Exdiplomático venezolano lamenta el comunicado de la Presidencia uruguaya, le hace duras críticas y fundamenta

En entrevista con El País, Milos Alcalay, con larga trayectoria en temas de derechos humanos, libertad y democracia, da su visión sobre la situación en su país y la intervención militar de EE.UU.

Milos Alcalay
Milos Alcalay

Ha sido reconocido como una de las grandes figuras de la política venezolana. Diplomático de carrera, Milos Alcalay fue embajador de su país en Rusia, Israel y Brasil, viceministro de Relaciones Exteriores, consejero de la misión permanente en la Comunidad Europea y representante permanente ante la ONU, cargo al que renunció en 2004 por estar en contra de las medidas del entonces presidente Hugo Chávez.

Ha sido asesor de la oposición venezolana. Es autor de libros y artículos sobre derechos humanos, libertad y democracia. El País lo entrevistó en 2021 y ya en ese momento -y antes- Alcalay sostenía que “El poder en Venezuela no cederá por vía electoral”.

-¿Qué piensa sobre la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero y la situación en Venezuela?

-Comenzaría señalando que el sábado fue un terremoto político, un terremoto institucional. Es como si en el juego de ajedrez sacaras al rey y a la reina y, al mismo tiempo, se han dejado las otras piezas menores, en un tablero de transición hacia la democratización. No fue una acción tradicional, sino que todavía seguimos en cámara lenta la marcha hacia la transición. Ahí sigue el Caribe con toda la presencia norteamericana y las amenazas de una segunda ola (de intervención militar), si no se va a la transición. Es decir, Trump está jugando “al gato y al ratón” y, al mismo tiempo, ha evitado con lo que habían amenazado, tanto Maduro como todos los del régimen, de que la explosión social iba a tomar el país si derrocaban a Maduro. Se está en marcha hacia algo que es inexorable, que es el fin del régimen.

-El gobierno de Uruguay emitió un comunicado en el que rechaza la intervención militar de EE.UU. Otros países han tomado una posición similar, ¿qué reflexión le merece el hecho?

-Lo que lamento es que ese mismo rechazo a la presencia militar norteamericana no lo haya hecho el gobierno uruguayo sobre la intervención militar cubana y la de Irán ya existentes, o que haya silenciado ante toda la venta de armas de los rusos a Venezuela. De manera que el gobierno uruguayo, u otros gobiernos, no pueden rechazar una intervención y no decir nada de otras, es falta de lógica. Si rechaza la intervención militar norteamericana, que está en su derecho, no puede silenciar la intervención militar de los que ya han estado desde hace muchos años en una situación de dominación que afecta no solamente a Venezuela, sino a América Latina. Me refiero a Irán, a Rusia, a Cuba, que ya están aquí. Todo el sistema de seguridad venezolano está controlado por Cuba, todo el sistema de venta de armas militares y de cooperación militar está dado por Rusia, toda la acción de respaldo al extremismo de Hezbolá a través del Irán, también, de manera que ya hay una intervención militar en Venezuela. Lo lógico sería que el Estado uruguayo condenara toda presencia o intervención, actual y pasada, en Venezuela.

-¿Qué piensa de las declaraciones de Trump de que EE.UU. “gobernará” Venezuela en la transición?

-El presidente Trump tiene un estilo imprevisible. Esa declaración abre más bien temas de provocación que de realidad. Es absolutamente impensable que el señor (Marco) Rubio pueda gobernar Venezuela. Lo que han hecho es, sencillamente, una acción por etapas. Han dejado en el poder a una de las cómplices más grandes que ha tenido Maduro, que es Delcy Rodríguez, la vicepresidenta, pero para evitar explosiones sociales, y paulatinamente van dando pasos para que sean los venezolanos los artífices de su destino. Más que una forma de control gubernamental norteamericano, veo el desequilibrio de un régimen que duró 26 años. Ciertamente, el proceso de cambio va a depender mucho de nosotros, los venezolanos, porque, en el fondo, lo que EE.UU. está abriendo es la posibilidad de que, finalmente, Venezuela llegue a la normalización, a aplicar la Carta democrática interamericana.

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en la Asamblea General de las Naciones Unidas
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez
Foto: Drew Angerer/AFP

-¿Por qué piensa que la administración Trump no decidió enviar a los marines para sacar del país a más personas claves del régimen chavista, y solo se enfocó en Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores?

-Porque Trump tiene una oposición brutal dentro de los EE.UU., que lo viene acusando de querer cambiar el régimen venezolano; cambiar el régimen entraría en contradicción con la mitad de su Congreso y de la opinión pública norteamericana y mundial. Y el segundo punto, es la presencia de los marines, físicamente. El gobierno de EE.UU. ha hecho lo mismo que, por ejemplo, en el caso de Irán, al bombardear puntualmente de manera quirúrgica las plantas nucleares, o en Nigeria, al bombardear a los extremistas, o en otras circunstancias. No desplegó la fuerza de los marines al territorio venezolano, siguiendo su estrategia.

-Trump afirmó que María Corina Machado no tiene apoyo popular suficiente para sostener una transición en Venezuela, ¿qué le pareció esa declaración?

-Le agradezco a Trump, porque un excesivo respaldo a María Corina sería como “el abrazo de oso”, que lo que haría es liquidar el potencial. María Corina va a llegar a la presidencia de Venezuela, pero no porque sea designada por el dedo de Trump, sino por el voto de los venezolanos. Trump dijo lo que él cree y los venezolanos tenemos que demostrar, con la fuerza de los votos, que María Corina Machado es la estadista que Venezuela merece y que, con ella, podemos construir la democracia. Esa es mi convicción. María Corina es un fenómeno venezolano, no norteamericano. Que Trump la apoye o no, no es lo importante, lo importante es que los venezolanos la apoyan. Si es María Corina, muy bien, pero si no es ella, también muy bien, porque solo el pueblo venezolano es el que debe definir quiénes son los que gobernarán de manera democrática.

-¿Qué piensa que puede pasar con el petróleo venezolano? Hay quienes afirman que el gobierno de EE.UU. liderará el tema en función de sus propios intereses.

-No se trata de venir aquí y de “denme el pozo de petróleo tal”, sino de acuerdos de EE.UU. con un régimen democrático, en base a las reglas internacionales y nacionales. Trump tiene muy claro que respaldará a las empresas petroleras estadounidenses, y nosotros tendremos que buscar, además de una relación con nuestro principal aliado económico, el volver a tomar la ruta de exportar energía también a Europa, a China, a otros países del mundo que paguen, y no regalar el petróleo, como lo hemos hecho con Cuba. El gobierno estadounidense no busca quedarse con el petróleo venezolano, sino iniciar unas relaciones estratégicamente importantes para ellos. Pero mi pregunta es la siguiente, ¿acaso Rusia no tiene su tajada con el petróleo venezolano, no la tiene China, Irán no está haciendo unos negocios con este petróleo al triangularlo con barcos fantasmas? Éste, no es un interés exclusivamente estadounidense, hay intereses económicos de China, Rusia, Irán, Cuba, de varios países que se benefician, y lo que hay que hacer es un gobierno serio y con los mejores expertos para que hagan del petróleo una de las fuentes que nos permita el desarrollo de Venezuela.

-¿Cuánto cree que podría durar esta transición?

-Es impredecible, esta no es una carrera de velocidad, sino de resistencia e inteligencia. En el caso “del después” de la II Guerra Mundial, Alemania e Italia quedaron devastadas, pero en poco tiempo lograron lo que se llamó el “milagro económico”. Yo creo que en Venezuela va a pasar algo parecido.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar