LA LUCHA CONTRA LA PANDEMIA

Estudio en Israel confirma alta eficacia de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19

Con una dosis bajó 72% la mortalidad por el nuevo coronavirus, 87% las hospitalizaciones y 92% los casos graves de la enfermedad.

Vacuna de Pfizer-BioNTech. Foto: AFP.
Vacuna de Pfizer-BioNTech. Foto: AFP.

En todo el mundo se aceleran las campañas de vacunación, con los científicos entusiasmados por la alta eficacia que ha demostrado la vacuna de Pfizer/BioNTech para frenar las muertes por COVID-19, y la posibilidad de que una tercera dosis refuerce aún más la inmunidad al virus.

La novedad más destacada sobre los avances en la lucha contra la pandemia, llegaron ayer jueves desde Israel. Un estudio de la principal mutualista israelí y publicado en la revista New England Journal of Medicine (NEJM) mostró una reducción del 72% en las cifras de mortalidad por COVID-19 entre quienes habían recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer hacía al menos dos semanas.

Los autores del estudio señalan que la vacunación redujo los casos sintomáticos en un 94%, los casos graves en un 92% y las hospitalizaciones en un 87%.

Estas cifras se aplican a la protección obtenida al menos siete días después de la segunda inyección.

El estudio, del cual hace 10 días se habían difundido cifras indicando una reducción del 94% en infecciones sintomáticas entre vacunados con ambas dosis, es uno de los primeros en analizar en profundidad el efecto de la primera dosis de la vacuna.

El estudio, que agregó que estos resultados no variaron en pacientes de distintas edades, fue realizado en colaboración con centros académicos y científicos estadounidenses, incluyendo la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.

“Esta es la primera evidencia revisada por pares de la eficacia de una vacuna en condiciones reales”, dijo Ben Reis, uno de los coautores del estudio.

La vacuna funcionó de manera relativamente equivalente en todos los grupos de edad, explicó.

Tercera dosis.

Pfizer y BioNTech estudian añadir una tercera dosis a su régimen de vacunas contra el COVID-19, así como probar una nueva versión dirigida a la variante sudafricana del virus.

En un estudio, la dupla farmacéutica dijo que observaría lo que ocurre cuando se administra a las personas una tercera dosis de su vacuna de dos inyecciones, entre seis y doce meses después del refuerzo.

Además, señalaron en un comunicado que también está planteando a los reguladores sanitarios probar una versión modificada de su vacuna original para hacer frente a la variante sudafricana conocida como B.1.351.

Los israelíes llegan para recibir la vacuna Pfizer/BioNtech de COVID-19 en un gimnasio en el Israel. Foto: AFP.
Los israelíes llegan para recibir la vacuna Pfizer/BioNtech de COVID-19 en un gimnasio en el Israel. Foto: AFP.

“Estamos tomando múltiples medidas para actuar con decisión y estar preparados en caso de que una cepa se vuelva resistente a la protección que ofrece la vacuna”, dijo Albert Bourla, director general de Pfizer, en un comunicado.

“La tasa de mutaciones en el virus actual es más alta de lo esperado”, dijo por su lado el director científico de Pfizer, Mikael Dolsten.

“Es una probabilidad razonable que se den repuntes de contagios frecuentes. Y en el caso de las vacunas más potentes, es posible que haya que hacer un cambio de cepa cada cierto tiempo, pero no necesariamente cada año”, explicó.

La variante sudafricana del coronavirus se considera una de las más peligrosas porque evade parte de la acción de bloqueo que ejercen los anticuerpos contra la cepa más antigua.

Esto significa que las personas que se infectaron con la cepa original son más susceptibles de reinfectarse. Además, investigaciones han mostrado que la variante sudafricana reduce en parte la protección de la actual generación de vacunas.

Moderna, la otra empresa cuya vacuna ha sido aprobada para su uso de emergencia en Estados Unidos, dijo el miércoles que las dosis de su nueva vacuna candidata contra el COVID-19, dirigida a la variante sudafricana, habían sido enviadas a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos para su prueba.

Vacunación en Europa.

