En medio de una semana de tensión entre EE.UU. y Canadá por una disputa comercial, y tras el fracaso de las conversaciones para alcanzar un acuerdo, Donald Trump amenazó con modificar el nombre de uno de los cinco Grandes Lagos de América del Norte.
El propio presidente estadounidense publicó sobre esto en su red social Truth Social este martes 25 de agosto de 2026: “Estados Unidos está considerando seriamente cambiar el nombre del lago Ontario a lago América (Lake America), ya que no esperamos hacer muchos negocios con Ontario”.
El anuncio se da algunos días después de que las negociaciones comerciales entre EE.UU. y su país limítrofe colapsaran el 22 de agosto. Tras este episodio, ambos países comenzaron a exigir aranceles más altos, lo que podría derivar en una guerra comercial entre EE.UU y su segundo mayor socio comercial, según informa Usa Today.
El lago Ontario es el más pequeño de los cinco Grandes Lagos que separan EE.UU y Canadá. Posee una superficie de 18.960 kilómetros cuadrados y se encuentra atravesado por la frontera internacional. Limita al sur con el estado de Nueva York en la costa estadounidense, y con Toronto en la costa canadiense.
Tras la publicación del primer mensaje, Trump publicó una imagen en su red social en la que mostraba el lago Ontario con su nombre tachado y con el nuevo nombre propuesto escrito encima.
“Trato con muchos países, y Canadá es sin duda el más difícil e irracional”, escribió Trump en otra de sus publicaciones en su cuenta de Truth Social. Además, agregó: “Creen tener derecho a todo, ¡pero no son un Estado y ya no lo tendrán!”.
Conflicto comercial entre EE.UU. y Canadá
El anuncio de Trump sobre el posible cambio de nombre del lago Ontario se da menos de una semana después de que las negociaciones comerciales entre EE.UU. y Canadá fracasaran.
A partir del 22 de agosto, el gobierno estadounidense aplicó aranceles del 50% a un conjunto de productos canadienses que representan cerca del 5% de las importaciones estadounidenses desde Canadá. La medida afectaba a bienes de decenas de industrias, abarcando productos como vino, lácteos, palos de hockey y cemento, entre otros.
Dos días más tarde, Trump amenazó con duplicar, hasta un 50%, los aranceles sobre los automóviles importados desde Canadá a partir del 1 de enero de 2027.
Mark Carney, primer ministro canadiense, respondió advirtiendo que Canadá podría aplicar aranceles equivalentes a productos estadounidenses, igualando las tarifas “dólar por dólar”.
“Cuando los estadounidenses se sienten primero a la mesa de negociaciones con la actitud correcta hacia nuestra industria y con una verdadera mentalidad de colaboración, por supuesto que nosotros también nos sentaremos a negociar”, declaró Carney, sosteniendo que, a pesar de la tensión, aún es posible un acuerdo comercial entre las partes.