja de Gaza. En medio de la devastación en la Franja de Gaza, muchos palestinos esperan poder salir.
Según un responsable del Ministerio de Salud de Gaza, bajo la autoridad del grupo terrorista Hamás, “unos 200 enfermos” esperaban la reapertura para ir a recibir tratamiento en Egipto.
La reapertura se produce en el contexto de una tregua muy precaria entre Israel y Hamás.
Varios bombardeos israelíes causaron 32 muertos el sábado, según la Defensa Civil de Gaza, en una de las jornadas más mortíferas desde el inicio de la tregua el 10 de octubre de 2025.
Israel declaró haber respondido a violaciones del alto el fuego. El paso fronterizo está cerrado desde que las fuerzas israelíes tomaron el control en mayo de 2024, salvo una reapertura limitada a comienzos de 2025, en el marco de una tregua anterior.
Su reapertura total está prevista en el marco del plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin definitivamente a la guerra desencadenada el 7 de octubre de 2023 por el sangriento ataque de Hamás contra Israel.
Los líderes de Egipto y Jordania reiteraron ayer su rechazo a “cualquier intento de desplazar al pueblo palestino de su tierra”.
Durante una reunión en El Cairo, el presidente egipcio Abdel Fatá al Sisi y el rey Abdulá II de Jordania también pidieron el “acceso sin restricciones de la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza”, según un comunicado de la presidencia egipcia.
Por su parte, Israel advirtió el viernes que sería necesaria “una autorización de seguridad previa” de las autoridades israelíes para salir y entrar en la Franja de Gaza, en coordinación con Egipto y bajo la supervisión de la misión europea.
“Aún no se ha alcanzado ningún acuerdo sobre el número de palestinos autorizados a entrar y salir”, declararon fuentes en el paso fronterizo, precisando que Egipto tenía previsto permitir la entrada a “todos los palestinos a quienes Israel autorice salir”.
La reapertura también debería permitir la entrada a Gaza de los 15 miembros del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), encargado de gestionar el territorio durante un periodo transitorio bajo la supervisión de la llamada Junta de Paz, presidida por Donald Trump.
Estados Unidos anunció a mediados de enero el paso a la segunda fase del plan que forma parte del acuerdo del cese el fuego, que prevé, entre otras cosas, el desarme de Hamás, la retirada progresiva del ejército israelí y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.
Médicos sin fronteras
Israel anunció ayer domingo que Médicos Sin Fronteras (MSF) tendrá que cesar sus actividades en la Franja de Gaza antes del 28 de febrero por haberse negado a proporcionar la lista de sus empleados palestinos, en el entendido que algunos de ellos han colaborado con el grupo terrorista Hamás y que participaron en el ataque sin precedentes de Hamás el 7 de ocubre de 2023, que desencadenó la guerra en la Franja de Gaza.
Según el ministerio israelí, al menos dos empleados de MSF tenían vínculos Hamás y su aliado la Yihad Islámica, algo que la oenegé niega.
El domingo, el ministerio declaró que MSF se comprometió a principios de enero a compartir la lista pero que, “pese a su compromiso público, la organización se abstuvo” de entregarla.
En un comunicado publicado el viernes, MSF indicó haber aceptado en enero, como medida “excepcional”, compartir una “lista parcial” de los nombres de miembros de su personal palestino e internacional, “supeditada a compromisos claros respecto a su seguridad”.
“Pese a estos esfuerzos reiterados, en los últimos días ha quedado claro que no era posible ningún diálogo con las autoridades israelíes para obtener las garantías necesarias”, añadió MSF, que decidió en consecuencia no compartir “la lista”.
El ministro de la Diáspora, Amichai Chikli, afirmó que los empleados de la organización “no cumplían los criterios establecidos”.
Por su lado, las fuerzas de seguiridad egipcias, confirmaron que el cruce terrestre de Rafah, entre Egipto y Gaza, que permanecía cerrado desde mediados de 2024, fue reabierto “a modo de prueba”, sin permitir aún el paso de palestinos, para probar los mecanismos acordados para el tránsito de personas y mercancías.
“En la madrugada del domingo (ayer), el cruce de Rafah se abrió en ambas direcciones a modo de prueba, bajo la supervisión de representantes de Egipto y la Unión Europea (UE), y con la participación de la Administración de Coordinación y Enlace del Ejército israelí”, dijo una fuente egipcia. “El movimiento real de viajeros comenzará a partir de mañana, lunes”, agregó.
Con información de EFE y AFP