Un alto funcionario de Estados Unidos dijo ayer martes que “hoy o mañana” podría alcanzarse un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, estratégica vía marítima en el centro de las tensiones en Medio Oriente, lo cual hizo caer los precios del petróleo.
Washington y Teherán están en guerra desde el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques sorpresa contra Irán. Pese a un alto el fuego y un acuerdo preliminar, la diplomacia no ha logrado poner fin al conflicto.
“Estamos en conversaciones con los iraníes, y creo que existe la posibilidad de que hoy o mañana lleguemos a un acuerdo para abrir el estrecho”, estimó el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, al canal CNBC, algo que había adelantado el día anterior el presidente Donald Trump.
El estrecho de Ormuz, un paso clave para el suministro mundial de petróleo y gas, ha sido el detonante de la reanudación de los combates en julio tras un protocolo de acuerdo firmado en junio.
Irán quiere controlar esta vía y cobrar peajes, algo que no hacía antes de la guerra y a lo que Estados Unidos se opone con firmeza.
Trump, que había amenazado hace unos días con “golpear muy fuerte” a Irán, dio finalmente marcha atrás el fin de semana y sugirió que un acuerdo estaba próximo.
Pero el ministerio de Relaciones Exteriores iraní negó estar negociando con Estados Unidos, incluso mientras Trump insistía en que las conversaciones estaban en curso.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, destacó ayer los “avances” en las negociaciones con Irán y Omán sobre el aumento del tráfico por Ormuz, cuyas costas bordean el estrecho.
“No se ha concluido ningún acuerdo definitivo todavía. Esperamos que esto ocurra muy pronto”, afirmó.
Los precios del petróleo se desplomaron ante las renovadas esperanzas de reabrir el estrecho: el precio de referencia del Brent del mar del Norte cayó más de 6%, por debajo de los 79 dólares por barril.
Catar, mediador en las negociaciones, afirmó que los contactos diplomáticos seguían en marcha, pero que no se preveían conversaciones directas entre Irán y Estados Unidos. El líder catarí, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, habló por teléfono con Trump ayer martes, y discutieron “los esfuerzos para reducir las tensiones” y “acercar a ambas partes”, indicó el palacio catarí.
Los objetivos diplomáticos de Washington incluyen la reapertura de Ormuz y la desnuclearización de Irán.
El presidente calificó el lunes a Irán de “hipócrita” por decir que no estaba negociando, y agregó que el contrabloqueo estadounidense de los puertos iraníes se mantendría “a menos que se logre un acuerdo, o una rendición total”.
Más de cinco meses después del inicio de una guerra que ha costado a Washington miles de millones de dólares, Irán sigue siendo capaz de lanzar misiles y drones contra objetivos estadounidenses y aliados en la región, así como contra buques comerciales. En la madrugada del martes, un carguero no identificado fue alcanzado por un proyectil desconocido en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Omán.
Irán sigue imponiendo un bloqueo de facto en Ormuz y exige que los barcos coordinen los cruces con sus autoridades.
El sultanato de Omán, que había desatado la ira de Irán en junio al abrir una ruta alternativa en el estrecho de Ormuz, no se pronunció por el momento.
Las perturbaciones del tránsito en Ormuz aumentaron la importancia de las rutas marítimas por el mar Rojo, donde los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, declararon el 20 de julio un bloqueo marítimo a Arabia Saudita y atacaron infraestructuras petroleras del reino. El puerto saudita de Yanbu, en el mar Rojo, le ha permitido a Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos, mantener sus envíos a los mercados globales, eludiendo Ormuz
El martes, el buque indio MSV Faize Noore Oliya se hundió en el mar Rojo frente a Yemen tras haber sido atacado.
Las autoridades indias señalaron que los 14 miembros de la tripulación fueron rescatados, mientras que el gobierno de Yemen atribuyó el ataque a los hutíes.
También ayer, un aeropuerto de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Yemen, suspendió sus operaciones después que los hutíes afirmaron haberlo atacado. AFP
Ejército usó 80% de sistema antimisiles
El Ejército de Estados Unidos ha agotado casi el 80% de sus interceptores para un sistema clave de defensa antimisiles, informó ayer martes la cadena CNN.
Además, altos mandos militares estadounidenses advirtieron que las reservas de municiones del Pentágono son “peligrosamente bajas”, dijo el mismo medio.
En concreto, el Ejército estadounidense ha consumido casi cuatro quintas partes de su inventario de sistemas de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal (THAAD), en comparación con las cifras previas a la guerra, y casi la mitad de sus interceptores Patriot desde que empezara la guerra con Irán el 28 de febrero, según cita CNN. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Estados Unidos tenía alrededor de 2.200 misiles Patriot (de las dos variantes más modernizadas de la plataforma) y 452 misiles THAAD en su arsenal antes de que estallara la guerra en febrero. EFE