La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) hizo ayer domingo un llamado a las autoridades de Estados Unidos para que avancen en la captura de altos funcionarios del régimen venezolano que, según la organización, siguen evadiendo la justicia por presuntos crímenes de lesa humanidad, narcotráfico y corrupción. La organización exigió la captura de Diosdado Cabello, ministro del Interior; Vladimir Padrino López, ministro de Defensa; Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva (en funciones de presidenta, bajo vigilancia de EE.UU.), y de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), a quienes identifica como piezas clave del entramado político, militar y represivo del chavismo y cuya permanencia en libertad -advirtió- representa una amenaza para la democracia, la estabilidad regional y los derechos humanos.
El pronunciamiento se produce tras la captura, el sábado, de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, por parte de un comando estadounidense en Caracas, hecho que la organización calificó como un “momento largamente esperado”.
José Antonio Colina, presidente de VEPPEX, expresó una “profunda emoción y alivio” al considerar que este hecho marca el inicio del quiebre de la impunidad que, afirman, ha prevalecido durante más de una década de represión, violaciones sistemáticas a los derechos humanos, crisis humanitaria y exilio forzado de millones de venezolanos.
“Este es un mensaje claro: nadie está por encima de la ley, ni siquiera quienes se creyeron intocables”, señaló VEPPEX, una organización del exilio venezolano en Miami, ciudad que alberga la mayor diáspora de ese país en Estados Unidos.
No obstante, la organización insistió en que no puede hablarse de justicia plena mientras figuras centrales del régimen permanezcan sin rendir cuentas. En ese contexto, reiteró que la libertad de Cabello, Padrino López y los hermanos Rodríguez mantiene activas estructuras de poder, control y represión que impiden una transición democrática en Venezuela.
Colina pidió con “urgencia y determinación absoluta” que Estados Unidos y la comunidad internacional continúen las acciones para lograr la captura de todos los altos funcionarios que, sostuvo, aún evaden la justicia.
Maduro y su esposa Cilia se encuentran en una cárcel de Nueva York para enfrentar una acusación formal por varios delitos graves vinculados al narcotráfico y al uso de armamento con fines criminales.
En contraposición, varios miles de manifestantes se congregaron ayer domingo frente a la embajada de Estados Unidos en Madrid para denunciar una “agresión imperialista” tras la captura de Nicolás Maduro.
Los manifestantes exhibieron numerosas pancartas, entre ellas una que mostraba a Donald Trump engullendo ávidamente un bidón de petróleo con los colores de la bandera venezolana, otra que proclamaba “Trump agresor”, y una en la que se podía leer “No a la agresión imperialista contra Venezuela”.
También se vieron banderas de la formación española de extrema izquierda Podemos y del Partido Comunista de España entre las banderas venezolanas agitadas frente a la embajada, en pleno centro de Madrid, al día siguiente de la captura de Maduro por parte de Estados Unidos en el marco de una espectacular operación militar, tras bombardeos aéreos sobre Caracas y sus alrededores.
El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez -cuyo país acogió en el exilio al candidato de la oposición en las elecciones presidenciales venezolanas de 2024 Edmundo González Urrutia-, ya había condenado el sábado “una intervención que viola el derecho internacional”, considerando que la operación “empuja a la región hacia un horizonte de incertidumbre y belicismo”, y había llamado a una transición “justa y mediante el diálogo”.
Varias centenas de personas también se manifestaron ayer domingo frente al consulado de Estados Unidos en Ámsterdam, la capital de los Países Bajos, portando pancartas como “Yankee go home” (estadounidenses váyanse a su casa) o “Stop killing for oil” (dejen de matar por petróleo), informó la agencia de prensa ANP.
Reunión de la OEA
El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) se reunirá de manera extraordinaria mañana martes 6 de enero, para analizar la situación en Venezuela tras la captura por Estados Unidos del ahora depuesto dictador Nicolás Maduro. La sesión de la OEA fue convocada a solicitud de la Misión Permanente de Colombia.
Vuelos
El secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, informó que las restricciones al espacio aéreo en el Caribe, implementadas en la mañana del sábado, a raíz del ataque de Washington sobre Venezuela, se levantaron a la medianoche de Washington ese mismo día
“Los vuelos pueden retomarse. Las aerolíneas actualizarán pronto sus horarios”, anunció en su momento Duffy en su cuenta de X.
La Administración Federal de Aviación de EE.UU. había restringido el espacio aéreo en el Caribe y Venezuela “en apoyo al Departamento de Guerra”, según el secretario de Transporte, y para “asegurar la seguridad del público en vuelos”.
Las principales aerolíneas estadounidenses se vieron obligadas a cancelar centenares de vuelos en el Caribe. Las restricciones afectaron a compañías como American Airlines, Delta Air Lines, JetBlue, Southwest Airlines y United Airlines. JetBlue informó que tuvo que cancelar al menos 215 vuelos por el cierre del espacio aéreo para su uso por aeronaves militares.
El destino más afectado fue Puerto Rico. Al menos 357 vuelos resultaron afectados en su principal aeropuerto. En Aruba, otros 89 vuelos fueron cancelados, muchos de ellos de la aerolínea KLM.
Con información de EFE y AFP