La actual guerra en Medio Oriente hace rato que salió de las fronteras de Irán. Ahora golpea las puertas de Europa y llegó al océano Índico, mientras en todo el mundo la pregunta es cuánto durará, y cuáles serán sus consecuencias. Por lo pronto Estados Unidos, que en principio -según palabras del presidente Donald Trump- la guerra duraría una cuatro semana, ahora habla de hasta ocho semanas.
“Puedes decir cuatro semanas, pero podrían ser seis, ocho o tres”, señaló ayer el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, y estimó que “en menos de una semana (...) contarán con el control total de los cielos iraníes y un espacio aéreo sin disputa”.
“Estados Unidos está ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad. (...) Esto nunca se concibió como una pelea justa”, añadió el secretario de Guerra.
Además, indicó que, una vez controlados los cielos iraníes, Estados Unidos empezará a emplear “bombas de gravedad de precisión guiadas por GPS y láser, de las cuales tenemos unas reservas prácticamente ilimitadas”.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, dijo que Estados Unidos tiene “suficientes municiones de precisión” para seguir la guerra, “tanto en el plano ofensivo como en el defensivo”.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también subrayó que el Pentágono no encara escasez de munición. “En cuanto a municiones y arsenales, Estados Unidos tiene capacidad más que suficiente no solo para ejecutar con éxito la operación Furia Épica, sino también para ir mucho más allá. Además, tenemos arsenales en lugares que mucha gente en este mundo desconoce”, aseguró Leavitt.
En cuanto a la disminución del poderío ofensivo de Irán, fue Caine el que indicó que la capacidad de disparo de misiles balísticos de Teherán ha caído un 86% desde el primer día de combate, con una disminución del 23% solo en las últimas 24 horas.
“Los disparos desde drones de ataque unidireccionales han disminuido un 73%”, agregó.
Según Caine, el Comando Central estadounidense ha pasado ya “de grandes grupos de ataque deliberados con municiones de largo alcance, lanzadas desde fuera del alcance de fuego del enemigo, a realizar ahora ataques de precisión desde dentro, directamente sobre Irán”.
Control “total” del espacio aéreo iraní “en horas”
Estados Unidos espera tener un control “total” del espacio aéreo de Irán en las próximas horas, afirmó ayer miércoles el gobierno de Donald Trump, en el quinto día de operaciones israelo-estadounidenses contra la república islámica. “Esperamos contar con un dominio completo y total del espacio aéreo iraní en las próximas horas”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, había dicho más temprano que Estados Unidos e Israel “tendrán un control total de los cielos iraníes”, sin especificar cuándo. “Volaremos todo el día, toda la noche, día y noche, para localizar, fijar y destruir los misiles y la base industrial de defensa de las fuerzas armadas iraníes”, señaló Hegseth.
De Europa al Índico
Ayer miércoles un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, en el océano Índico, informó el Pentágono en el quinto día de guerra; un hecho inédito desde la Segunda Guerra Mundial. Sri Lanka dijo que habían recuperado los cuerpos de 87 marineros iraníes.
Después de incendiar la región con ataques contra Israel y posiciones estadounidenses en el Golfo, Irán golpeó ayer a grupos opositores en el Kurdistán iraquí y lanzó un misil interceptado por la OTAN cuando se dirigía a Turquía.
Los ataques a las monarquías petroleras del Golfo y la situación en el estratégico estrecho de Ormuz, que Teherán dice controlar, dispararon el precio de los hidrocarburos en los primeros días de la guerra, pero este miércoles las cotizaciones se estabilizaron.
Irak también se vio involucrado en la crisis: Irán atacó en la vecina región del Kurdistán iraquí a grupos de oposición kurdos armados y hostiles a la república islámica. Un combatiente murió, según un portavoz del Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK).
Por su parte, las defensas de la OTAN se activaron para interceptar un misil disparado desde Irán que amenazaba a Turquía. Un responsable turco afirmó, no obstante, que el objetivo era probablemente una base militar en Chipre, ya alcanzada por un ataque iraní a principios de semana.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, consideró “inaceptables” esos ataques contra Turquía.
Rubio calificó de esta manera el ataque sobre Turquía durante una conversación con el ministro de Relaciones Exteriores de la nación otomana, Hakan Fidan, según informó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Hegseth había descartado que fuera necesario activar el principio fundamental de defensa de la OTAN, establecido en el artículo cinco de la Alianza Atlántica, que plantea una respuesta bélica conjunta ante un ataque contra uno de sus miembros.
La opción de enviar tropas por tierra
La Casa Blanca no descartó ayer miércoles que el presidente Donald Trump vaya a ordenar el envío de tropas terrestres a Irán, aunque dijo que “de momento” esta opción no forma parte del plan inicial para la operación Furia Épica contra la república islámica. “No forma parte del plan para esta operación en este momento, pero desde luego nunca descartaré opciones militares en nombre del presidente de Estados Unidos ni del comandante jefe”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en su primera rueda de prensa desde el inicio de la ofensiva contra Irán. Leavitt insistió en que no se puede eliminar una opción que para el presidente “está sobre la mesa”. “Sé que muchos líderes en el pasado preferían descartar opciones sin comprender completamente cómo podrían evolucionar las cosas”, añadió la portavoz. El lunes, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, negó que Estados Unidos tenga actualmente tropas en el terreno de Irán, pero no descartó un futuro despliegue en el país para concluir con la operación contra la República Islámica. En una rueda de prensa en el Pentágono ayer miércoles, Hegseth señaló un posible marco temporal más largo para el conflicto que el que había propuesto Trump, diciendo que la campaña podría durar hasta ocho semanas. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo el pasado martes que pronto se comenzará a percibir “un cambio en el alcance y la intensidad de estos ataques” contra Irán.
Las defensas de la OTAN en Turquía interceptaron ayer un misil iraní sobre el Mediterráneo oriental y los restos de la munición antiaérea cayeron en el extremo sur del país, sin causar víctimas, según confirmó el Gobierno turco.
“Un misil balístico disparado desde Irán, que se dirigía al espacio aéreo turco tras atravesar Irak y Siria, fue neutralizado mediante defensas antiaéreas y antimisiles de la OTAN estacionados en el Mediterráneo oriental”, señaló el Ministerio de Defensa turco en un comunicado.
Además, el ejército iraní amenazó con atacar las embajadas israelíes en todo el mundo si ese país golpea la misión de Teherán en Líbano.
Sobre estos temas habló ayer miércoles el presidente francés, Emmanuel Macron, con Trump y con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, a quien llamó a “preservar la integridad territorial del Líbano y abstenerse de una ofensiva terrestre”.
En un mensaje en X, en el que relata sus conversaciones con Netanyahu, así como con el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam, Macron dice además haber “reafirmado la necesidad de que Hezbolá cese de inmediato sus ataques contra Israel y más allá”.
Con información de EFE y AFP