Trump anuncia su plan para Cuba: descarta acción militar y confía en una solución del tipo venezolana

"El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben. No tienen dinero, no tienen nada en este momento", sostuvo el presidente de EE.UU.

La Habana. Trump flexibilizó el bloque petrolero ante la profunda crisis económica en la isla comunista.
La Habana. Trump flexibilizó el bloque petrolero ante la profunda crisis económica en la isla comunista.
Foto: AFP.

Donald Trump tiene un plan para Cuba. El presidente estadounidense dijo ayer viernes que estudia una “toma de control amistosa” de la isla, cuyo régimen comunista enfrenta una de las peores crisis económicas desde la revolución de 1959.

“El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben. No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba”, declaró Trump ayer a la prensa al salir de la Casa Blanca para un viaje a Texas.

“Desde pequeño he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo”, dijo Trump, quien agregó que el secretario de Estado, Marco Rubio, “lo está gestionando”.

Rubio declaró el miércoles que Cuba necesitaba un “cambio radical”, poco después de que Estados Unidos flexibilizara sus restricciones a las exportaciones de petróleo a la isla por “razones humanitarias”.

El secretario de Estado formuló esas declaraciones en una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) en San Cristóbal y Nieves.

Según el Miami Herald, al margen de ese encuentro funcionarios estadounidenses cercanos al secretario de Estado se reunieron el miércoles con Raúl Rodríguez Castro, nieto del ex presidente cubano Raúl Castro, hermano de Fidel Castro. Rodríguez Castro no ocupa ningún cargo oficial en el gobierno cubano, pero es considerado una figura influyente en la isla.

El medio Axios ya había informado la semana pasada que Rubio, nacido en Estados Unidos pero de padres cubanos, había estado en contacto con Rodríguez Castro.

En enero, tras el operativo en Venezuela en el que fue capturado el dictador Nicolás Maduro, aliado de La Habana, Cuba perdió acceso al petróleo venezolano y Trump ordenó la imposición de aranceles para los países que suministren crudo a la isla, agravando la peor crisis económica y social que vive el país.

El ejemplo venezolano

Trump espera llegar a un acuerdo con el régimen comunista de la isla para evitar el caos, incluso si eso significa que el cambio de liderazgo largamente buscado por muchos de sus aliados cercanos tenga que esperar, informó ayer el diario The New York Times.

Trump parece estar siguiendo una versión de su enfoque hacia Venezuela, cuyo régimen permaneció en el poder después de que las tropas estadounidenses capturaron a Maduro en enero.

Después de años de pedir a los líderes de la oposición de Venezuela que tomen el poder, Trump acordó con la sucesora de Maduro, la presidenta encargada Delcy Roríguez, el acceso estadounidense al petróleo venezolano, dejando las preguntas sobre una transición política para más adelante.

De igual manera, Trump no desea un vacío repentino de poder en La Habana, según un alto funcionario de la administración y un colaborador del secretario de Estado, así como las propias declaraciones públicas de Rubio en las últimas semanas.

Rubio es hijo de inmigrantes cubanos y desde hace tiempo ha pedido la caída del régimen de la isla. Sin embargo, tras la reunión con líderes caribeños el miércoles, Rubio se mostró dispuesto a esperar. “Cuba necesita cambiar”, dijo. Pero, añadió, “no tiene que cambiar de golpe. No tiene que cambiar de un día para otro. Aquí todos son maduros y realistas”. “Estamos viendo que ese proceso se desarrolla, por ejemplo, en Venezuela”, añadió.

“Si quieren implementar esas reformas drásticas que abren el espacio para la libertad económica y, eventualmente, política, del pueblo cubano, obviamente a Estados Unidos le encantaría verlo”, afirmó.

Ese enfoque podría tener más posibilidades de éxito que las exigencias estadounidenses para la repentina transformación política de Cuba.

A diferencia de su enfoque hacia Venezuela, Trump no ha amenazado a Cuba con una acción militar. Y aunque pocos predijeron la redada nocturna que capturó a Maduro, repetir una operación tan audaz sería extremadamente difícil.

“No buscan un cambio de régimen repentino”, afirmó Ryan Berg, director del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. El objetivo de la administración, añadió, parece ser una transición gradual de la dictadura autoritaria cubana a la democracia.

Mientras Trump consideraba opciones para Venezuela, los funcionarios estadounidenses temían que instalar abruptamente un gobierno de oposición pudiera desencadenar violencia, caos y una crisis humanitaria, como lo predijeron los juegos de guerra estadounidenses. Las mismas preocupaciones se aplican a Cuba, donde un colapso económico o un vacío político podrían conducir a una anarquía violenta y quizás desatar una oleada de refugiados por mar hacia Florida. Oleadas anteriores de refugiados cubanos, en 1980 y mediados de la década de 1990, causaron crisis políticas para los presidentes Jimmy Carter y Bill Clinton.

Más de la mitad de la isla sin luz eléctrica

Cuba tuvo cortes eléctricos en todo el territorio ayer viernes, apagones que desconectaron a la vez hasta un 57% de la isla en el momento de mayor demanda energética, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).

Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero ha llevado a máximos los apagones, paralizando por completo la economía y disparando el malestar social. El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba empezó en 2022 a difundir estadísticas energéticas, con un apagón que dejó sin corriente a la vez a un 63% del país. Los cortes de 20 horas diarias se han generalizado en amplias zonas del país. Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959. Pero el régimen cubano a Estados Unidos de “asfixia energética”.

Muerto en la lancha era estadounidense

Al menos uno de los cuatro muertos y uno de los seis heridos en el buque de Florida detenido por Cuba en un operativo eran ciudadanos estadounidenses, mientras que el resto podrían ser residentes legales permanentes, informó un funcionario estadounidense.

Otra de las víctimas del miércoles incluye a un hombre con una visa K-1, que le permite estar en el país para casarse con una persona con ciudadanía estadounidense, añadió el oficial, quien no ofreció más detalles de las identidades de las víctimas.

El herido que ha sido identificado como ciudadano estadounidense se encuentra recibiendo atención médica en Cuba, añadió.

El funcionario confirmó a su vez que el dueño del bote, con matrícula de Florida, alega que un empleado de su compañía le robó el vehículo y también que algunos de los ocupantes de la embarcación “tienen antecedentes criminales”

El propietario de lancha es un hombre de 65 años que reportó el vehículo como robado desde un muelle de los Cayos de Florida una vez que las autoridades lo contactaron tras el incidente del miércoles, según indicaron medios en Miami.

Poco antes de conocerse esta información, el viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que todos los sujetos interceptados el miércoles en aguas territoriales eran cubanos residentes en Estados Unidos, a los que acusó de un “intento terrorista. Pero el congresista estadounidense Carlos Giménez, representante de Miami de origen cubano, dijo que las víctimas podrían también tener la ciudadanía de Estados Unidos.

AFP, EFE, The New York Times

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