El reparto de vacunas formó parte de la discusión de ayer jueves durante una cumbre de los líderes de la Unión Europea (UE).

La UE pretende analizar “formas de acelerar la aprobación de vacunas, su fabricación y su distribución”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, según portavoz.

“Queremos volver a la normalidad lo antes posible, recuperar nuestras vidas y una libertad máxima”, tuiteó el canciller austriaco, Sebastian Kurz.

Solo el 4% de la población de la UE ha recibido al menos una dosis de la vacuna, según un balance de la AFP, y solo el 2% de la población ha sido vacunado con las dos dosis.

Aún así, los países europeos esperan que el suministro de dosis de Pfizer/BioNTech y de Moderna se incremente en abril, gracias a un aumento de la producción de ambos laboratorios.

Además, el bloque, que se fijó el objetivo de vacunar al 70% de la población adulta para mediados de septiembre, podría aprobar en marzo la vacuna de Johnson & Johnson.

Johnson & Johnson espera luz verde; la piden para COVAX
Vacuna Johnson & Johnson. Foto: Reuters.

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió ayer jueves a la farmacéutica Johnson & Johnson (J&J) que dé prioridad a los países pobres y envíe a éstos las primeras dosis de su vacuna anticovid, si ésta consigue, como se espera, la autorización de uso de emergencia por parte de Estados Unidos.

La Administración de Fármacos y Alimentos estadounidense (FDA) se reúne hoy viernes para estudiar esa posible aprobación, aunque la farmacéutica ya tiene acuerdos para el envío de 1.500 millones de dosis, más de la mitad de ellas para países desarrollados.

MSF subrayó en un comunicado que las primeras dosis deberían sin embargo ser enviadas al programa COVAX, creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza para las Vacunas GAVI con el fin de garantizar un reparto equitativo de las vacunas anticovid en todo el planeta.

La vacuna de J&J “supondría una herramienta muy importante en países en vías de desarrollo, ya que en principio se requiere sólo una dosis para que funcione, puede ser almacenada a una temperatura normal y ha probado ser eficaz contra la variante sudafricana” del coronavirus, explicó MSF.

Médicos Sin Fronteras también pidió a la compañía estadounidense que sea transparente en sus acuerdos de venta, recordando que se comprometió a poner un precio único de 10 dólares, sin beneficios, para el uso de emergencia de la vacuna durante la pandemia. “Es injusto que la mayoría de vacunas de Johnson & Johnson estén comprometidas a países ricos que ya tienen una gran cantidad de otras vacunas ya aprobadas”, subrayó Dana Gill, coordinadora de la Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales de MSF en Estados Unidos.

Vacunas cubanas en fase 3

Soberana 2 y Abdala, los dos proyectos de vacunas más avanzados de Cuba contra el COVID-19, pasarán en marzo a la fase 3 de ensayos clínicos. Las dos vacunas, de las cuatro que tiene Cuba en proceso, “han demostrado ser seguras” y garantizan “la inducción de una potente respuesta inmunológica contra la enfermedad”, dijo el presidente del grupo estatal BioCubaFarma, Eduardo Martínez.

En un breve recorrido por dos centros científicos del oeste de La Habana, donde se producen los antígenos para ambas vacunas, Martínez precisó que en marzo inicia la fase 3 de estudios clínicos.

Los científicos trabajan en las dos plantas de producción en turnos de 12 y 24 horas para cumplir los planes de producción trazados por BioCubaFarma.

Autoridades científicas de la isla han dicho que Cuba tiene capacidad para fabricar en 2021 unas 100 millones de dosis de Soberana 2 y que la campaña de vacunación iniciará el primer semestre.

Soberana 2 es uno de los dos proyectos del Instituto Finlay de Vacunas (IFV). El otro proyecto, Soberana 1, acaba de concluir su primera fase de estudios con “buenos resultados” y un segundo “ensayo clínico en convalecientes con resultados muy buenos”, dijo su director Vicente Vérez.

Por su parte, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), trabaja en otras dos vacunas, Abdala y Mambisa, esta último es la única de las cuatro que se administra con un spray nasal.

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