Un posible pequeño alivio para el mercado petrolero: Irán y Omán acordaron ayer una ruta para los barcos que transitan por el estrecho de Ormuz, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen iraní.
“Las coordenadas geográficas de la ruta prevista por ambas partes han sido acordadas”, declaró el portavoz iraní Esmail Baqai, citado por la agencia estatal de noticias IRNA, que precisó que los dos países están trabajando en una “declaración conjunta”, siempre y cuando algunos “terceros no obstaculicen el proceso”.
Irán ha asumido de facto el control del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio energético mundial, desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra la República Islámica el 28 de febrero.
No obstante, el portavoz iraní de la diplomacia iraní subrayó que un eventual acuerdo entre Irán y Omán no supondrá por sí solo la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, al sostener que su cierre fue consecuencia de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y de las repercusiones para la seguridad derivadas del conflicto.
Según Bagaei, mientras continúen el bloqueo naval estadounidense sobre buques y puertos iraníes -restablecido a mediados de julio- y otras acciones que calificó de “agresivas y amenazantes” contra la República Islámica, el estrecho no podrá considerarse seguro para la navegación comercial.
El anuncio se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que suspendió el fin de semana un ataque contra Irán para dar margen a unas negociaciones que, según dijo, comenzarían el lunes, algo que el régimen iraní negó al insistir en que solo mantiene conversaciones con Omán sobre el futuro de la navegación en Ormuz y que Washington no participa en ellas.
Las autoridades estadounidenses aseguraron ayer martes que Estados Unidos sí está implicado en las negociaciones sobre Ormuz y expresaron su confianza en alcanzar un acuerdo para restablecer el tránsito de embarcaciones comerciales antes de este miércoles.
Trump acusó a Irán de actuar de forma “hipócrita” por negar la existencia de esos contactos y advirtió a la República Islámica de que se trata de su “última oportunidad para firmar un buen acuerdo”.
Irán y Estados Unidos firmaron el pasado 17 de junio un memorando de entendimiento, bajo la mediación de Pakistán y Catar, para poner fin a la guerra, pero las hostilidades se reanudaron a principios de julio, lo que llevó a Teherán a cerrar el estratégico estrecho de Ormuz y a Washington a restablecer el cerco naval frente a las costas iraníes.
Antes del inicio de la guerra, alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y GNL pasaban por el estrecho de Ormuz.
El bloqueo de esta vía marítima estratégica ha disparado los precios del petróleo en repetidas ocasiones desde entonces, y ha aumentado la presión económica y política sobre Estados Unidos para ponerle fin.
Ayer, el secretario de Estado, Marco Rubio, dialogó con el ministro de Exteriores de Reino Unido, Ed Miliband, sobre el rol de los países europeos en asegurar su territorio y el tránsito en el estrecho de Ormuz.
Régimen iraní admite contactos con EE.UU.
Irán aseguró ayer miércoles que ha recibido mensajes de Estados Unidos, pero indicó que aún no ha decidido si reanudará las negociaciones. “Hemos recibido mensajes de Estados Unidos que indican que está plenamente dispuesto a volver a cumplir sus compromisos”, afirmó el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Gharibabadi, a la agencia estatal IRNA, al responder a las recientes declaraciones de Trump sobre la reanudación de las conversaciones entre ambos países.
Gharibabadi dijo que Irán todavía no ha decidido si retomará las negociaciones y que continúa analizando los mensajes enviados por la Casa Blanca. “Todos los mensajes deben ser analizados. Debemos mirar también hacia el futuro para no volver a entrar en un círculo vicioso en el que, dos o tres semanas después, nos encontremos otra vez ante nuevos enfrentamientos militares”, afirmó. El diplomático insistió en que el cumplimiento de las obligaciones estadounidenses es una condición necesaria, pero no suficiente, para la reapertura de Ormuz.
Hablar con el ayatolá: “Muy difícil ahora”
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, señaló ayer miércoles que la comunicación con el líder supremo del país, Mojtaba Jamenei, es “muy difícil en este momento”.
Mojtaba Jamenei, herido en el ataque estadounidense-israelí contra Irán que el 28 de febrero desencadenó la guerra en Medio Oriente, no ha sido visto en público desde que sucedió a su padre Alí Jamenei, que murió en el mismo ataque.
“Es muy difícil comunicarse con él en este momento, pero, en cualquier caso, su presencia es una fuente de fuerza muy grande para nosotros que nos permite seguir adelante”, dijo Pezeshkian durante un discurso televisado.
Mojtaba Jamenei se ha comunicado mediante declaraciones escritas, pero su bajo perfil en un momento en que Irán está en guerra con Estados Unidos ha dado pie a especulaciones sobre sus relaciones con otros altos cargos.
No apareció incluso en las ceremonias fúnebres de su padre el mes pasado.
Aun así, Pezeshkian defendió al líder y sostuvo que ha mantenido con él reuniones fructíferas, y afirmó que sus planteamientos responden a una “lógica muy sólida”.
“Lamentablemente, la situación actual lleva a algunas personas malintencionadas a presentarlo bajo una luz diferente y a transmitir una imagen distorsionada de él”, señaló.
El último mensaje atribuido al líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, fue emitido a finales de julio de 2026 a través de la televisión estatal. En dicho comunicado, exigió la preservación de la integridad territorial del Líbano y el retiro incondicional de las fuerzas israelíes como condiciones para finalizar el conflicto.
En mayo, en otro mensaje, afirmó que los países de la región del Golfo Pérsico ya no serán escudos para las bases militares de Estados Unidos. .