Estados Unidos decomisó ayer miércoles los dominios de dos plataformas de jaqueo patrocinadas por China, “utilizadas para atacar infraestructuras críticas”, incluidas las de la NASA, la Reserva Federal y el Senado.
El Departamento de Justicia (DOJ) y el FBI señalaron en un comunicado que las plataformas QScan y QTRouter, operadas por el grupo QTFY, permitían infectar miles de dispositivos conectados a internet y utilizarlos para ocultar el origen de los ataques.
Según documentos judiciales, QTFY está vinculado a la empresa china Nanjing Xinjiuwei Network Technology Company y ofrecía servicios de jaqueo a clientes que incluían al Ministerio de Seguridad del Estado y al Ejército Popular de Liberación de China.
La incautación de los dominios, utilizados por las dos plataformas para comunicarse y autenticarse, las dejó inoperativas, dijo el DOJ. Las autoridades también detallaron que los ataques se remontan al menos a 2018.
El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó en el comunicado que las fuerzas federales investigaron y desactivaron el software malicioso vinculado a China, en una nueva operación para desmantelar actividades de jaqueo patrocinadas por Pekín.
Alemania
En tanto, más de un tercio de las empresas alemanas afectadas por robo de datos, espionaje industrial o sabotaje pudieron atribuir al menos un ataque a un servicio de inteligencia extranjero en los últimos doce meses.
Así, si el 37% de las empresas pudieron atribuir al menos un ataque a los servicios secretos y Estados extranjeros, hace un año esta cifra era del 28% y en 2023 sólo del 7%, precisó Ralf Wintergerst, presidente de Bitkom, asociación que engloba a empresas del sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información, quien habló de un “dramático aumento”.
El 62% pudieron atribuir al menos un ataque al crimen organizado, un ligero descenso respecto al 68% del año anterior, según la encuesta representativa realizada por Bitkom entre 1.003 empresas con más de diez empleados.
También el presidente de la Oficina Federal de Protección de la Constitución -el espionaje interior-, Sinan Selen, expresó su preocupación por este aumento de los actores estatales y precisó que no se trata de ataques aislados, sino de campaña cuyo objetivo es, entre otras cosas, “subsanar carencias propias de capacidad, pero también reforzar su posición en conflictos sistémicos”. EFE