Irán y Omán anunciaron negociación de una nueva gestión y canal del tránsito en el estrecho de Ormuz

Mientras tanto, Estados Unidos aplaza sus ataques a la República Islámica, según adelantó el presidente Trump, quien anunció también el reinicio de las conversaciones.

Dos barcos se encuentran anclados frente a las costas de Dubái el 31 de julio de 2026.
Dubai. Barcos anclados frente a las costas de Dubai, mientras Irán y Estados Unidos se disputan el control del estrecho de Ormuz.
Foto: AFP fotos

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer que las negociaciones con Irán comenzarán hoy lunes después de que decidiera aplazar nuevos ataques para persuadir a la República Islámica de llegar a un acuerdo. Por su parte, Irán manifestó avanzar con Omán hacia un acuerdo sobre la futura gestión del estrecho de Ormuz.

“Obviamente, no quieren ser atacados. Sabían la magnitud del ataque porque lo vieron formarse”, dijo Trump a periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One.

“Ahora lo que estamos haciendo es hablarles en forma de negociación. Comienza mañana (lunes) en la tarde”, dijo sin proveer detalles del lugar del encuentro o de los participantes. El sábado, el republicano retiró sus amenazas de un ataque masivo contra Irán, del que dijo habría sido el más grande desde la Segunda Guerra Mundial. En sus comentarios de ayer, en los que explicó su toma de decisiones, Trump dijo que tanto Irán como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar -los tres socios de Estados Unidos- le habían solicitado aplazar los golpes. Irán, por su lado, negó haberlo hecho.

“Cuando los aliados pidieron que se cancelara, tienes que decir algo así como: ‘Bueno, ya veremos’. Y la razón por la que lo piden es que creen que hay un acuerdo”, afirmó.

“Hay un acuerdo sobre (el estrecho de Ormuz) y habrá un acuerdo en lo nuclear, o podrías llamarlo la desnuclearización de Irán”, añadió. “Habría tomado muchos, muchos años para construir de nuevo si era posible, y no creo que hubiera sido posible construirlo”, dijo sobre la escala de los ataques.

Un anterior acuerdo de cese al fuego, que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz -clave para el transporte de crudo-, se cayó. Desde entonces, Irán ha endurecido su control sobre el paso marítimo y ambos países reiniciaron los ataques mutuos.

De su lado, Irán afirmó ayer domingo que avanza con Omán hacia la fase final de sus negociaciones sobre la futura gestión del estrecho de Ormuz, en las que buscan establecer una nueva ruta de navegación, aunque aseguró que el acuerdo no está relacionado con la reapertura o el cierre del estratégico paso marítimo.

“Las negociaciones se encuentran en la fase final y avanzan hacia su conclusión”, señaló un informe presentado en la reunión del gabinete por el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, sobre el estado de las conversaciones entre Teherán y Mascate acerca de la gestión de Ormuz, según informó la agencia Tasnim.

El medio, vinculado a la Guardia Revolucionaria iraní, no ofreció detalles sobre los posibles términos del acuerdo. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó en declaraciones a la televisión estatal que las partes negocian el establecimiento de una nueva ruta de tránsito marítimo, que no será ni la ruta norte planteada por Irán ni la propuesta por Omán a principios de julio por el sur del estratégico paso.

“La ruta acordada no será ni la ruta norte ni la actual ruta sur, sino un nuevo recorrido sobre el que ambas partes llegarán a un entendimiento”, sostuvo Bagaei. El portavoz de la diplomacia iraní indicó que el posible acuerdo entre Irán y Omán sobre la nueva ruta “no tiene relación con la reapertura del estrecho ni con la continuación de su cierre”.

Según Bagaei, la actual ruta sur ha estado vinculada a “la inseguridad de la región y daños a los intereses nacionales de Irán”, por lo que Teherán no la acepta. Afirmó además que Teherán continuará actuando en función de sus intereses nacionales y que no modificará sus posiciones por amenazas o presiones externas.

El estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel una quinta parte del petróleo transportado por vía marítima en el mundo, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto. La República Islámica declaró el 12 de julio un nuevo cierre del estrecho después de que Washington lanzara bombardeos contra territorio iraní en respuesta a ataques de Teherán contra buques comerciales que intentaban atravesar la ruta propuesta por Omán. Estados Unidos también restableció el bloqueo naval sobre buques y puertos iraníes en la zona y había amenazado con atacar las infraestructuras energéticas del país persa. Sin embargo, Trump dio marcha atrás al afirmar que Irán y otros países de Oriente Medio solicitaron aplazar cualquier ataque después de que se alcanzaran los parámetros de un posible acuerdo.

Propuesta de Irak

Alianzas entre los países de la región

El primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, se ha comprometido a impedir eventuales ataques de milicias chiíes proiraníes en Irak contra sus países vecinos, que han insistido en advertir que responderán contra el territorio iraquí a posibles acciones de esos grupos. Según un comunicado, Al Zaidi mantuvo una reunión el fin de semana en Bagdad con sus asesores de seguridad, en la que “exigió prevenir cualquier transgresión o amenaza proveniente del territorio iraquí hacia los países vecinos”. También “pidió crear un comité de seguridad conjunto y ordenó desarrollar mecanismos disuasorios para evitar cualquier posible violación”, detalla la nota.

Ese encuentro tuvo lugar después de que Jordania y Siria advirtieran a Bagdad que responderían a cualquier agresión en su contra desde Irak por parte de milicias iraquíes alineadas con Irán en el contexto de la guerra entre Estados Unidos y la República Islámica. Las advertencias se producen pocos días después de los bombardeos conjuntos de la semana pasada por parte de EE.UU. y Arabia Saudí contra posiciones de las iraquíes proiraníes Fuerzas de Movilización Popular (FMP) en el este de Irak, en los que se informó de la muerte de 20 miembros de las milicias.

Las FMP, una amalgama formada por grupos chiíes -aunque también suníes y de otros grupos minoritarios- iraquíes integradas en las fuerzas de seguridad de Irak, han sido acusadas por Washington y Riad, así como por otros vecinos de Irak, de lanzar ataques con drones y cohetes contra sus intereses en apoyo a Irán.

Al Zaidi ordenó a sus asesores que “refuercen la seguridad”. “Se ha reafirmado también que las Fuerzas armadas están dispuestas a frustrar cualquier intento de atacar a los países vecinos, y su compromiso de no permitir que el territorio iraquí sea utilizado como plataforma de lanzamiento o vía de paso para la agresión contra países amigos”, concluye la nota. EFE

Con información de EFE y AFP

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