Una jueza federal estadounidense declaró ilegal el plan de la Administración de Donald Trump para despedir al 50% del personal de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), que sirve para responder a desastres, según documentos judiciales disponibles ayer domingo.
La jueza Susan Illston, del Distrito Norte de California, falló a favor de una demanda de la Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno contra una propuesta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para recortar de FEMA a 11.500 empleados, de un total de 23.000, a finales del año fiscal 2026.
El plan no se concretó por completo, por lo que la jueza ordenó a los demandantes y al Gobierno que se reúnan para decidir cómo remediar la querella de la agencia, que distribuye recursos para que las comunidades se recuperen tras catástrofes como huracanes, incendios e inundaciones.
Illston consideró que el DHS, cuya secretaria era entonces Kristi Noem, “actuó de manera ilegal al usurpar la autoridad de la FEMA sobre su personal”. Pese a que los recortes más agudos no ocurrieron, FEMA separó del cargo a 4.300 empleados en el año fiscal 2025, el primer año del mandato de Trump, lo que es un alza anual del 55% en la cifra de trabajadores que dejaron la agencia, según la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno.
EFE