La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que dejará su cargo a finales de este mes tras haber servido durante un año y medio en la Administración de Estados Unidos. La funcionaria más joven en ocupar este puesto pasará a desempeñarse como asesora externa de Donald Trump y del Partido Republicano, marcando una reestructuración clave en la comunicación oficial a pocos meses de las elecciones de medio mandato.
El mandatario estadounidense dio a conocer la noticia a través de un mensaje en su red Truth Social. “Nuestra maravillosa secretaria de prensa de la Casa Blanca, y una de mis colaboradoras de mayor confianza, Karoline Leavitt, dejará su cargo a finales de mes para poder dedicar más tiempo a sus hermosos hijos pequeños y a su familia”, escribió el presidente. Asimismo, ponderó la labor desarrollada por Leavitt durante su gestión al señalar que “ha sido una de las mejores secretarias de prensa de la Casa Blanca en la historia del cargo”.
Pocos minutos después del anuncio presidencial, la propia vocera difundió un extenso comunicado en la red social X para brindar detalles sobre su salida de la gestión de la Casa Blanca.
“Ejercer como secretaria de prensa de la Casa Blanca durante el último año y medio ha sido el honor y la aventura de mi vida. Estoy profundamente agradecida al presidente Trump por brindarme tantas oportunidades extraordinarias”, sostuvo. La funcionaria vinculó su paso al costado con los requerimientos de la maternidad reciente. “Desde que regresé a la Casa Blanca tras el nacimiento de mi hija, he sentido en mi corazón que no puedo ser la mejor madre que mis dos hijos pequeños merecen”, agregó en su mensaje.
Karoline Leavitt renuncia Casa Blanca para volcarse a su familia
A pesar de su alejamiento de la sala de prensa, la colaboradora mantendrá un rol activo en el entorno del mandatario. Leavitt confirmó que el jefe de Estado le solicitó continuar respaldando la agenda gubernamental. “Me ha pedido que continúe como asesora principal de Donald Trump desde fuera, y siempre seguiré defendiendo abiertamente el movimiento MAGA y al Partido Republicano”, afirmó. Durante su período al frente de las conferencias de prensa, la funcionaria sostuvo que informó “con gran orgullo los numerosos logros históricos de esta Administración”.
La salida de la vocera presidencial de EE.UU. se produce en una coyuntura política especialmente sensible para el gobierno. La Administración enfrenta un escenario complejo condicionado por cifras adversas de popularidad en las encuestas, la inminencia de las elecciones legislativas de medio mandato previstas para el mes de noviembre y las tensiones derivadas del conflicto armado con Irán.
El rol futuro en el Partido Republicano y la sucesión en la vocería
El alejamiento de Leavitt abre un interrogante central respecto a quién asumirá la representación de la comunicación de la Casa Blanca en este tramo decisivo del período de gobierno.
La persona elegida deberá gestionar la relación con la prensa en un momento especialmente complicado por los malos datos de popularidad en las encuestas del presidente, por la cercanía de las elecciones de medio mandato que se celebran en noviembre y por la guerra en Irán.
Mientras se aguarda la designación oficial del sustituto o sustituta, Leavitt continuará ejerciendo sus funciones hasta fines de agosto.
Con información de EFE